Volviendo a los caminos de Dios

Ser cristiano no se trata de algo externo que aprendes a hacer (comportamientos, palabras, eventos), tampoco es algo que se viva con tus propias fuerzas con positivismo ni mucho menos es una rutina o conjunto de órdenes y mandamientos que debes seguir para no ser castigado. ¡Mucha gente se ha alejado de su fe por creer estas ideas! Ser cristiano es decidirse a bajar la guardia y la actitud defensiva ante Dios para aceptar tener una relación personal con Él, se trata de dejarlo ser el Señor de tu vida y darle una oportunidad de mostrarte cuánto te ama, de mostrarte lo poco que le importan tus errores y malas decisiones en comparación con la gracia y compasión inmensa que tiene preparada para perdonarte, restaurarte y transformarte, tiene todo que ver con permitir a Dios guiarte por sus caminos y llevarte de regreso a vivir en los propósitos para los que fuiste diseñado y creado tal cual eres. Dale una oportunidad a Dios, dale un voto de confianza, ¡no te arrepentirás!

Escoge siempre hablar con la Verdad

¡Cada vez cuesta más caro hablar con la verdad en todo momento, con toda persona y en todo lugar! La sociedad nos tienta una y otra vez para que ocultemos "un poco de verdad" y accedamos así a recursos, posiciones y estatus que no tendríamos si escogiéramos hacer las cosas de manera correcta, o al menos esa es la idea que nos quiere vender el enemigo. Lo cierto es que Jesús se proclamó así mismo en el capítulo 14 del Evangelio de Juan como LA VERDAD, por lo que al darle la espalda a la verdad se la estamos dando a nuestro salvador. ¡Escoge siempre la verdad sin importar el precio que tengas que pagar! Escoge corresponder al amor y a la fidelidad de tu Señor.

Jesús quiere entrar a tu Corazón

¡El Rey de Reyes, dueño de todas las riquezas y el poder solamente por creer en Él y aceptar su Salvación a cambio nos adoptó como sus hijos! ¡Ninguno de nosotros lo merecíamos! ¡No hicimos nada especial ni relevante! Solamente escoger en nuestro corazón aceptar su insistente y fiel amor por nosotros. Y entonces nos "engendró", es decir puso su vida eterna en nuestro corazón humano y dio a luz su eternidad en nuestro espíritu, literalmente procreó de su naturaleza divina un espíritu nuevo y vivo dentro de nosotros, ¡la Biblia lo dice en nuestra lectura bíblica de hoy! No somos engendrados de sangre, ni de voluntad de carne, ni de voluntad de varón, sino de Dios. Su gracia y su verdad nos hicieron espiritualmente capaces de conocerlo y habitar una eternidad junto a Él.

Dios es la verdad absoluta

Hoy en día escuchamos a muchas personas hablar de la espiritualidad, tal vez no utilicen esta palabra exactamente pero hablan de muchas creencias, ideas y metodologías para estar en paz con uno mismo, para tener experiencias en el cuerpo y hasta fuera del cuerpo, cada quien enseña una manera de cómo acercarse a un dios o ser superior y todos aseguran tener la verdad. Incluso dentro de iglesias que se llaman a sí mismas cristianas aseguran que solamente su iglesia salva. ¡Cuántas ideas tan diferentes y cuánta confusión generan en las personas! Sin embargo, la Biblia habla de dos opciones, dos caminos o dos espíritus que pueden dirigir nuestra vida: la verdad o el error. Es decir, hay un sólo mensaje verdadero que enseña el único camino a la única vida eterna; todo lo que se diga adicionalmente a esto son teorías humanas que tratan de comprender a un Dios al que se niegan a querer conocer en una experiencia personal, prefieren imaginar y suponer algo de Dios o un ser supremo que hacer una sencilla oración para pedirle al único Dios verdadero que entre a vivir en su corazón y sea su salvador personal.

Amando a Dios de Verdad

¿Cuál es el día más feliz que has tenido en la vida? Tal vez pienses en más de uno, podría ser el día que te casaste, tal vez cuando te graduaste, cuando encontraste el amor de tu vida o cuando te dieron tu primer auto. Hay personas a quien les sería más fácil y más rápido contestar, por ejemplo, el día más feliz de un preso sería cuando fue liberado, el día más feliz para un enfermo terminal podría ser cuando milagrosamente fue sanado, el día más feliz para unos padres podría ser cuando nacieron sus hijos, claro cada historia es diferente pero la tendencia sería que esas serían sus respuestas. Pregúntate ahora, ¿cuál ha sido el día más feliz que has tenido en tu experiencia con Dios?