¿Quién está gobernando tu vida?

Lo cierto es que Dios no será nuestro rey a la fuerza, no nos obligará a seguirlo, conocerlo ni obedecerlo, lo que sí hará es invitarnos una y otra vez de más maneras de las que nos imaginamos a que nos acerquemos a Él, a que voluntariamente nos comprometamos a buscarlo para entrar en una relación personal, única e irrepetible con Él y todo su amor. Nos invitará a la Biblia para que conozcamos su corazón y a orar para que le platiquemos nuestros sueños, anhelos y necesidades y veamos en la respuesta de nuestras oraciones su poder, misericordia y gracia. Pero al final del día, seremos nosotros quienes decidiremos si "queremos ser como todos los demás" y dejarnos gobernar por los mismos reyes que controlan a la sociedad que nos rodea o bien si escogeremos a Jesucristo como el Rey de nuestro Corazón

Dios es más fuerte que tus enemigos

Desde el más pequeño hasta el más grande y temible de los enemigos de nuestro Señor, ¡todos doblan su rodilla y caen ante Él reconociendo su poder! Y como bien mencionó el apóstol Pablo en el capítulo 8 de su carta a los romanos: "Si Dios está a favor de nosotros, ¿quién podrá ponerse en nuestra contra?" ¡Nadie puede vencer, conquistar ni mucho menos controlar a nuestro Señor! Él es el dueño y creador de todo lo que existe, ¡nuestro Dios es inconquistable!

¡No pierdas de vista a Dios!

Si aspiramos a vencer nuestras tentaciones, vivir en victoria, dirigir nuestras familias y manejar nuestros negocios sin una relación personal con Dios estamos siendo cegados por nuestra religión y nuestro pecado. ¿Qué nos hace pensar que Jesucristo estaba equivocado cuando mencionó en el capítulo 15 de Juan que separados de Él nada podíamos hacer? El único lugar donde deberíamos tener puesta nuestra fe, confianza y esperanza de una vida de victoria y plenitud debería ser la Presencia de Dios, a la cual estamos invitados a entrar continuamente para conocerle pero por voluntad propia decidimos una y otra vez dejarlo para otro día.

Dios quiere platicar contigo

Hoy en día hay mucha gente que se dice creyente y cristiana pero que cuándo les preguntas si conocen lo que Dios quiere para ellos o tienen una relación con Él te contestan que no. Muchos de ellos la quisieran tener, varios admiten que deberían orar más y leer su Biblia pero solamente muy pocos deciden abrir un canal de comunicación con su Creador. Porque oramos no para cumplir con una tarea religiosa, para pedir algo o para calmar nuestra conciencia, lo hacemos ¡para responder a su invitación de platicar con Él! Aunque Dios ya sabe todo de ti, ¡quiere pasar tiempo contigo!

Sigues a Jesús: ¿Por Obediencia o por Relación?

Hoy en día muchos cristianos afirman tener una gran relación con Dios pero la obediencia hacia sus mandatos y principios es escasa en gran parte porque ¡ni siquiera se han tomado el tiempo de conocer lo que Dios les pide!, por otro lado hay otro grupo de cristianos que conocen las Escrituras de inicio a fin, han memorizado más versículos de los que tú y yo juntos lograríamos memorizar y sin embargo, no tienen una relación personal de amor y confianza con Jesucristo. ¿Estás en alguno de estos grupos? Necesitas entender y pronto que una relación personal con Dios está incompleta si no estamos dedicando tiempo a leer la Biblia, meditarla y ponerla en práctica; y que la lectura de la Biblia sin encontrarte con el corazón de Dios para enamorarte de Él y relacionarte con Él con el paso del tiempo te hará sentir incompleto.