¡Confía en Dios! ¡Él no te dejará solo!

¿Desde cuándo la última palabra o la última oportunidad la tiene el enemigo? ¡Dios es el Rey soberano que tiene poder y control sobre todo! Aferrarnos a nuestra fe y a nuestro compromiso por vivir en rectitud y santidad invariablemente atraerá el poder, la provisión y la respuesta del Señor en medio de nuestra crisis. ¡No le cedas terreno al diablo! ¡No te rindas en tu fe! ¡No permitas al miedo instalarse en tu corazón! Llénate con la verdad de la Palabra de Dios, busca a amigos cristianos, ora con todo tu corazón y ve delante de la presencia de tu Salvador, ¡Él tiene el control de tu situación!

La Promesa de Dios: Su Espíritu

Jesucristo quiere conectarse con nosotros a nivel espíritu, quiere renovar nuestro interior para que seamos capaces de entender su voluntad, su poder y para que podamos conectarnos con el Cielo y escuchar así las palabras que Dios el Padre nos quiere decir, ¿cómo podemos lograr esto? Solamente si hemos invitado al Espíritu de Dios a habitar dentro de nosotros. El apóstol Pablo en el primer capítulo de su carta a los Efesios que es nuestra lectura de hoy menciona que su Espíritu es la promesa con la cual Dios identificará a los suyos. ¿Has recibido la promesa e identificación que Dios tiene para ti?

Poder, Amor y Dominio Propio

Capacidad, determinación y amor; cuando se alinean estas tres en nuestra vida solemos dar lo mejor de nosotros llevándonos a nuestros límites con tal de alcanzar aquello que perseguimos. Si agregamos fe y nos tomamos de la mano de nuestro Señor, ¡podemos lograr cualquier cosa que Él nos pida hacer! Avivar nuestra pasión por Dios es tarea de nosotros, mantener la llama de su amor nos da el poder y el dominio propio que necesitamos para vivir la vida cristiana y alcanzar todo lo que tiene para nosotros.

Cuida en dónde pones tu mirada

¿Si tuviéramos un monitor en nuestra frente que proyectara todo lo que vemos cuidaríamos más hacia dónde dirigimos nuestra mirada? ¡Por supuesto que sí! ¿Por qué? Porque nos daría vergüenza lo que los demás descubrieran de nosotros. La realidad es que Dios siempre sabe lo que estamos viendo y si eso no nos importa o nos hace pensar dos veces en dónde estamos poniendo nuestra mirada es porque nuestro temor de Él se ha enfriado y nos hemos desviado del camino de la santidad e integridad. ¿Cuánta luz u obscuridad entran por tus ojos?

La Pureza Sexual que Dios creó

¡Hoy más que nunca necesitamos ser un ejemplo de pureza y santidad sexual! Debemos ponernos de pie en medio de una generación en donde "todo es válido y debe ser tolerado" para dejar en claro que ¡no todo es aceptado por Dios! La sexualidad mal usada se puede convertir en un pecado que controle nuestra vida por completo y tiene el potencial de destruir relaciones, familias y comunidades enteras. ¡Nada causa mayor adicción que la satisfacción sexual desordenada! Los hijos de Dios debemos ser el ejemplo a seguir, debemos conocer el camino que lleva a la libertad de toda adicción y perversión y llevar a la gente a reconocer su situación, tomar decisiones y comenzar a caminar en pureza y santidad.