Que todos sepan quién es tu Dios

Tu vida no se trata de tu éxito o realización personal, ¡se trata de conocer a Dios para que cumplas con sus planes en los cuales quiere incluirte! Todo tiene que ver con descubrir su corazón y enamorarte de Él, porque podrás llegar a ser un hombre o una mujer respetable y exitoso pero cuando vengan la prueba, la angustia y los problemas serán como un gigante que te paralizará y estará esperando en tu debilidad para ¡hacerte correr! ¿De qué sirve la vida si no tienes una relación personal con el Creador que te diseñó para hacer parte de sus planes eternos? ¡De nada! No se trata de ti, ¡se trata de que te encuentres con Él!

Dios no tiene prisa

Hace tiempo escuché a un orador decir durante su mensaje que a la hora de escoger entre estabilidad y velocidad, Dios siempre escoge la estabilidad en nuestro carácter. Si por nosotros fuera, ¡haríamos todo lo más rápido posible! Seamos honestos, la mayoría de nuestras peticiones que hacemos al orar quisiéramos que se resolvieran ¡en este momento! Sin embargo Dios no tiene prisa, ¿y por qué habría de hacerlo si Él dirige los tiempos y tiene control y poder sobre todas las cosas?

Dios quiere tu corazón

El objetivo de las señales, las pruebas, los milagros, las predicaciones y todo evento alrededor de la fe debe ser únicamente que cada corazón sea atraído a tener una relación personal con Dios. Me pregunto, ¿qué habrá sido más impresionante para Moisés, ver la plaga de las ranas brotar de los ríos o verla desaparecer como consecuencia de su oración?

¿Puede Olvidarnos Dios?

Tan pronto sucede algo inesperado en nuestras vidas escogemos pensar que Dios nos ha olvidado o que seguramente hicimos algo malo y nos está "ignorando" intencionalmente. ¡Cómo podemos creer que el amor perfecto, eterno e inmenso de nuestro Señor podría voltear a ver hacia otro lado en el día de nuestra aflicción y dolor! ¡Dios no nos abandona en nuestro pecado! Al contrario, nos ofrece, gracia, misericordia y perdón. Piénsalo un poco, Moisés realmente había hecho algo malo, ¡era un asesino y aún así Dios fue a buscarlo al desierto para encontrarse con Él! El mismo amor que Dios tuvo por Moisés lo tiene por ti.

Transformados en nuevas personas

Si realmente queremos se transformados en nuevas personas y queremos que nuestra forma de vivir cambie para agradar a Dios y vivir en libertad tenemos que empezar por dejar de imitar las conductas y costumbres de aquellos que no aman a Dios. Incluso en más de una ocasión tendrás que terminar relaciones con personas que te dañan y arrastran a vivir de maneras que no agradan a Dios. Aunque el cambio interior en nuestro espíritu lo hace Dios solamente, las decisiones del día a día en nuestra nueva vida las tomamos nosotros siendo guiados y ayudados por Él.