Cuando nuestros sueños de desvanecen

Cuando conocemos a alguien que nos atrae y con quien quisiéramos iniciar una relación de amor nos damos a la tarea de darle toda nuestra atención y tiempo para conocerla, ¡hagamos lo mismo con Dios! Entre más de Dios conozcas más de su manera de actuar comenzarás a entender, podrás identificar cuáles de tus sueños coinciden con los suyos y cuáles no, qué de tu manera de vivir te está alejando de Él y qué te está acercando a Él pero sobre todo descubrirás que tras Su voluntad que no siempre entiendes solamente hay un amor puro y perfecto hacia ti y que sea cual sea el final de esta situación, Él estará ahí contigo.

Que todos sepan quién es tu Dios

Tu vida no se trata de tu éxito o realización personal, ¡se trata de conocer a Dios para que cumplas con sus planes en los cuales quiere incluirte! Todo tiene que ver con descubrir su corazón y enamorarte de Él, porque podrás llegar a ser un hombre o una mujer respetable y exitoso pero cuando vengan la prueba, la angustia y los problemas serán como un gigante que te paralizará y estará esperando en tu debilidad para ¡hacerte correr! ¿De qué sirve la vida si no tienes una relación personal con el Creador que te diseñó para hacer parte de sus planes eternos? ¡De nada! No se trata de ti, ¡se trata de que te encuentres con Él!

Sólo en Dios encontrarás tu Libertad

La libertad es el resultado natural de conocer a Jesucristo mediante una relación. Si no tienes a Jesús en tu corazón lamento decirte que la Biblia dice que nunca serás verdaderamente libre, y lo subrayo porque este mundo te quiere hacer creer que eres libre, te ofrece una falsa libertad que se construye sobre la idea de que si "todos lo hacen está bien", lo que en realidad te dice tras esta frase es: "todos somos igual de esclavos e infelices que tú, tratemos de ignorarlo juntos". ¡Pero la tristeza y depresión colectiva nunca te hará verdaderamente libre ni mucho menos feliz!

Dios siempre se está moviendo

Los escuchas seguir los mismos pasos vez tras vez, hacer y repetir las mismas oraciones o rezos, defienden sus rituales y separan celosamente las fechas de sus eventos pero su corazón está estancado y desierto, hace mucho tiempo que no tienen una experiencia personal con Dios, hace mucho que no tienen una conversación con Él, que no escuchan su dirección clara, pareciera que en ellos el Señor nunca se mueve, ¡y Dios sin embargo siempre se está moviendo!

Dios está buscando tu Corazón

Ese es el corazón de nuestro Salvador cuando estamos en medio de nuestras pruebas y tentaciones, Él se para frente a tu dolor, tu tristeza, tu agonía, tus hábitos que te tienen esclavizado y levantando su voz los hace retumbar diciéndoles: ¡Él me pertenece!, ¡Ella es mi hija!, ¡Ellos son míos! Pero esto no sucederá hasta que primero haya seducido tu corazón con su gracia, su misericordia y su perdón.