Tenemos toda la atención de Dios

Porque antes de conocer al Señor era normal que nos controlaran nuestras emociones y nuestros miedos, no conocíamos el poder de Dios ni éramos capaces de percibirlo ni mucho menos de verlo intervenir en nuestras vidas. Pero un buen día alguien nos habló de Jesucristo y le entregamos nuestra vida y entonces nuestros temores comenzaron a ceder, nuestra visión de la vida, de nuestros problemas y de las circunstancias a nuestro alrededor ¡comenzó a cambiar! La fe vino a darnos vida donde solamente había muerte; vino a darnos esperanza donde la habíamos perdido y a regresarnos una sonrisa genuina que hace mucho que no se dibujaba en nuestro rostro.

Dios escucha todas tus oraciones

¡Dios siempre nos escucha! Cuando queremos y cuando no, se acuerda de lo que hemos pedido aunque nosotros lo hayamos olvidado, estuvo allí cuando dijimos nuestra primera palabra y estará cuando digamos la última, y ¡aún hay más! conoce también ¡todo lo que no decimos! Sabe nuestros pensamientos, aún los más ocultos e íntimos de nuestro corazón, escucha nuestro clamor, atiende nuestras peticiones, presta atención a nuestras oraciones y lo que es mejor... ¡ las contesta! Sin embargo no siempre lo escuchamos, porque a veces la fe que juntamos para pedirle algo a nuestro Salvador no nos alcanza para creer que contestará.

La Sorprendente Voluntad de Dios

No nos toca entender o razonar todo lo que Él nos pida, ¡sería absurdo esperar comprender todo lo que el Creador mismo de toda Sabiduría piensa y razona! Lo que nos toca a nosotros es pasar tiempo a su lado para Escuchar su voluntad, después Creer que si Él lo dijo es porque así será y finalmente Obedecerlo para ver sus palabras y promesas hacerse realidad. ¡Dios no miente ni deja nada a medias! Si Él lo dijo, lo hará; si lo empezó lo terminará; si te envió irá contigo; si le entregas tu vida te usará.

Dios está con los íntegros de corazón

¿Cómo puede llegar una persona a desarrollar una vida tan ejemplar? El primer paso se da cuando se decide en el corazón a quién se le será fiel por encima de cualquier cosa, porque mientras no estemos seguros de querer quitar todo pecado en nuestra vida ni nos hayamos comprometido a buscar al Señor y leer su Palabra cada día no lograremos ser constantes, estables ni mucho menos fieles en nuestra relación con Él. Un corazón que no le es fiel en cada área sino sólo en las que le convienen o las que no le cuesta tanto serlo es un corazón que “carece de alguna de sus partes”, es decir, que le hace falta integridad. ¿Tienes un corazón íntegro?

Regresa tu corazón a las manos de Dios

¿De quién podemos decir que tiene una percepción correcta de algo? De quien sabe lo que hay más allá de lo que otros vemos a simple vista, ¿quién tiene el entendimiento y la sabiduría más alta? Quien ha estudiado, meditado, probado, caminado y palpado la verdad de modo que ahora la conoce, la practica y vive en ella. ¿Qué te está deteniendo el día de hoy de comprometerte más con Dios?, ¿de buscarlo más, de leer y meditar más en su Palabra y de doblar tu rodilla en oración?, ¿qué problemas o pecados te están causando una percepción borrosa y distorsionada del amor del Señor? Haz tuyo el consejo del profeta Isaías, cambia tus caminos, aleja de ti todo pensamiento de maldad por mínimo que sea y vuélvete al Señor.