Teniendo una relación personal con Dios

Necesitamos aceptar que ¡Dios no usará una zarza ardiendo cada vez que nos quiera hablar ni mandará fuego del Cielo cada vez que quiera impresionar a nuestros enemigos! Al menos no de manera literal. ¡No te compares! Tal vez Dios quiere hablarte a través de un mensaje que siembra en tu corazón, tal vez en alguna etapa de tu vida use a tus padres o pastores y después atraiga tu corazón mediante su Palabra y más adelante también utilice a tu esposa para decirte lo que quiere de ti. Lo importante no es la manera en que Dios te hable sino el simple hecho de que ¡Dios el Creador del Universo te está hablando!

UN CAMBIO DE CORAZON VERDADERO

Un cambio verdadero siempre lo inicia Dios y lo hace desde adentro de nuestro corazón, en la raíz de quienes somos, en lo más profundo de nuestro ser, justo allí donde hemos guardado nuestros dolores, miedos y vergüenzas del pasado. Donde más densa es nuestra oscuridad es donde su luz comienza a brillar. Dios quiere tu corazón para sanarlo, restaurarlo y ¡resucitarlo! a una nueva esperanza. Conforme tu corazón vaya conociendo su amor irá siendo libre y un cambio genuino avanzará sobre tu vida y como consecuencia natural también sobre la de todos los que te rodean.

Dios termina lo que empieza

¡Dios no había olvidado ningún detalle! Así es nuestro Señor conoce lo más profundo de nuestro corazón, los sueños que hemos olvidado ¡Él no lo ha hecho! Lo que nos ha prometido ¡sucederá! Él no miente ni cambia de parecer de manera egoísta y unilateral como lo haríamos nosotros. Una vez más José estaba experimentando de primera mano la fidelidad de su Señor, estaba cosechando nuevos frutos de su fe, viviendo los resultados de no rendirse ni volverse atrás.

Dios esta a nuestro lado en las crisis

Hay una verdad mayor a cualquier crisis que nosotros podemos enfrentar y que brilla más fuerte que nuestros días más obscuros: Dios siempre tiene el control de lo que pasa en tu vida. Esta verdad va de la mano con una igual de cierta y firme: Dios te ama profundamente.

Los Sueños que Dios nos da

Porque la verdad es que muchas veces somos así, recibimos una palabra de Dios o un sueño suyo y ¡gastamos días, meses y hasta años de nuestra vida abrazados de este evento y contándoselo a todos pero dejamos a un lado nuestra relación personal con Él! Los sueños en tu corazón son una invitación de tu Salvador ¡a entrar en una relación personal con Él! Mucho más grande que los sueños es el autor de estos sueños, aquel que puede hacerlos realidad en maneras que muchas veces son más sorprendentes que el sueño mismo.