Dios siempre se está moviendo

Los escuchas seguir los mismos pasos vez tras vez, hacer y repetir las mismas oraciones o rezos, defienden sus rituales y separan celosamente las fechas de sus eventos pero su corazón está estancado y desierto, hace mucho tiempo que no tienen una experiencia personal con Dios, hace mucho que no tienen una conversación con Él, que no escuchan su dirección clara, pareciera que en ellos el Señor nunca se mueve, ¡y Dios sin embargo siempre se está moviendo!

Trabajando por la Unidad

Hoy en día hay mucha gente dentro de las comunidades cristianas con el corazón lastimado porque las cosas no sucedieron de la manera que ellos querían o como ellos esperaban, ¡como si se tratara de ellos! Porque no solamente los que buscan dinero, fama o autoridad pueden dividir una iglesia, también lo hacen los que no cuidaron su corazón a las ofensas y heridas del enemigo y terminan esparciendo el cáncer de su amargura.

Todos necesitamos ayuda de los demás

¡La vida cristiana no fue diseñada para vivirla solos! Fracasaremos en nuestra lucha contra el pecado, nuestro conocimiento total de Dios y en entender el propósito para el que fuimos creados si vivimos alejados de una comunidad cristiana. Por supuesto que nuestra experiencia con Dios es personal pero sus propósitos para nuestra vida son basados en un cuerpo y no en un miembro. Necesitas ayuda de otros para hacer lo correcto y para edificar varias áreas de tu vida que no podrás levantar ni enderezar tú solo.

Venciendo con el bien al mal

Alégrate con los que están alegres y llora con los que lloran. Vive en armonía con otros. No seas tan orgullosos como para no disfrutar de la compañía de la gente común. ¡Y no pienses que lo sabes todo! Dios te ha amado para que ames a los demás, te ha alcanzado para a través de ti alcanzar a quienes te rodean pero ¿cómo lo hará si solamente vives para tus intereses y por tu justicia?

Jesucristo quiere darle vida a tu corazón

Así de clara y simple es la fe. ¿Le has pedido a Jesucristo que entre a tu corazón para que sea tu Señor y Salvador? ¡Perfecto! Le has abierto la puerta a la vida de Dios para que entre a tu corazón a comenzar una obra de sanidad, restauración y libertad, pero ¿qué si nunca has dejado que Jesús dirija tu vida y solamente lo sigues de lejos? Su vida no ha entrado en ti por lo que el pecado tiene derecho y poder sobre ti para esclavizarte y mantenerte alejado del amor de Dios.