Dios es más grande que nuestros enemigos

Adjetivos como: imposible, demasiado grande, preocupante, invencible simplemente ¡no existen para Él! Enfrentar nuestras batallas sin Dios en más de una ocasión nos paralizarán, e incluso nos harán salir huyendo antes de que seamos destruidos por completo. El problema central para Israel no era Goliat sino la falta de fe, confianza y conocimiento que tenían de quién estaba de su lado. No tenían una relación personal con Dios.

Dios tiene un Nuevo Comienzo para ti

¡Dios no había terminado! La última palabra la tiene Él. Lo que antes fue por más "increíble" que creamos que sea Dios lo puede mejorar ¡sin ningún problema! Nada es tan bueno, perfecto o único que el Creador no pueda mejorar y superar con algo ¡mucho mejor! Así es nuestro Dios, Él abre caminos donde no hay, trae vida donde hay muerte, hace nuevos inicios cuando todo ha terminado. Necesitas llenar tu corazón de fe en Él, volver a tomar su mano y ponerte de pie, porque Él tiene algo nuevo para ti.

Sólo en Dios encontrarás tu Libertad

La libertad es el resultado natural de conocer a Jesucristo mediante una relación. Si no tienes a Jesús en tu corazón lamento decirte que la Biblia dice que nunca serás verdaderamente libre, y lo subrayo porque este mundo te quiere hacer creer que eres libre, te ofrece una falsa libertad que se construye sobre la idea de que si "todos lo hacen está bien", lo que en realidad te dice tras esta frase es: "todos somos igual de esclavos e infelices que tú, tratemos de ignorarlo juntos". ¡Pero la tristeza y depresión colectiva nunca te hará verdaderamente libre ni mucho menos feliz!

Dios está buscando tu Corazón

Ese es el corazón de nuestro Salvador cuando estamos en medio de nuestras pruebas y tentaciones, Él se para frente a tu dolor, tu tristeza, tu agonía, tus hábitos que te tienen esclavizado y levantando su voz los hace retumbar diciéndoles: ¡Él me pertenece!, ¡Ella es mi hija!, ¡Ellos son míos! Pero esto no sucederá hasta que primero haya seducido tu corazón con su gracia, su misericordia y su perdón.

Aférrate a tu libertad en Dios

Piénsalo un poco, cuando finalmente nos decidimos a enfrentar el pecado que nos tiene dominados pareciera que inicia una negociación: "no necesitas quitar todo lo malo, ¿qué tanto es un poco de pecado?, pensamientos como estos nos empiezan a inundar la mente para que ¡no cortemos por completo el pecado! ¡No negocies con el diablo ni con tu pecado! Si Dios dijo que no: ¡corta de tajo desde la raíz! Si dejas un poquito de pecado será suficiente para que vuelva a crecer una hortaliza entera de maldad en tu interior.