Cuando las cosas no salen como esperábamos

He decidido amar a Dios cuanto todo sale bien y cuando todo sale mal porque he entendido que en ambas situaciones siempre todo salió como Él quiso. El que no entienda algo no significa que Él tampoco lo entienda, ¡para Él todo está muy claro! Más de una ocasión me he detenido en alguna de mis peticiones para pensar si estoy dispuesto a aceptar un no como respuesta, y entonces tengo que recordarme que debo pedir que Su voluntad prevalezca sobre la mía y recordarme que cual sea que sea el resultado Él tiene el control, Él me ama, Él cuida de mí, aún si todo saliera "mal" Él sabrá cómo resolverlo todo y me lo hará saber.

Que todos sepan quién es tu Dios

Tu vida no se trata de tu éxito o realización personal, ¡se trata de conocer a Dios para que cumplas con sus planes en los cuales quiere incluirte! Todo tiene que ver con descubrir su corazón y enamorarte de Él, porque podrás llegar a ser un hombre o una mujer respetable y exitoso pero cuando vengan la prueba, la angustia y los problemas serán como un gigante que te paralizará y estará esperando en tu debilidad para ¡hacerte correr! ¿De qué sirve la vida si no tienes una relación personal con el Creador que te diseñó para hacer parte de sus planes eternos? ¡De nada! No se trata de ti, ¡se trata de que te encuentres con Él!

Dios no quiere apariencias, quiere tu Corazón

Dios se encargó de que todo cuadrara de manera perfecta, David no estaba solamente a la hora correcta sino en el lugar donde pudo escuchar claramente las amenazas que Goliat hacía cada día al pueblo de Israel. Cuando leo la respuesta del corazón de David, ¡es impresionante! Completamente diferente a la de todo el ejército, ¡este era un hombre que conocía el corazón de Dios! Debió haber sido un deleite para Jehová percibir la indignación tras cada letra de la siguiente declaración: “¿quién es este filisteo incircunciso para que provoque a los escuadrones del Dios viviente?”

Dios no tiene prisa

Hace tiempo escuché a un orador decir durante su mensaje que a la hora de escoger entre estabilidad y velocidad, Dios siempre escoge la estabilidad en nuestro carácter. Si por nosotros fuera, ¡haríamos todo lo más rápido posible! Seamos honestos, la mayoría de nuestras peticiones que hacemos al orar quisiéramos que se resolvieran ¡en este momento! Sin embargo Dios no tiene prisa, ¿y por qué habría de hacerlo si Él dirige los tiempos y tiene control y poder sobre todas las cosas?

Pon en Dios tu Esperanza

Ahí estaba en escena nuestro Salvador enfrentando a quien nos quería dañar cuando la verdad es que lo merecíamos, ahí estaba nuestro amado Dios dándonos ánimo, dándonos esperanza y protección cuando lo único bueno que habíamos hecho en mucho tiempo tras ignorarlo y olvidarlo era ¡clamar a Él en nuestro dolor! Pero así es nuestro Señor, esta a una oración de distancia, esperando que lo invitemos una vez más a nuestro corazón para inundarnos de su amor y su misericordia.