Nada se compara con conocer a Dios

Tener un encuentro personal con Dios te cambia la vida. Aquellas personas que dicen que creen en Dios y que le conocen pero no tienen ningún evento ni experiencia personal que compartir sobre Él en realidad no le han conocido. ¿Cómo es posible que haya personas que se atrevan a decir que dejaron de ser seguidores de Dios o cristianos porque era aburrido? Se aburrieron de sí mismos y de sus propias ideas porque te aseguro que conocerle es todo menos aburrido.

Buscando la Aprobación de Dios

Un verdadero cristiano es el que tiene un corazón recto, pero no a los ojos de otros o de sí mismo sino a los ojos de Dios, no es aquel que cumple con ciertas tradiciones o costumbres religiosas, sino es quien ha tenido un cambio en el corazón producido por el Espíritu de nuestro Dios. Sabes que te has topado de frente con un cristiano enamorado de Dios cuando puedes percibir un corazón transformado que busca por encima de todo la aprobación de su Señor y no la de la gente.

¿Por qué motivos sigues a Jesús?

Nuestra sociedad está llena de personas que domingo a domingo van a sus iglesias por motivos similares: para quedar bien con la sociedad, para cumplir con una tradición, para calmar la conciencia o para ver a los amigos sin embargo su corazón nunca ha tenido la experiencia de una relación personal con Jesucristo. ¡No han probado el pan de vida! No conocen sus Biblias, no viven de acuerdo a la fe que dicen tener pero si los invitas a creer lo primero que hacen es preguntarte ¿a qué religión perteneces? Y si no es a la misma de ellos, ¡defienden a capa y espada una fe que no tienen, basada en un libro que no leen que habla sobre una vida espiritual que nunca han experimentado!

La Madurez en la vida Cristiana

Somos tentados continuamente a vivir de maneras egoístas que desagradan a Dios por lo que nuestra obediencia marcará la diferencia en nuestra vida cristiana y en el ejemplo que daremos a quienes nos rodean. Si decimos que somos hijos y siervos de Dios ¡tenemos que comportarnos como tal! El pecado me llevará tan lejos como yo esté dispuesto a desobedecer a Dios el problema es que el pecado siempre nos saldrá más caro de lo que estábamos dispuestos a pagar y nos dejará más lejos de Dios de lo que queríamos estar

Dando más allá de Nuestras Fuerzas

Invierte tiempo en tu familia, cuida tu salud, ¡invierte tiempo en conocer a Dios y su Palabra! No podemos pasarnos la vida diciendo que daremos algo que no nos hemos esforzado por obtener, queremos agradar a nuestro Señor pero no le damos tiempo, queremos aprender a escucharlo pero no lo buscamos, y esto mismo hacemos en nuestras relaciones personales y familiares. ¡Seamos hombres y mujeres de palabra! Demos de nosotros no sólo buenas intenciones sino también firmes decisiones.