¿Quién está gobernando tu vida?

Lo cierto es que Dios no será nuestro rey a la fuerza, no nos obligará a seguirlo, conocerlo ni obedecerlo, lo que sí hará es invitarnos una y otra vez de más maneras de las que nos imaginamos a que nos acerquemos a Él, a que voluntariamente nos comprometamos a buscarlo para entrar en una relación personal, única e irrepetible con Él y todo su amor. Nos invitará a la Biblia para que conozcamos su corazón y a orar para que le platiquemos nuestros sueños, anhelos y necesidades y veamos en la respuesta de nuestras oraciones su poder, misericordia y gracia. Pero al final del día, seremos nosotros quienes decidiremos si "queremos ser como todos los demás" y dejarnos gobernar por los mismos reyes que controlan a la sociedad que nos rodea o bien si escogeremos a Jesucristo como el Rey de nuestro Corazón

¡No pierdas de vista a Dios!

Si aspiramos a vencer nuestras tentaciones, vivir en victoria, dirigir nuestras familias y manejar nuestros negocios sin una relación personal con Dios estamos siendo cegados por nuestra religión y nuestro pecado. ¿Qué nos hace pensar que Jesucristo estaba equivocado cuando mencionó en el capítulo 15 de Juan que separados de Él nada podíamos hacer? El único lugar donde deberíamos tener puesta nuestra fe, confianza y esperanza de una vida de victoria y plenitud debería ser la Presencia de Dios, a la cual estamos invitados a entrar continuamente para conocerle pero por voluntad propia decidimos una y otra vez dejarlo para otro día.

Dios quiere platicar contigo

Hoy en día hay mucha gente que se dice creyente y cristiana pero que cuándo les preguntas si conocen lo que Dios quiere para ellos o tienen una relación con Él te contestan que no. Muchos de ellos la quisieran tener, varios admiten que deberían orar más y leer su Biblia pero solamente muy pocos deciden abrir un canal de comunicación con su Creador. Porque oramos no para cumplir con una tarea religiosa, para pedir algo o para calmar nuestra conciencia, lo hacemos ¡para responder a su invitación de platicar con Él! Aunque Dios ya sabe todo de ti, ¡quiere pasar tiempo contigo!

¿Sobre qué principios estás edificando tu vida?

Contrario a los que algunas personas enseñan, la vida cristiana no es una vida "sin problemas" ni de "pura felicidad", lo que sí es es una vida donde puedes tener la certeza total de que Dios tiene cuidado de todo lo que pase en tu vida, sea bueno o malo, arriesgado o emocionante, Él siempre tiene todo bajo control. Jesús mencionó que quien escoge a la Biblia para hacer de los principios en ella el cimiento sobre el cual edifique su vida: "Aunque llueva a cántaros y suban las aguas de la inundación y los vientos golpeen contra esa casa, no se vendrá abajo porque está construida sobre un lecho de roca"

¿Todos iremos al Cielo?

Todos los hijos de Dios irán al Cielo, pero lo cierto es que aunque todos los seres humanos son creación de Dios no todos son sus hijos, solamente aquellos que no rechazaron a Jesús ni lo consideraron un hombre más, una religión o una porción más de la historia, sino que creyeron en Él y lo recibieron en su corazón. Si Jesucristo no es tu Señor no solamente corres el riesgo de no ir al Cielo además te estás perdiendo una relación con alguien lleno de amor inagotable y fidelidad así como una relación íntima y personal con el Hijo de Dios.