Conocer o no Conocer a Dios hace la diferencia

Es un hecho real que el diablo quiere a toda costa alejarte de Dios, quiere convencerte de romper el pacto que tienes de amar al Señor, obedecerlo y honrarlo y hará ¡todo lo que esté a su alcance para lograrlo! Pero Dios nos enseña quiénes se mantendrán en pie ante los ataques del enemigo: “Sin embargo, el pueblo que conoce a su Dios se mantendrá fuerte y lo resistirá”. ¡Nuestra única esperanza de vivir la vida cristiana sin volvernos atrás al pecado es hacer todo lo posible por conocer a nuestro Señor! De eso se trata la vida cristiana, de perseguir el corazón de Dios hasta encontrarlo.

Madurando en nuestra Fe

¿Hacia dónde te está guiando tu fe?, ¿cuál es la razón por la que asistes a una iglesia cada semana?, ¿cuál es tu propósito central por el cual te has aventurado a seguir a Jesús? La gente se acerca a Dios en un inicio por dos motivos principalmente: porque quieren ir al Cielo cuando mueran o porque tienen un problema muy grande y necesitan un milagro. Sea cual sea el motivo por el que le pediste a Jesús que fuera tu Salvador y por el que comenzaste a asistir a una iglesia ahora que ya eres creyente, ¿qué sigue en tu vida?, ¿cuál es el siguiente paso de fe que debes tomar?, ¿qué estás haciendo para crecer y madurar hacia una nueva etapa en tu cristianismo?

La Batalla de la Fe

¿Sobre cuál fundamento puedes construir tu vida con la seguridad de que siempre te sostendrá y que nunca se vendrá abajo? Algunos tienen su esperanza en sus riquezas, pero una mala inversión, una crisis económica o incluso algún tipo de fraude podrían tambalear y derribar por completo estos cimientos; ni qué decir de quienes ponen su esperanza en una relación de amor o en el carácter de una persona. ¡Somos imperfectos viviendo en un mundo imperfecto! Si queremos permanecer firmes en la fe mientras vivimos en un mundo que se tambalea necesitamos abrazarnos a alguien que nunca cambie ni sea afectado por lo que sucede en el mundo. La buena noticia es que la Biblia nos enseña que Jesucristo es el mismo ayer y hoy y por siempre.

La Familia es Prioridad

Dios a través del apóstol Pablo dejó en claro que antes que pensar en la iglesia nuestra prioridad es nuestra familia, es ahí donde lo mejor de nosotros debe invertirse primeramente, donde debemos desarrollar relaciones sanas y estables, donde debemos reflejar el carácter de Cristo y ser ejemplo e influencia para que otros le conozcan. Si no tenemos en orden las relaciones personales con quien mejor nos conocen, ¿cómo aspiramos a dirigir y servir a quienes no nos conocen?

¿Cómo llega alguien a negar su Fe?

Cuando alguien siente mucho dolor y quiere dejar de sentirlo lo puede lograr quemando el tejido dañado hasta que muera para así perder toda sensación, a esto se le llama cauterizar una herida. Dios nos está dejando en claro lo que nos puede suceder si descuidamos nuestra fe, lo que comienza con indisciplina, pecados no tratados y flojera por buscarlo avanza por medio de la hipocresía hasta convertirse en un corazón, un espíritu y una conciencia que pierden toda su capacidad de experimentar la vida y presencia de Dios. Una vez que alguien está en tal punto, es capaz de hacer todo lo que pensó que nunca haría, sus límites se vienen abajo, su moral se consume por la inmoralidad y niega rotundamente su fe.