Sigues a Jesús: ¿Por Obediencia o por Relación?

Hoy en día muchos cristianos afirman tener una gran relación con Dios pero la obediencia hacia sus mandatos y principios es escasa en gran parte porque ¡ni siquiera se han tomado el tiempo de conocer lo que Dios les pide!, por otro lado hay otro grupo de cristianos que conocen las Escrituras de inicio a fin, han memorizado más versículos de los que tú y yo juntos lograríamos memorizar y sin embargo, no tienen una relación personal de amor y confianza con Jesucristo. ¿Estás en alguno de estos grupos? Necesitas entender y pronto que una relación personal con Dios está incompleta si no estamos dedicando tiempo a leer la Biblia, meditarla y ponerla en práctica; y que la lectura de la Biblia sin encontrarte con el corazón de Dios para enamorarte de Él y relacionarte con Él con el paso del tiempo te hará sentir incompleto.

¡No escondas tu fe!

La luz de Jesús llega a ser incómoda para quienes quieren seguir viviendo bajo las sombras del pecado de la sociedad, ¡no es de sorprenderse que tanta gente rechace al Señor y a su Palabra! Incluso hay personas que han hecho su rechazo a la luz más sutil, los puedes ver cargando una lámpara de aceite bajo el brazo que nunca encienden, te hablan de dónde la compraron lo mucho que les gusta y lo útil que ha de ser, ¡pero no la utilizan! Por más que digamos que somos cristianos y que creemos en Dios si vivimos ignorándolo a Él y a su Palabra no somos más que una lámpara a la que le sacamos brillo de vez en cuando pero que nunca hemos experimentado el calor del Señor ni su llama viva moviéndose dentro de nosotros.

¿Tienes hambre de Dios?

Jesucristo mencionó que los cristianos que creemos en Él, le seguimos y tenemos una relación personal con Él somos la sal de este mundo, es decir, estamos aquí para que la gente conozca el verdadero sabor de la vida, para que sepan a qué sabe "conocer a Dios", para que conservemos con nuestro ejemplo la vida de Dios aquí en la Tierra y para despertar apetito en la gente a nuestro alrededor de más de Él, su amor, su Palabra, su perdón, su poder libertador y su eterna salvación. Pero si no llevamos en nosotros el "sabor de Dios" en nuestras vidas ¡de qué nos sirve llamarnos a nosotros mismos cristianos si no atraemos a nadie hacia Él ni aún nosotros mismos encontramos gusto en conocerle más! Nuestro "sabor" viene del Señor

Nada importa más que tu Relación con Dios

Separados de Dios, ¡no hay vida! No es suficiente creer en Dios, seguirlo de lejos o o rodearte de personas de fe en alguna reunión dominical, el poder del pecado que te controla solamente puede contrarrestarse con la libertad que hay en conocer al Señor y tener una relación de amor, confianza y amistad con Él. Jesús mencionó en el capítulo 8 del Evangelio de Juan que solamente al ser sus discípulos y conocer la verdad de sus enseñanzas y de su Palabra encontraríamos una verdadera libertad. ¡Nada es más importante en tu vida que tu relación personal con Dios! No hay cristianismo, fe, milagros, salvación ni eternidad sin conocer a Jesucristo, tu prioridad número uno debe ser pasar tiempo con tu Salvador, cualquier otra cita puede ser cambiada, postergada o reagendada ¡pero no tu tiempo personal con tu Señor!

Asegúrate de Amar a Dios

La pregunta que realmente debemos hacernos y en la que debemos meditar es: ¿es posible que dejemos de amar a Dios? Tristemente sí lo es, como cualquier otra relación si dejamos de invertir nuestro tiempo, nuestras fuerzas y todo lo que somos en perseguir y conocer su corazón poco a poco nuestra pasión se irá apagando y un día nos preguntaremos lo mismo que nos preguntaríamos en otra relación de amor enfriada: ¿cómo llegue hasta este punto de mi vida?, ¿cuándo se apagó mi amor por Dios?