Las Falsas Creencias

¿Por qué crees en lo que crees?, ¿te lo has preguntado alguna vez? Más personas de las que nos imaginamos tienen creencias sin fundamentos ni convicciones que las sostengan. Creen en Dios o en algo parecido por tradición, por herencia familiar o hasta porque "es lo que todos creen", dicen tener fe pero su vida no la refleja en ninguna manera, afirman creer en la existencia de Dios pero nunca se han acercado a conocerle, tienen una Biblia pero no la leen y si la llegan a leer lo hacen como una mera tradición sin profundizar en conocer el corazón de Dios. ¿Qué tan firme y real crees que sea este tipo de fe? Las personas que tienen una fe débil son fácilmente engañados por cualquier enseñanza o pensamiento y terminan apartados del camino del Señor.

Vive para aquello que fuiste Creado

¿Qué estamos esperando para empezar a vivir de la manera en la que Dios nos ha dicho que vivamos? Porque aunque es cierto que tal vez no sabemos el propósito específico para el que fuimos creados sí hay muchas cosas más que tenemos muy en claro que debemos hacer ¡pero no las hacemos! ¿Qué hay del amor a los enemigos, el ir por todo el mundo a predicar el evangelio y hacer discípulos, qué sobre el perdón, el vencer la tentación y echar fuera de nuestras vidas todo pecado?, ¿qué nos hace falta para empezar a leer, estudiar y meditar en la Palabra de Dios para conocer su corazón?, ¿qué nos detiene de pasar tiempos de oración con Él? ¿Cómo obedeceremos lo que nos pida si no lo conocemos?

Escoge a Dios como tu único Señor

¡Si alguien ha de dirigir nuestra vida nadie lo puede hacer mejor que nuestro Señor!, ¡Él tiene todo el amor, poder, sabiduría y recursos que necesitamos! ¡Por qué habríamos de ir a buscar nuestro propósito e identidad en la sociedad, la moda, el mundo u otra relación personal! Querer ser como los demás o darle el control de parte de nuestra vida a alguien más, ¿no es romper el pacto que hicimos al decirle a Jesucristo que fuera el Señor de nuestra vida? Porque si Él es el Señor deberíamos anhelar ser sola y únicamente lo que Él quiere que seamos y dejarlo a Él y a nadie más dirigir el rumbo de nuestra vida. Ser más como la gente que no ama ni conoce a Dios es querer ser menos como Él, si hemos de parecernos a alguien, que sea a nuestro Salvador

Volviendo a los caminos de Dios

Ser cristiano no se trata de algo externo que aprendes a hacer (comportamientos, palabras, eventos), tampoco es algo que se viva con tus propias fuerzas con positivismo ni mucho menos es una rutina o conjunto de órdenes y mandamientos que debes seguir para no ser castigado. ¡Mucha gente se ha alejado de su fe por creer estas ideas! Ser cristiano es decidirse a bajar la guardia y la actitud defensiva ante Dios para aceptar tener una relación personal con Él, se trata de dejarlo ser el Señor de tu vida y darle una oportunidad de mostrarte cuánto te ama, de mostrarte lo poco que le importan tus errores y malas decisiones en comparación con la gracia y compasión inmensa que tiene preparada para perdonarte, restaurarte y transformarte, tiene todo que ver con permitir a Dios guiarte por sus caminos y llevarte de regreso a vivir en los propósitos para los que fuiste diseñado y creado tal cual eres. Dale una oportunidad a Dios, dale un voto de confianza, ¡no te arrepentirás!

Honrar o no a Dios es una decisión personal

La única razón por la que hoy conocemos a Dios y podemos tener una relación personal con Él es porque ¡Él nos escogió! No fuimos nosotros quien en un momento de inspiración divina escogimos si queríamos o no seguirlo y obedecerlo, ¡fue Él quien en su misericordia nos fue a buscar a nuestra vida de pecado en la que vivíamos para darnos esperanza, salvación y perdón! ¿Por qué entonces actuamos como si Él fuera importante a veces y en otras ocasiones no?, ¿por qué escogemos cuándo honrarlo y cuándo ignorar su Palabra para poder satisfacer nuestros deseos? Vivimos como si el poder de decisión estuviera en nosotros, como si fuéramos capaces de salvarnos a nosotros mismos y tuviéramos garantizada la entrada al Cielo cuando la realidad es que el único que tiene poder sobre todo es Él.