Volvamos nuestro corazón a la Biblia

¿Cómo aspiramos a vivir en santidad y a vencer el pecado que nos controla si no pasamos tiempo leyendo la Palabra de Dios y meditando en ella? ¡En sus páginas está impresa la verdad que puede hacernos libres de todo lazo del pecado y de todo peso de vergüenza de nuestro pasado! Hay sanidad, amor, comprensión, esperanza, paz, aliento y enseñanza en cada porción de las Escrituras. ¡Estamos destinados a vivir una vida de debilidad, derrota y desobediencia si no pasamos tiempo leyendo y estudiando la Biblia! ¿Cómo sabré el pecado que practico si no leo en la Palabra de Dios que lo que hago es pecado?, ¿cómo entenderé lo que Dios puede hacer en mi vida si no leo en las Escrituras lo que Él ya hecho y quiere seguir haciendo en sus hijos?, ¿cómo crecerá mi fe que de acuerdo a Romanos 10:17 crece al oír la palabra de Dios si no la escucho ni la leo cada vez que requiero fe para tomar decisiones o resistir alguna tentación?

Averigua bien lo que agrada al Señor

Precisamente esta es una de las maneras con las que podemos demostrarle nuestro amor al Señor y agradarlo: no haciendo lo que le desagrada ni estando presente cuando alguien más lo hace. ¡Nada tiene que hacer un hijo de Dios en una conversación obscena, contando o escuchando chistes de doble sentido, viendo imágenes o películas inmorales o permitiendo que sus ojos u oídos sean testigos de pecados platicados, actuados, cantados o sugeridos! Tus decisiones de cada día le comunican al Señor cuánto lo amas, cuánto te quieres parecer más a Él, cuánto quieres honrar a los que lo honran y cuánto quieres agradarlo viviendo de manera recta, honrada y ejemplar.

La Biblia: el Manual de nuestra Conducta

La Biblia es el conjunto de historias, experiencias, comentarios, principios y verdades que nuestro Señor nos dejó para que a través de ellas podamos detectar lo que le gusta, lo que le molesta, lo que espera de nosotros, las promesas que nos ha dado y crezcamos así en nuestra fe y relación personal con Él. Cada vez que te sientes a abrir las Escrituras necesitas estar muy consciente de que lo que estás por hacer es exponerte al corazón de Dios y por lo tanto debes estudiar con detenimiento todo lo que leas, meditar en ello, pedirle al Espíritu Santo que te guíe y poner en práctica todo lo que aprendas.

La Promesa de Dios: Su Espíritu

Jesucristo quiere conectarse con nosotros a nivel espíritu, quiere renovar nuestro interior para que seamos capaces de entender su voluntad, su poder y para que podamos conectarnos con el Cielo y escuchar así las palabras que Dios el Padre nos quiere decir, ¿cómo podemos lograr esto? Solamente si hemos invitado al Espíritu de Dios a habitar dentro de nosotros. El apóstol Pablo en el primer capítulo de su carta a los Efesios que es nuestra lectura de hoy menciona que su Espíritu es la promesa con la cual Dios identificará a los suyos. ¿Has recibido la promesa e identificación que Dios tiene para ti?

Jesús tiene una Vida Nueva para ti

Jesús no vino al mundo a buscar a los santos para tener algunas reuniones sociales con ellos, pasar un buen tiempo y luego volver al Cielo, tampoco vino a tocar de puerta en puerta ofreciendo la salvación a ver si alguien la quería, mucho menos vino a tomar el papel de mártir para atraer a algunos cuantos, Él vino a morir en la cruz con un sólo plan en mente: Salvarnos. ¿Quiénes necesitan ser salvados? Los que saben que están en una situación de peligro de la cual no pueden salir con sus propias fuerzas, los que reconocen que si no claman por ayuda o buscan desesperadamente una salida de escape morirán en la situación en la que están, los que ya no tienen esperanza, los que están solos y perdidos. ¿Cuándo fue la última vez que levantaste un clamor al Cielo para pedir una intervención en tu vida, tu familia o tu nación? Quienes tienen la certeza de que son escuchados y de que existe un Salvador que puede rescatarlos no se cansan de clamar ni pierden la esperanza. Jesucristo vino al mundo para ser tu esperanza.