Pon en Dios tu Esperanza

Ahí estaba en escena nuestro Salvador enfrentando a quien nos quería dañar cuando la verdad es que lo merecíamos, ahí estaba nuestro amado Dios dándonos ánimo, dándonos esperanza y protección cuando lo único bueno que habíamos hecho en mucho tiempo tras ignorarlo y olvidarlo era ¡clamar a Él en nuestro dolor! Pero así es nuestro Señor, esta a una oración de distancia, esperando que lo invitemos una vez más a nuestro corazón para inundarnos de su amor y su misericordia.

Desde la Perspectiva de Dios

Su amor no tiene lógica, no tiene sentido que un ser que lo tenía todo haya decidido crearnos para compartir su eternidad con nosotros ¡solamente por amor! Y aunque Dios sí está siempre con nosotros y es nuestro salvador, la vida cristiana no se trata de Él complaciéndonos sino de nosotros siguiéndole y conociéndolo por la eternidad.

¿Puede Olvidarnos Dios?

Tan pronto sucede algo inesperado en nuestras vidas escogemos pensar que Dios nos ha olvidado o que seguramente hicimos algo malo y nos está "ignorando" intencionalmente. ¡Cómo podemos creer que el amor perfecto, eterno e inmenso de nuestro Señor podría voltear a ver hacia otro lado en el día de nuestra aflicción y dolor! ¡Dios no nos abandona en nuestro pecado! Al contrario, nos ofrece, gracia, misericordia y perdón. Piénsalo un poco, Moisés realmente había hecho algo malo, ¡era un asesino y aún así Dios fue a buscarlo al desierto para encontrarse con Él! El mismo amor que Dios tuvo por Moisés lo tiene por ti.

La Fe nace de lo que Oyes

La Biblia es la vida que nuestro espíritu necesita, tiene el poder de llenar el vacío de nuestro corazón, de consolar nuestras más profundas tristezas, de revelar lo oculto de nuestro corazón y de enderezar nuestros razonamientos más confusos. La Palabra de Dios es la medicina que anhela nuestra alma, los síntomas de no tenerla son claros: falta de esperanza, confusión, pérdida de sentido de la vida, hipersensibilidad a la tristeza, dolor profundo y soledad.

Una Esperanza Eterna

¡Qué difícil ha de ser vivir sin tener esperanza para más allá de la vida humana! Si esta vida es lo único que tenemos y vivimos experiencias que nos lastiman y esclavizan ¡no hay esperanza para el día de hoy ni menos el de mañana! Pero si creemos que existe un Dios que cuida de nosotros cada día y que nos espera una eternidad "sin tarea ni exámenes" a su lado, podemos vivir con esperanza eterna en el corazón, como lo dijo el apóstol Pablo en la carta a los Romanos: "Lo que ahora sufrimos no es nada comparado con la gloria que él (Dios) nos revelará más adelante."