Conociendo más del Hijo de Dios

Cuando el Hijo de Dios viene a vivir en nuestro corazón, su esencia y sus cualidades invaden nuestra vida. Con Jesucristo en nuestras vidas, recibimos eternidad, pues al morir somos llamados al Reino de los Cielos a su lado; al dirigir Él nuestra vida sabemos que es un Rey Justo que no cambia; al conocer que está a la diestra del Padre sabemos que lo tenemos como abogado a nuestro favor, lavando nuestros pecados y permitiéndonos acceso al trono de Dios; finalmente, cuando el Hijo de Dios toma el control de nuestra vida, pone a nuestros enemigos por debajo de nuestros pies.

Esperando la venida de Dios

El decir que "el Señor ya viene" es una verdad porque lo dice la Biblia. ¡Él puede llegar en cualquier momento! Incluso mientras lees este estudio. ¿Estamos con nuestro modo de vivir demostrándole que estamos ansiosos por verlo manteniendo todo limpio y en orden en nuestra vida para cuando Él llegue? ¿o estamos viviendo como si en verdad nunca fuera a volver? Si pudieras saber hoy que el Señor viene mañana a medio día por nosotros ¿qué harías diferente?

¿Cómo puedo ser Amigo de Dios?

¿Quieres ser amigo de Dios o de este mundo que está bajo el poder y control del reino de las tinieblas? Para hacer amistad con el reino de las tinieblas solamente necesitas no invertir tiempo con Dios, ¡así de fácil! El mundo se encargará del resto, te presentará personas que satisfagan tus deseos carnales, te llenará la mente con pensamientos egoístas, te abrazará con hábitos y adicciones, te robará el corazón con falsas historias de amor, te enseñará riquezas que puedas codiciar y envidiar y dirigirá toda la fuerza de la corriente del mundo en tu dirección para que no tengas que esforzarte mucho en ser "como todos los demás", cuando menos te des cuenta el reino de las tinieblas dirigirá tu vida ahogando tu deseo de conocer a Dios.

¿Cuánto vale una persona?

¿Qué es lo que hace a algo valioso? Generalmente lo hace aquello que estamos dispuesto a pagar por él, independientemente del tipo de recurso que invirtamos, entre más estemos dispuestos a dar es porque hemos descubierto que más valor tiene. Sabiendo esto te hago la siguiente pregunta: ¿cuánto vales? o dicho de otro modo, ¿cuánto estarían dispuestos a dar otras personas por ti si tuvieran que pagar un precio por tu vida? No solemos hacernos este tipo de preguntas pero siendo cristianos ¡deberíamos hacerlo! ¿Para qué? Para recordar que delante de los ojos de Dios no hay nada más valioso que nosotros para Él, porque el precio que pagó por nosotros fue la vida misma de su único hijo.

El propósito de las Pruebas

Las pruebas tienen el propósito de sacar a la luz lo que hay dentro de nuestro corazón, ¿es que acaso Dios no lo sabe? ¡Claro que lo sabe! Pero quienes no siempre lo sabemos somos nosotros, una prueba te enseña qué tan comprometido estás con el Señor, cuánto de tu corazón necesita ser purificado o transformado, la presión saca las impurezas más ocultas de nuestro corazón y las expone para que podamos lidiar con ellas y erradicarlas de nuestra vida por completo para que no nos sigan dañando más.