¿Cómo puedo ser Amigo de Dios?

¿Quieres ser amigo de Dios o de este mundo que está bajo el poder y control del reino de las tinieblas? Para hacer amistad con el reino de las tinieblas solamente necesitas no invertir tiempo con Dios, ¡así de fácil! El mundo se encargará del resto, te presentará personas que satisfagan tus deseos carnales, te llenará la mente con pensamientos egoístas, te abrazará con hábitos y adicciones, te robará el corazón con falsas historias de amor, te enseñará riquezas que puedas codiciar y envidiar y dirigirá toda la fuerza de la corriente del mundo en tu dirección para que no tengas que esforzarte mucho en ser "como todos los demás", cuando menos te des cuenta el reino de las tinieblas dirigirá tu vida ahogando tu deseo de conocer a Dios.

Tus Palabras Revelan tu Corazón

Lo que hablas y declaras con tu vida es determinante para guiar el rumbo de tu vida, navegas a través de un mar de eventos, personas y experiencias que no puedes controlar, Dios te da la fuerza para enfrentarlas pero tú decides cómo fluirá todo a través de tu corazón. Lo que hablas y declaras con tu boca genera un registro en tu corazón, el cual toma la información de este registro y produce acciones, actitudes, hábitos, juicios y pensamientos. Cuando te dejas guiar por Dios y llenas tu corazón con confianza y fe en Él, no importa la tormenta que venga tu corazón está firme, seguro y confiado en Él

Enfrentando nuestras Pruebas y Tentaciones

Las pruebas tienen un período de duración, un principio y un final. ¡No durarán para siempre! Y además de tener un tiempo tienen un propósito, hay una parte de tu fe que será llevada hasta el punto donde puedas comprobar si estás listo para creerle a Dios o no. Sabiendo esto, necesitas tener paciencia. En medio de las pruebas es fácil que nos desanimemos y desesperemos tanto que comencemos a dudar de Dios ¡No dejes que aquello que no puedes comprender o explicar haga que tu fe y tu paz se tambaleen y se vengan abajo!

El Dominio del Reino de Dios

La Biblia enseña en el primer capítulo de la carta a los Colosenses versículo 13 que nuestro Señor “nos rescató del reino de la oscuridad y nos trasladó al reino de su Hijo amado quien compró nuestra libertad y perdonó nuestros pecados”. Solamente hay dos posibilidades, dos reinos que pueden dominar tu vida, ¿vives bajo el control del pecado o bajo el amor y libertad de Jesucristo?, ¿cuál de los dos reinos está “viniendo” sobre tu vida y ganando terreno en tu corazón?

Nuestros pecados tienen consecuencias

Por más oculto que tengamos nuestro pecado o por más inofensivo que creamos que sea, ¡un poco de pecado sigue siendo una desobediencia total a Dios! Si un "pequeñito e insignificante" pecado rompe nuestra relación con Dios y nos quita toda nuestra pureza y santidad ¡entonces es un pecado inmenso y altamente peligroso que nos tiene engañados! Delante de Dios no hay tamaños, colores ni "gravedad" de pecados, Él no pone su mirada en nuestras acciones sino en nuestro corazón, más allá del acto equivocado que hagamos o de la vergüenza que sintamos al ser descubiertos el verdadero daño y mal de pecar está en nuestro corazón, porque es allí donde está comenzando a enfriar nuestro amor por el Señor.