Echa raíces en el Amor de Dios

Dios que quiere HABITAR en ti. ¿Qué lo está deteniendo de llenar todo tu ser? Nuestra falta de confianza en Él. Nos negamos a echar raíces profundas en su amor porque dudamos a veces de su existencia, otras veces de su perdón, otras más de su provisión y muchas otras más de su poder. ¡Necesitas tomar todo tu valor y toda tu fe y arriesgarlo todo por su amor! Nuestra falta de confianza en nuestro Señor nos hace tener raíces débiles que son arrancadas por las pruebas y tribulaciones, no alcanzamos una fe más fuerte porque ésta es el resultado de una firme determinación de confiar en el amor de Jesús sin importar lo que pueda venir y a pesar de que nos ha demostrado su fidelidad una y otra vez nos resistimos a entregarnos a Él.

¿Qué tan cerca o lejos está Dios de nosotros?

¿No será que no hemos aprendido a hablar el mismo lenguaje espiritual de nuestro Señor porque pasamos muy poco tiempo leyendo y meditando en su manual (la Biblia) que nos dejó?, ¿no habrá algunos más que a pesar de estar de frente a su Señor han puesto un intermediario que hable por ellos creando así división e impidiendo una conversación fluida y personal? ¿Y qué de aquellos que intentan reducir la fe a un "sentimiento" y entonces cuando no sienten lo que quisieran, cómo quisieran y cuándo quisieran dudan de la existencia de Dios? Las únicas personas que tendrían razón de vivir sin esperanza son aquellos que no tienen a Cristo Jesús ni le conocen, pero todos aquellos que nos llamamos cristianos y reconocemos a Jesucristo como nuestro salvador, ¡deberíamos sentirnos siempre cerca de Dios y tener la certeza de que Él siempre está con nosotros!

La Promesa de Dios: Su Espíritu

Jesucristo quiere conectarse con nosotros a nivel espíritu, quiere renovar nuestro interior para que seamos capaces de entender su voluntad, su poder y para que podamos conectarnos con el Cielo y escuchar así las palabras que Dios el Padre nos quiere decir, ¿cómo podemos lograr esto? Solamente si hemos invitado al Espíritu de Dios a habitar dentro de nosotros. El apóstol Pablo en el primer capítulo de su carta a los Efesios que es nuestra lectura de hoy menciona que su Espíritu es la promesa con la cual Dios identificará a los suyos. ¿Has recibido la promesa e identificación que Dios tiene para ti?

Poder, Amor y Dominio Propio

Capacidad, determinación y amor; cuando se alinean estas tres en nuestra vida solemos dar lo mejor de nosotros llevándonos a nuestros límites con tal de alcanzar aquello que perseguimos. Si agregamos fe y nos tomamos de la mano de nuestro Señor, ¡podemos lograr cualquier cosa que Él nos pida hacer! Avivar nuestra pasión por Dios es tarea de nosotros, mantener la llama de su amor nos da el poder y el dominio propio que necesitamos para vivir la vida cristiana y alcanzar todo lo que tiene para nosotros.

Cuando estás con Dios, Él pelea tus batallas

El enemigo de tu fe ¡no pierde el tiempo! En el instante que confieses tus pecados y te comprometas a buscar a Dios ¡se levantará en armas contra ti y llegará pronto a tu encuentro! Esto solamente significa una cosa: que sabe que tu compromiso va en serio y sabe también todo lo que lograrás si permaneces cerca de Dios por lo que quiere derribarte y distraerte lo antes posible. Las buenas noticias son que al arrepentirte de tu pecado y comprometerte a tener una relación con Dios será Él mismo quien peleará tus batallas. ¡No estás solo, Dios está contigo!