Escoge a Dios como tu único Señor

¡Si alguien ha de dirigir nuestra vida nadie lo puede hacer mejor que nuestro Señor!, ¡Él tiene todo el amor, poder, sabiduría y recursos que necesitamos! ¡Por qué habríamos de ir a buscar nuestro propósito e identidad en la sociedad, la moda, el mundo u otra relación personal! Querer ser como los demás o darle el control de parte de nuestra vida a alguien más, ¿no es romper el pacto que hicimos al decirle a Jesucristo que fuera el Señor de nuestra vida? Porque si Él es el Señor deberíamos anhelar ser sola y únicamente lo que Él quiere que seamos y dejarlo a Él y a nadie más dirigir el rumbo de nuestra vida. Ser más como la gente que no ama ni conoce a Dios es querer ser menos como Él, si hemos de parecernos a alguien, que sea a nuestro Salvador

Volviendo a los caminos de Dios

Ser cristiano no se trata de algo externo que aprendes a hacer (comportamientos, palabras, eventos), tampoco es algo que se viva con tus propias fuerzas con positivismo ni mucho menos es una rutina o conjunto de órdenes y mandamientos que debes seguir para no ser castigado. ¡Mucha gente se ha alejado de su fe por creer estas ideas! Ser cristiano es decidirse a bajar la guardia y la actitud defensiva ante Dios para aceptar tener una relación personal con Él, se trata de dejarlo ser el Señor de tu vida y darle una oportunidad de mostrarte cuánto te ama, de mostrarte lo poco que le importan tus errores y malas decisiones en comparación con la gracia y compasión inmensa que tiene preparada para perdonarte, restaurarte y transformarte, tiene todo que ver con permitir a Dios guiarte por sus caminos y llevarte de regreso a vivir en los propósitos para los que fuiste diseñado y creado tal cual eres. Dale una oportunidad a Dios, dale un voto de confianza, ¡no te arrepentirás!

Honrar o no a Dios es una decisión personal

La única razón por la que hoy conocemos a Dios y podemos tener una relación personal con Él es porque ¡Él nos escogió! No fuimos nosotros quien en un momento de inspiración divina escogimos si queríamos o no seguirlo y obedecerlo, ¡fue Él quien en su misericordia nos fue a buscar a nuestra vida de pecado en la que vivíamos para darnos esperanza, salvación y perdón! ¿Por qué entonces actuamos como si Él fuera importante a veces y en otras ocasiones no?, ¿por qué escogemos cuándo honrarlo y cuándo ignorar su Palabra para poder satisfacer nuestros deseos? Vivimos como si el poder de decisión estuviera en nosotros, como si fuéramos capaces de salvarnos a nosotros mismos y tuviéramos garantizada la entrada al Cielo cuando la realidad es que el único que tiene poder sobre todo es Él.

Honra a Dios desde tu corazón

Lo que hayamos decidido hacer con el mensaje de la cruz y con nuestra relación personal con Jesucristo determinará el veredicto final sobre donde pasaremos nuestra eternidad: en el Cielo a su lado o en Infierno alejado por siempre de Él. ¡Honrar a Dios es una decisión personal! La honra hacia alguien se ve en el respeto que se tiene por quien es y por lo que nos pide que hagamos así como en el lugar en el que ponemos a esta persona en comparación con los demás. ¿En qué lugar tienes puesta tu relación con Jesucristo en comparación con tus otras relaciones?, ¿tus conversaciones y decisiones en el trabajo, la oficina, tu casa o escuela respetan a Dios o como hacían los hijos de Elí lo menosprecian y hacen a un lado? ¡Dios pone atención a todo lo que hacemos!

Deja tus Sueños en manos de Dios

¡Qué decisión tan difícil es el dejar ir tus sueños justo cuando se sienten más reales y posibles de suceder que nunca antes en tu vida! Pero lo cierto es que para poder tomar con nuestras manos todo lo que Dios tiene para nosotros primero tenemos que soltar lo que tenemos sujetado y aceptar la posibilidad de que no lo volvamos a recuperar. ¿Qué tienes abrazado con todas tus fuerzas que no quieres dejar ir?, ¿una relación interpersonal con alguien que no ama a Dios?, ¿un trabajo que te impide vivir en integridad?, ¿un hábito que sacia tus deseos pero aparta tu santidad?, ¿una herida del pasado que no te deja sanar y seguir adelante con tu vida? Dios quiere que lo dejes todo en sus manos y aceptes lo que sea que Él quiera hacer con ello y lo que te quiere dar a cambio.