Cuida en dónde pones tu mirada

¿Si tuviéramos un monitor en nuestra frente que proyectara todo lo que vemos cuidaríamos más hacia dónde dirigimos nuestra mirada? ¡Por supuesto que sí! ¿Por qué? Porque nos daría vergüenza lo que los demás descubrieran de nosotros. La realidad es que Dios siempre sabe lo que estamos viendo y si eso no nos importa o nos hace pensar dos veces en dónde estamos poniendo nuestra mirada es porque nuestro temor de Él se ha enfriado y nos hemos desviado del camino de la santidad e integridad. ¿Cuánta luz u obscuridad entran por tus ojos?

La Pureza Sexual que Dios creó

¡Hoy más que nunca necesitamos ser un ejemplo de pureza y santidad sexual! Debemos ponernos de pie en medio de una generación en donde "todo es válido y debe ser tolerado" para dejar en claro que ¡no todo es aceptado por Dios! La sexualidad mal usada se puede convertir en un pecado que controle nuestra vida por completo y tiene el potencial de destruir relaciones, familias y comunidades enteras. ¡Nada causa mayor adicción que la satisfacción sexual desordenada! Los hijos de Dios debemos ser el ejemplo a seguir, debemos conocer el camino que lleva a la libertad de toda adicción y perversión y llevar a la gente a reconocer su situación, tomar decisiones y comenzar a caminar en pureza y santidad.

Jesús quiere entrar a tu Corazón

¡El Rey de Reyes, dueño de todas las riquezas y el poder solamente por creer en Él y aceptar su Salvación a cambio nos adoptó como sus hijos! ¡Ninguno de nosotros lo merecíamos! ¡No hicimos nada especial ni relevante! Solamente escoger en nuestro corazón aceptar su insistente y fiel amor por nosotros. Y entonces nos "engendró", es decir puso su vida eterna en nuestro corazón humano y dio a luz su eternidad en nuestro espíritu, literalmente procreó de su naturaleza divina un espíritu nuevo y vivo dentro de nosotros, ¡la Biblia lo dice en nuestra lectura bíblica de hoy! No somos engendrados de sangre, ni de voluntad de carne, ni de voluntad de varón, sino de Dios. Su gracia y su verdad nos hicieron espiritualmente capaces de conocerlo y habitar una eternidad junto a Él.

¿Tienes hambre de Dios?

Jesucristo mencionó que los cristianos que creemos en Él, le seguimos y tenemos una relación personal con Él somos la sal de este mundo, es decir, estamos aquí para que la gente conozca el verdadero sabor de la vida, para que sepan a qué sabe "conocer a Dios", para que conservemos con nuestro ejemplo la vida de Dios aquí en la Tierra y para despertar apetito en la gente a nuestro alrededor de más de Él, su amor, su Palabra, su perdón, su poder libertador y su eterna salvación. Pero si no llevamos en nosotros el "sabor de Dios" en nuestras vidas ¡de qué nos sirve llamarnos a nosotros mismos cristianos si no atraemos a nadie hacia Él ni aún nosotros mismos encontramos gusto en conocerle más! Nuestro "sabor" viene del Señor

Felices los que tienen Hambre de Dios

Nuestro deseo de justicia nace de la balanza personal de intereses egoístas que tenemos en el corazón y que suele inclinarse siempre o casi siempre a nuestro favor. Jesús lo dejó claro, los felices son aquellos que anhelan la justicia de Dios, aquellos que hacen a un lado sus intereses y conveniencia para aceptar lo que Dios ha decidido hacer. Pues es Él y solamente Él quien decidirá hacia que lado se inclinará la balanza y sus juicios y resultados ¡siempre serán los más justos!