Una decisión diaria de Fe

He entendido con los años que una decisión de fe no se requiere solamente para hacer una primera oración, sino que se necesita hacer cada día de nuestras vidas porque para ser honestos, ¡hoy necesito que Dios sea mi Señor y Salvador tanto como lo necesitaba el primer día que comencé a seguirlo! Jesús fue claro al mencionar que tomar nuestra cruz y seguirlo sería algo que tendríamos que hacer cada día y cuando vemos la historia del rey David notamos que es verdad.

Nuestras decisiones tienen consecuencias

Aún en medio de las consecuencias de nuestras malas decisiones, aún allí Dios siempre está con nosotros, su amor no depende de lo que hacemos o dejamos de hacer, todo Él es todo el amor, Él no nos puede dejar de amar porque implicaría que dejara de ser Él mismo, que dejara de existir. ¿Qué tan lejos te han llevado tus malas decisiones de tu relación personal con el Señor?

¡Haz una declaración de Fe!

No todas las declaraciones son tan sencillas de hacer y menos de manera pública, ¿qué tienes que decir de Dios y su amor cuando experimentas soledad, dolor o desilusión?, ¿qué tienes que declarar de tu fe cuando no recibes lo que esperabas? Aunque no siempre es una audiencia quien nos escucha hacemos nuestras declaraciones una y otra vez en nuestra mente causando muchas veces que queden impresas y arraigadas en nuestro corazón. Un cambio de vida inicia con una declaración de fe.

¡Cuida tu corazón!

Las dificultades, adversidades y problemas son usadas por Dios para probarnos pero también aprovechadas por el diablo para amargar y destruir nuestro corazón. Si hay algo que debemos cuidar por encima de todo en las etapas difíciles de nuestra fe y nuestro caminar cristiano es precisamente nuestro corazón, los sentimientos que dejamos que se queden ahí, las mentiras que no sacamos de nuestra mente, las malas compañías y la falta de oración y lectura de la Biblia pueden enfriar y endurecer nuestro corazón.

Nada se compara con conocer a Dios

Tener un encuentro personal con Dios te cambia la vida. Aquellas personas que dicen que creen en Dios y que le conocen pero no tienen ningún evento ni experiencia personal que compartir sobre Él en realidad no le han conocido. ¿Cómo es posible que haya personas que se atrevan a decir que dejaron de ser seguidores de Dios o cristianos porque era aburrido? Se aburrieron de sí mismos y de sus propias ideas porque te aseguro que conocerle es todo menos aburrido.