Poder, Amor y Dominio Propio

Capacidad, determinación y amor; cuando se alinean estas tres en nuestra vida solemos dar lo mejor de nosotros llevándonos a nuestros límites con tal de alcanzar aquello que perseguimos. Si agregamos fe y nos tomamos de la mano de nuestro Señor, ¡podemos lograr cualquier cosa que Él nos pida hacer! Avivar nuestra pasión por Dios es tarea de nosotros, mantener la llama de su amor nos da el poder y el dominio propio que necesitamos para vivir la vida cristiana y alcanzar todo lo que tiene para nosotros.

Cuando estás con Dios, Él pelea tus batallas

El enemigo de tu fe ¡no pierde el tiempo! En el instante que confieses tus pecados y te comprometas a buscar a Dios ¡se levantará en armas contra ti y llegará pronto a tu encuentro! Esto solamente significa una cosa: que sabe que tu compromiso va en serio y sabe también todo lo que lograrás si permaneces cerca de Dios por lo que quiere derribarte y distraerte lo antes posible. Las buenas noticias son que al arrepentirte de tu pecado y comprometerte a tener una relación con Dios será Él mismo quien peleará tus batallas. ¡No estás solo, Dios está contigo!

Volviendo a los caminos de Dios

Ser cristiano no se trata de algo externo que aprendes a hacer (comportamientos, palabras, eventos), tampoco es algo que se viva con tus propias fuerzas con positivismo ni mucho menos es una rutina o conjunto de órdenes y mandamientos que debes seguir para no ser castigado. ¡Mucha gente se ha alejado de su fe por creer estas ideas! Ser cristiano es decidirse a bajar la guardia y la actitud defensiva ante Dios para aceptar tener una relación personal con Él, se trata de dejarlo ser el Señor de tu vida y darle una oportunidad de mostrarte cuánto te ama, de mostrarte lo poco que le importan tus errores y malas decisiones en comparación con la gracia y compasión inmensa que tiene preparada para perdonarte, restaurarte y transformarte, tiene todo que ver con permitir a Dios guiarte por sus caminos y llevarte de regreso a vivir en los propósitos para los que fuiste diseñado y creado tal cual eres. Dale una oportunidad a Dios, dale un voto de confianza, ¡no te arrepentirás!

No hay poder como el de nuestro Dios

¡Nada está fuera del control de nuestro Señor! Nada sucede sin que Él lo permita y todo lo que Él decide hacer nada ni nadie lo puede detener. Fue su poder el que levantó a su hijo Jesucristo de la muerte y el que está disponible hoy en día para todos aquellos que son llenos del Espíritu Santo y viven una vida de santidad y de dependencia total de Él. ¿Puedes creer estas declaraciones? Porque a medida que lo hagas mayores pasos de fe darás, mayores decisiones de entregarte y comprometerte con Él tomarás pero también es cierto que mientras no creas que esto es verdad vivirás atemorizado, controlado por el pecado y esclavo de los enemigos de tu fe.

Dios es más fuerte que tus enemigos

Desde el más pequeño hasta el más grande y temible de los enemigos de nuestro Señor, ¡todos doblan su rodilla y caen ante Él reconociendo su poder! Y como bien mencionó el apóstol Pablo en el capítulo 8 de su carta a los romanos: "Si Dios está a favor de nosotros, ¿quién podrá ponerse en nuestra contra?" ¡Nadie puede vencer, conquistar ni mucho menos controlar a nuestro Señor! Él es el dueño y creador de todo lo que existe, ¡nuestro Dios es inconquistable!