Buscando a Dios a través del ayuno

¡No ayunamos para obligar a Dios a hacer lo que queramos! ¡Tampoco lo hacemos para que "vea" que sí estamos interesados en Él! ¡Él sabe bien dónde está nuestro corazón y el nivel de relación que tenemos con Él! ¡No podemos engañarlo, impresionarlo ni mucho menos manipularlo! Porque si ayunas para que "ahora sí" conteste Dios o "ya resuelva" cierto problema tienes un problema de corazón, de amor y de relación personal con Él. Dejamos el tiempo de los alimentos para que nuestra atención esté puesta en nuestra relación con el Señor pues al hacerlo conoceremos más de su corazón y tendremos en claro qué es lo que quiere que hagamos y qué espera de nosotros. ¡Esta es la verdadera recompensa que deberíamos anhelar!

Dios ve tu corazón

Los motivos e intenciones del corazón son los que determinan la recompensa o no recompensa del Señor a nuestras acciones. Jesucristo enseñó que debemos tener cuidado de no hacer las buenas acciones con la motivación de que los demás las admiren y de paso nos admiren a nosotros también, quien así lo hace ganará el reconocimiento de los hombres ¡pero perderá la recompensa de Dios! Toma unos minutos para meditar en lo siguiente: ¿de quién buscas admiración con tu manera de comportarte en la oficina, en la escuela, en tu casa o en la iglesia? Si dejas que tu corazón se vaya tras la admiración de las personas te convertirás en un esclavo de la opinión de los demás, querrás agradarlos a todos y terminarás por darte cuenta que ¡es frustrante y desgastante vivir para darle gusto a todo el mundo! Más que ser conocido por las personas ¡quiero ser conocido por Dios!

Sigues a Jesús: ¿Por Obediencia o por Relación?

Hoy en día muchos cristianos afirman tener una gran relación con Dios pero la obediencia hacia sus mandatos y principios es escasa en gran parte porque ¡ni siquiera se han tomado el tiempo de conocer lo que Dios les pide!, por otro lado hay otro grupo de cristianos que conocen las Escrituras de inicio a fin, han memorizado más versículos de los que tú y yo juntos lograríamos memorizar y sin embargo, no tienen una relación personal de amor y confianza con Jesucristo. ¿Estás en alguno de estos grupos? Necesitas entender y pronto que una relación personal con Dios está incompleta si no estamos dedicando tiempo a leer la Biblia, meditarla y ponerla en práctica; y que la lectura de la Biblia sin encontrarte con el corazón de Dios para enamorarte de Él y relacionarte con Él con el paso del tiempo te hará sentir incompleto.

La Felicidad en seguir a Cristo

Para que el mal avance solamente es necesario que la gente que puede detenerlo no lo haga. ¡El mensaje de Jesús es igualmente acogedor como revelador! Vivir de acuerdo a los principios que Jesucristo enseñó ¡es un reto cada vez mayor en la sociedad que vivimos! Pero obedecerlo ¡es nuestra única alternativa! Si Jesús fue perseguido por hablar de la verdad, ¡tengamos el valor nosotros también de defender esa verdad y el mensaje de salvación con una vida ejemplar que rete los estándares de rectitud y santidad que le hacen falta a esta sociedad!

La Felicidad en hacer lo Correcto

La motivación en nuestro corazón al vivir de manera íntegra, justa y honrada debería ser para agradar el corazón de nuestro Padre de Amor, nuestro Señor y Salvador, ¡no se trata de nosotros! ¡Estamos equivocados si creemos que al hilar algunos acciones justas estamos obligando a Dios a bendecirnos y contestar nuestras oraciones! Él nos escucha, contesta y ayuda ¡porque nos ama sin importar lo que hagamos o dejemos de hacer! Su amor se trata de quién es Él y no de quiénes somos nosotros o de qué podemos hacer "por Él", ¡somos nosotros quienes le necesitamos y no al revés! ¿De qué nos sirve esforzarnos tanto por hacer lo correcto? ¡Nos sirve para agradar al corazón de nuestro Salvador!