Gracia Gratuita e Inmerecida

¡No hay manera de que podamos merecer o ganarnos la salvación de Dios! Su amor no depende de nosotros, no se trata de qué tantas "buenas" acciones hagamos ni de qué tan santos parezcamos, su amor está ligado a su personalidad fiel y permanente, hemos sido salvos ¡por su bondad inmerecida! La salvación brota de su corazón, nace de su interior y es para todo aquel que la quiera recibir, ¡nadie la merece! pero está disponible para todos.

Elegidos por Dios

¿Por qué Dios decidió cruzarse en nuestro camino y atraernos hacia Él y no en el de otras personas? No lo sabemos y tal vez nunca lo sepamos. Nadie sabe cuántas oportunidades han tenido otras personas de conocerle y lo han rechazado, pero lo que sí sabemos es cuántas veces Dios ha tocado a la puerta de nuestro corazón para corregir áreas en nuestra vida, cortar con el pecado o entregarle nuestro corazón y qué hemos hecho al respecto. No hicimos nada para merecer a nuestro salvador, fue solamente por su misericordia que hoy le conocemos y podemos llamarle Padre.

¿Quiénes son los Justos?

¡Exactamente eso vino a hacer Jesucristo! A ubicarnos en nuestra realidad espiritual: hombres pecadores, sin esperanza, que no merecíamos el amor divino; para luego levantarnos de nuestra miseria y vergüenza y darnos un nuevo valor y lugar, de ser pecadores hemos sido restaurados a un nuevo lugar como hijos de Dios, no somos ni más ni menos que esto: personas redimidas, perdonadas, adoptadas por el Rey Soberano y dueño del Universo por amor, hombres y mujeres con un nuevo valor y posición determinados por nuestro Señor y Salvador.

Nuestras acciones tienen Consecuencias

Ningún argumento es válido para vivir en pecado ni para ser condescendiente con nuestras áreas débiles y nuestros malos hábitos. Todas nuestras acciones tendrán consecuencias, nuestra única esperanza es que nuestro Salvador nos libere y nos perdone para que en el juicio de Dios en lugar de ser declarados culpables seamos declarados redimidos.

Hablando la verdad de Dios de Frente

La base de la fe es la Biblia, aquel que no cree que toda la Biblia fue inspirada por Dios de modo que es la verdad absoluta para toda persona en todo lugar y en todo momento de la historia está construyendo sobre bases falsas y frágiles que eventualmente le causarán que todo en su vida se venga abajo. Ni la sociedad, ni los gobiernos, mi las corrientes sociales o ideológicas determinan lo bueno y lo malo ni lo correcto e incorrecto. ¡El único capaz de establecerlo es quien nos creó a todos nosotros y al universo completo! Estemos o no de acuerdo con la Biblia no cambia el hecho de que es la verdad de Dios para toda la humanidad.