Esperando la venida de Dios

El decir que "el Señor ya viene" es una verdad porque lo dice la Biblia. ¡Él puede llegar en cualquier momento! Incluso mientras lees este estudio. ¿Estamos con nuestro modo de vivir demostrándole que estamos ansiosos por verlo manteniendo todo limpio y en orden en nuestra vida para cuando Él llegue? ¿o estamos viviendo como si en verdad nunca fuera a volver? Si pudieras saber hoy que el Señor viene mañana a medio día por nosotros ¿qué harías diferente?

Enfrentando nuestras Pruebas y Tentaciones

Las pruebas tienen un período de duración, un principio y un final. ¡No durarán para siempre! Y además de tener un tiempo tienen un propósito, hay una parte de tu fe que será llevada hasta el punto donde puedas comprobar si estás listo para creerle a Dios o no. Sabiendo esto, necesitas tener paciencia. En medio de las pruebas es fácil que nos desanimemos y desesperemos tanto que comencemos a dudar de Dios ¡No dejes que aquello que no puedes comprender o explicar haga que tu fe y tu paz se tambaleen y se vengan abajo!

El propósito de las Pruebas

Las pruebas tienen el propósito de sacar a la luz lo que hay dentro de nuestro corazón, ¿es que acaso Dios no lo sabe? ¡Claro que lo sabe! Pero quienes no siempre lo sabemos somos nosotros, una prueba te enseña qué tan comprometido estás con el Señor, cuánto de tu corazón necesita ser purificado o transformado, la presión saca las impurezas más ocultas de nuestro corazón y las expone para que podamos lidiar con ellas y erradicarlas de nuestra vida por completo para que no nos sigan dañando más.

¡Confía en Dios! ¡Él no te dejará solo!

¿Desde cuándo la última palabra o la última oportunidad la tiene el enemigo? ¡Dios es el Rey soberano que tiene poder y control sobre todo! Aferrarnos a nuestra fe y a nuestro compromiso por vivir en rectitud y santidad invariablemente atraerá el poder, la provisión y la respuesta del Señor en medio de nuestra crisis. ¡No le cedas terreno al diablo! ¡No te rindas en tu fe! ¡No permitas al miedo instalarse en tu corazón! Llénate con la verdad de la Palabra de Dios, busca a amigos cristianos, ora con todo tu corazón y ve delante de la presencia de tu Salvador, ¡Él tiene el control de tu situación!

Dios tiene el Poder que nos hace falta

Él no tiene problemas manejando tanta información, no se cansa ni se aburre de nosotros, no se rinde al amarnos y nunca nos deja solos. He descubierto que muchas de mis necesidades en realidad son invitaciones a confiar en Él y a acercarme para pedirle su ayuda e intervención. Porque siempre que yo no he podido más, Él sí ha podido, Él tiene todo lo que me hace falta, Él sabe lo que sigue, lo que necesitaré y el tiempo perfecto en que lo proveerá. Jesús es todo lo que nos hace falta, porque cuando Él está presente todo está bajo control, bajo su control.