Agradando a Dios antes que a los demás

¿Por qué razón seguimos a Jesús?, ¿qué esperamos o cuál es el fin por el cual somos cristianos? Hay muchas respuestas válidas que pueden darse a estas preguntas, algunas de las más comunes serán que lo seguimos por gratitud o por amor, y seguramente también diremos que nuestro fin es ser como Él y cumplir el propósito para el cual nos creó. ¡Todo esto es correcto! Creo que una razón más con la que todos coincidimos es que somos cristianos y hacemos la voluntad del Padre porque queremos ir al Cielo y estar con Él por la eternidad. Nuestro fin mayor es entrar a la eternidad con Él, pues si no alcanzamos esto, ¿de qué nos habrá servido todo lo demás que hayamos hecho aquí en la tierra? La vida cristiana es un proceso de preparación para la eternidad, las pruebas y tentaciones vienen a formar nuestro corazón y carácter para que tomemos decisiones eternas, mientras que el Cielo será un lugar de felicidad, paz y dicha eterna, acá en la tierra tendremos que enfrentarnos con el mundo y sus tentaciones así como con las pruebas de nuestra fe. Si Jesús mismo vino a padecer por nosotros en la carne para terminar con el pecado, ¿cuánto más no hemos de padecer nosotros por Él para que otros alcancen la salvación?

Atrévete a Confiar en el Señor

No hay mayor paz y estabilidad que la que un corazón que confía en el Señor puede tener, un corazón que no conoce "de oídas" a su Señor ni dice que confía solamente de labios hacia afuera, sino que tiene la seguridad de que Dios tiene control de todo porque este corazón ¡no tiene otra opción más que vivir seguro!

Hay un Tiempo para Todo

Solemos comparar nuestras historias con las de las personas que tenemos cerca, si pedimos algo a Dios y tarda "más de lo que tardó en contestarle" a aquella otra persona inmediatamente reaccionamos con celos, envidia, autoconmiseración y muchas otras maneras equivocadas más. Aunque la Biblia dice que Dios no hace acepción de personas, ¡más de una vez hemos creído que sí las hace! Sobre todo en lo relacionado a los tiempos que Dios "tarda" en concedernos algo que le hemos pedido. Hemos olvidado que tenemos un Dios inmensamente creativo que no hace nada igual.

¿Creer que existe Dios es suficiente?

De alguna manera Saúl creía que con solo creer en Dios era suficiente, no era necesario tener una relación con Él, uno podía vivir su vida satisfaciendo todos sus deseos de pecar e ignorando al Señor y "no pasaba nada". Creía que tenía suficiente luz cuando en realidad estaba inmerso en la oscuridad.

Cuando nuestro ánimo se desgasta

Todos tenemos límites, es inevitable cansarnos y enfrentar un agotamiento continuo puede hacer que nuestro ánimo decaiga. Pero muchas veces hasta que somos golpeados por el cansancio es hasta que finalmente nuestra voluntad muere y le concedemos a Dios espacio para trabajar en nosotros.