Salvados por quien Él es y no por quienes somos

Fue hasta que el amor de Dios a través de su Hijo Jesús apareció en nuestra historia hasta que al fin encontramos la verdadera vida y libertad. Pero pon atención en lo que dice el apóstol Pablo, no te salvó Dios por que hubieras hecho cosas lo suficientemente buenas o justas para merecer la salvación, ¡no hay manera de comprar o merecer el amor y la salvación de Dios! ¿Qué tienes tú que ofrecerle al Dios que creó todas las riquezas, que tiene el poder y control absoluto del universo entero y que es creador de todo lo que tienes y puedas llegar a tener? ¡Él no necesita nada de ti! El que necesita de Él eres tú. Jesucristo vino a la cruz a salvarnos porque quiso amarnos y derramar su Espíritu por pura misericordia y amor. ¡Por eso es perfecto su amor! Porque no lo merecíamos, no lo obtuvimos ni lo provocamos, y si no lo ganamos ¡tampoco lo podemos perder!

Todos necesitamos ayuda de los demás

¡La vida cristiana no fue diseñada para vivirla solos! Fracasaremos en nuestra lucha contra el pecado, nuestro conocimiento total de Dios y en entender el propósito para el que fuimos creados si vivimos alejados de una comunidad cristiana. Por supuesto que nuestra experiencia con Dios es personal pero sus propósitos para nuestra vida son basados en un cuerpo y no en un miembro. Necesitas ayuda de otros para hacer lo correcto y para edificar varias áreas de tu vida que no podrás levantar ni enderezar tú solo.

No seas tropiezo para otros

Si escogemos hacer algo que afecte la fe de otros ¡nuestro corazón está equivocado y no tiene amor! Si intencionalmente usamos palabras, modos de vestir, discutimos, juzgamos, criticamos o hacemos pecar a otros de cualquier manera ¡nosotros mismos estamos pecando!

El Amor hacia los demás

¡Todo se trata de una relación de amor con Dios! Puedes ir muchas veces a la iglesia, ser una persona "buena", leer muchos libros cristianos, aprenderte versículos de memoria y hasta hablar como cristiano pero si no tienes una relación de amor con Dios tu cristianismo es solamente un conjunto de buenas intenciones, reglas y religión. Nadie que no tiene una relación personal con Dios debería llamarse a sí mismo cristiano.

Venciendo con el bien al mal

Alégrate con los que están alegres y llora con los que lloran. Vive en armonía con otros. No seas tan orgullosos como para no disfrutar de la compañía de la gente común. ¡Y no pienses que lo sabes todo! Dios te ha amado para que ames a los demás, te ha alcanzado para a través de ti alcanzar a quienes te rodean pero ¿cómo lo hará si solamente vives para tus intereses y por tu justicia?