Resistiendo al enemigo con la Armadura de Dios

Fuimos creados para depender de Dios y para mediante la llenura de su Espíritu Santo recibir su poder para enfrentar toda tentación y ser capaces de vivir en santidad. ¡Separados de Dios no tenemos esperanza de derrotar al diablo ni de evitar ser envueltos en sus estrategias! Nuestra batalla no es contra las personas sino contra un mundo espiritual que intenta a toda costa desconectarnos de nuestra relación con Dios, ¿qué tanto terreno ha ganado en tu corazón el enemigo?, ¿qué tan lejos te mantiene del Señor y de la Biblia?, ¿cuál de sus estrategias está funcionando para enfriar tu amor por Jesús?

Nunca estarás completo lejos del amor de Dios

Este es el mensaje central del Evangelio de Jesús: que conociéndote tal cual eres y sabiendo que sin conocerlo estabas destinado a una eternidad de sufrimiento y dolor, Jesucristo decidió pagar el precio por tu libertad, hizo lo que tenía que hacer para cambiarte el rumbo y darte una nueva oportunidad de ser amado, restaurado y vivir en plenitud. La cruz fue la evidencia del amor e interés que tiene por ti, tu respuesta a lo que sucedió en esa cruz determinará cuán completo, pleno y seguro vivirás el resto de tu vida.

Echa raíces en el Amor de Dios

Dios que quiere HABITAR en ti. ¿Qué lo está deteniendo de llenar todo tu ser? Nuestra falta de confianza en Él. Nos negamos a echar raíces profundas en su amor porque dudamos a veces de su existencia, otras veces de su perdón, otras más de su provisión y muchas otras más de su poder. ¡Necesitas tomar todo tu valor y toda tu fe y arriesgarlo todo por su amor! Nuestra falta de confianza en nuestro Señor nos hace tener raíces débiles que son arrancadas por las pruebas y tribulaciones, no alcanzamos una fe más fuerte porque ésta es el resultado de una firme determinación de confiar en el amor de Jesús sin importar lo que pueda venir y a pesar de que nos ha demostrado su fidelidad una y otra vez nos resistimos a entregarnos a Él.

Viviendo en Plenitud

Conocer a Jesús inevitablemente transformará todo lo que somos, creemos y sabemos de la vida, la religión y la fe. Cuando entendemos que Cristo está muy por encima de todo, sean gobernantes o autoridades o poderes o dominios o cualquier otra cosa, no solo en este mundo sino también en el mundo que vendrá, empezamos a darnos cuenta que el mejor lugar donde pudimos haber puesto nuestro corazón, nuestra fe y nuestra esperanza ¡fue en sus manos! Porque saber que Dios ha puesto todo bajo la autoridad de Cristo, y que Jesucristo mismo vino a morir a la cruz para amarnos, rescatarnos y llenarnos de su Espíritu para un día estar con Él en el Cielo por la eternidad ¡irremediablemente nos llenará de paz, seguridad, felicidad y sobre todo plenitud!

¿Cómo llega alguien a negar su Fe?

Cuando alguien siente mucho dolor y quiere dejar de sentirlo lo puede lograr quemando el tejido dañado hasta que muera para así perder toda sensación, a esto se le llama cauterizar una herida. Dios nos está dejando en claro lo que nos puede suceder si descuidamos nuestra fe, lo que comienza con indisciplina, pecados no tratados y flojera por buscarlo avanza por medio de la hipocresía hasta convertirse en un corazón, un espíritu y una conciencia que pierden toda su capacidad de experimentar la vida y presencia de Dios. Una vez que alguien está en tal punto, es capaz de hacer todo lo que pensó que nunca haría, sus límites se vienen abajo, su moral se consume por la inmoralidad y niega rotundamente su fe.