La Pureza Sexual que Dios creó

¡Hoy más que nunca necesitamos ser un ejemplo de pureza y santidad sexual! Debemos ponernos de pie en medio de una generación en donde "todo es válido y debe ser tolerado" para dejar en claro que ¡no todo es aceptado por Dios! La sexualidad mal usada se puede convertir en un pecado que controle nuestra vida por completo y tiene el potencial de destruir relaciones, familias y comunidades enteras. ¡Nada causa mayor adicción que la satisfacción sexual desordenada! Los hijos de Dios debemos ser el ejemplo a seguir, debemos conocer el camino que lleva a la libertad de toda adicción y perversión y llevar a la gente a reconocer su situación, tomar decisiones y comenzar a caminar en pureza y santidad.

Jesús quiere entrar a tu Corazón

¡El Rey de Reyes, dueño de todas las riquezas y el poder solamente por creer en Él y aceptar su Salvación a cambio nos adoptó como sus hijos! ¡Ninguno de nosotros lo merecíamos! ¡No hicimos nada especial ni relevante! Solamente escoger en nuestro corazón aceptar su insistente y fiel amor por nosotros. Y entonces nos "engendró", es decir puso su vida eterna en nuestro corazón humano y dio a luz su eternidad en nuestro espíritu, literalmente procreó de su naturaleza divina un espíritu nuevo y vivo dentro de nosotros, ¡la Biblia lo dice en nuestra lectura bíblica de hoy! No somos engendrados de sangre, ni de voluntad de carne, ni de voluntad de varón, sino de Dios. Su gracia y su verdad nos hicieron espiritualmente capaces de conocerlo y habitar una eternidad junto a Él.

Sigues a Jesús: ¿Por Obediencia o por Relación?

Hoy en día muchos cristianos afirman tener una gran relación con Dios pero la obediencia hacia sus mandatos y principios es escasa en gran parte porque ¡ni siquiera se han tomado el tiempo de conocer lo que Dios les pide!, por otro lado hay otro grupo de cristianos que conocen las Escrituras de inicio a fin, han memorizado más versículos de los que tú y yo juntos lograríamos memorizar y sin embargo, no tienen una relación personal de amor y confianza con Jesucristo. ¿Estás en alguno de estos grupos? Necesitas entender y pronto que una relación personal con Dios está incompleta si no estamos dedicando tiempo a leer la Biblia, meditarla y ponerla en práctica; y que la lectura de la Biblia sin encontrarte con el corazón de Dios para enamorarte de Él y relacionarte con Él con el paso del tiempo te hará sentir incompleto.

¡No escondas tu fe!

La luz de Jesús llega a ser incómoda para quienes quieren seguir viviendo bajo las sombras del pecado de la sociedad, ¡no es de sorprenderse que tanta gente rechace al Señor y a su Palabra! Incluso hay personas que han hecho su rechazo a la luz más sutil, los puedes ver cargando una lámpara de aceite bajo el brazo que nunca encienden, te hablan de dónde la compraron lo mucho que les gusta y lo útil que ha de ser, ¡pero no la utilizan! Por más que digamos que somos cristianos y que creemos en Dios si vivimos ignorándolo a Él y a su Palabra no somos más que una lámpara a la que le sacamos brillo de vez en cuando pero que nunca hemos experimentado el calor del Señor ni su llama viva moviéndose dentro de nosotros.

¿Tienes hambre de Dios?

Jesucristo mencionó que los cristianos que creemos en Él, le seguimos y tenemos una relación personal con Él somos la sal de este mundo, es decir, estamos aquí para que la gente conozca el verdadero sabor de la vida, para que sepan a qué sabe "conocer a Dios", para que conservemos con nuestro ejemplo la vida de Dios aquí en la Tierra y para despertar apetito en la gente a nuestro alrededor de más de Él, su amor, su Palabra, su perdón, su poder libertador y su eterna salvación. Pero si no llevamos en nosotros el "sabor de Dios" en nuestras vidas ¡de qué nos sirve llamarnos a nosotros mismos cristianos si no atraemos a nadie hacia Él ni aún nosotros mismos encontramos gusto en conocerle más! Nuestro "sabor" viene del Señor