Quien no conoce a Dios, no conoce el Amor

Amar a Dios no es una idea que se le ocurrió a un ser humano un buen día, no se trata de que un día decidimos amarlo. El amor comenzó en Él. Siendo Él el amor se acercó a los hombres para salvarnos del reino de las tinieblas, generó circunstancias, curiosidad y eventos en tu vida para llamar tu atención y atraerte a Él, esa es la razón por la que lees este estudio este día, porque Dios te atrajo de una u otra manera para decirte que te ama y que quiere que conozcas su amor. Nosotros le amamos a él porque él nos amó primero.

Dios es la verdad absoluta

Hoy en día escuchamos a muchas personas hablar de la espiritualidad, tal vez no utilicen esta palabra exactamente pero hablan de muchas creencias, ideas y metodologías para estar en paz con uno mismo, para tener experiencias en el cuerpo y hasta fuera del cuerpo, cada quien enseña una manera de cómo acercarse a un dios o ser superior y todos aseguran tener la verdad. Incluso dentro de iglesias que se llaman a sí mismas cristianas aseguran que solamente su iglesia salva. ¡Cuántas ideas tan diferentes y cuánta confusión generan en las personas! Sin embargo, la Biblia habla de dos opciones, dos caminos o dos espíritus que pueden dirigir nuestra vida: la verdad o el error. Es decir, hay un sólo mensaje verdadero que enseña el único camino a la única vida eterna; todo lo que se diga adicionalmente a esto son teorías humanas que tratan de comprender a un Dios al que se niegan a querer conocer en una experiencia personal, prefieren imaginar y suponer algo de Dios o un ser supremo que hacer una sencilla oración para pedirle al único Dios verdadero que entre a vivir en su corazón y sea su salvador personal.

Las Etapas de la Vida Cristiana

En nuestra relación con Dios el factor que determina mucha de la madurez en el crecimiento cristiano es sin duda alguna la obediencia a la Palabra de Dios, entre más creces en obedecerla y aplicarla, más conoces a Dios y mayor madurez adquieres. Sin embargo, la Biblia también habla de que debemos aprovechar nuestras etapas de mayor fuerza física y determinación en el carácter para cimentar las bases de nuestra vida cristiana. Veamos en esta segunda sección del capítulo 2 de la primer carta del apóstol Juan a los cristianos, lo que Dios espera de nosotros en cada etapa de la vida cristiana.

Reflejemos a Dios con nuestra manera de vivir

La mejor manera de dar un ejemplo a seguir es con nuestra propia manera de vivir. Lo que cambió la historia de la humanidad no fue lo que la gente decía de Jesús sino fue Jesús mismo viviendo entre nosotros. Sus palabras, sus decisiones, la manera de reflejar a Dios el Padre de maneras tan claras y sorprendentes fueron lo que hicieron de su vida un hito en la historia de la humanidad. Es a través de nuestras palabras, acciones y modo de vivir que podemos hacer el cambio más significativo en quienes nos rodean.

Lo que Dios requiere de un Líder

¡Esta es la esencia de un líder guiado por Dios! Una persona enviada a proclamar fe y no proclamarse a sí mismo para enseñar a los demás a conocer la verdad y mostrarles con su ejemplo cómo vivir haciendo todo para agradar a Dios antes que a nadie. Pablo le da a su discípulo y amito Tito requisitos para el liderazgo que Dios decidió plasmar en su Palabra como requisitos para todo líder que vendría después. Revisemos este listado para corregir aquellas áreas de nuestra vida en las que estamos incompletos o que las realizamos de manera defectuosa provocando que nuestro liderazgo se debilite.