Vive para aquello que fuiste Creado

¿Qué estamos esperando para empezar a vivir de la manera en la que Dios nos ha dicho que vivamos? Porque aunque es cierto que tal vez no sabemos el propósito específico para el que fuimos creados sí hay muchas cosas más que tenemos muy en claro que debemos hacer ¡pero no las hacemos! ¿Qué hay del amor a los enemigos, el ir por todo el mundo a predicar el evangelio y hacer discípulos, qué sobre el perdón, el vencer la tentación y echar fuera de nuestras vidas todo pecado?, ¿qué nos hace falta para empezar a leer, estudiar y meditar en la Palabra de Dios para conocer su corazón?, ¿qué nos detiene de pasar tiempos de oración con Él? ¿Cómo obedeceremos lo que nos pida si no lo conocemos?

Transformados por Dios

Una de las cosas que tienen en común todas las personas que leemos en la Biblia que tuvieron un encuentro con Dios o que conocieron a Jesús es que después de esa experiencia: ¡nunca volvieron a ser las mismas personas! Enfermos fueron sanados, esclavos fueron liberados, hombres sin propósito recibieron una razón por la cual vivir, personas con pecado fueron perdonados, marginados de la sociedad fueron restaurados e incluso muertos ¡fueron resucitados! Porque esa debilidad que no puedes vencer, ese hueco en tu interior que nada parece llenar, esa hambre de "algo más" o "algo nuevo" que nada puede saciar y esa carga tan difícil de cargar no son más que una continua invitación a rendirte a tus fuerzas, tus maneras y tus métodos para permitirle a tu Creador tomar el control y renovar y transformar tu vida.

Dios quiere que seas parte de su Planes

Porque debemos saber que cuando nuestro Señor dice que hará algo, ¡Él se encargará de todos los detalles! Dios no solamente ve lo que nosotros vemos, ve también todo lo que no vemos y de todo ello tiene el control. Él sabe quién eres, qué recursos posees, cómo reaccionarás ante ciertas circunstancias, qué decisiones tomas y en qué lugar estarás cada momento de tu vida y con toda esta información traza sus planes para encontrarse contigo y guiarte por su voluntad en maneras, tiempos, días y lugares que ¡nunca te lo hubieras imaginado ni esperado! Tenemos un Dios sorprendente.

¡No pierdas de vista a Dios!

Si aspiramos a vencer nuestras tentaciones, vivir en victoria, dirigir nuestras familias y manejar nuestros negocios sin una relación personal con Dios estamos siendo cegados por nuestra religión y nuestro pecado. ¿Qué nos hace pensar que Jesucristo estaba equivocado cuando mencionó en el capítulo 15 de Juan que separados de Él nada podíamos hacer? El único lugar donde deberíamos tener puesta nuestra fe, confianza y esperanza de una vida de victoria y plenitud debería ser la Presencia de Dios, a la cual estamos invitados a entrar continuamente para conocerle pero por voluntad propia decidimos una y otra vez dejarlo para otro día.

Dios puede cambiar tu vida en un instante

Dios no solamente sabe quiénes somos y quiénes fuimos en el pasado, también sabe bien quiénes llegaremos a ser si nos dejamos ser guiados y formados por su amor ¡y no tiene pensado rendirse contigo ni dejar su obra a medias en ti! Él sabe lo que estás pasando y lo que anhelas que cambie en tu vida y en tu situación laboral, espiritual, económica y familiar. ¡Por eso quiere tener una relación personal de amor contigo! Para enseñarte cómo enfrentar tus pruebas y dificultades, para amarte cuando te sientas solo, para restaurar las heridas del pasado y dirigir tus pasos por sus caminos y propósitos eternos.