Dios no se rinde con nosotros

Dios está con nosotros cuando matamos gigantes y somos aclamados y reconocidos, pero también está allí cuando caemos sin fuerzas en nuestra debilidad, ¡Él no se ha ido ni se irá! Él siempre será fiel a su amor por nosotros, ¡nunca se rinde!

¿Creer que existe Dios es suficiente?

De alguna manera Saúl creía que con solo creer en Dios era suficiente, no era necesario tener una relación con Él, uno podía vivir su vida satisfaciendo todos sus deseos de pecar e ignorando al Señor y "no pasaba nada". Creía que tenía suficiente luz cuando en realidad estaba inmerso en la oscuridad.

Dios está con nosotros en nuestros errores

"¿Es pecado equivocarse? Dios ve nuestro corazón, según la motivación detrás de las acciones que nos llevaron a cometer el error sabremos si fuimos guiados por deseos contrarios a la Palabra de Dios o no. Y ¿cómo reacciona Dios ante nuestros errores? No solamente los que cometimos de manera ingenua o inocente sino también aquellos que fueron consecuencia de un corazón enojado, orgulloso o vengativo. ¿Se aparta Dios de nosotros...?"

Gracia Gratuita e Inmerecida

¡No hay manera de que podamos merecer o ganarnos la salvación de Dios! Su amor no depende de nosotros, no se trata de qué tantas "buenas" acciones hagamos ni de qué tan santos parezcamos, su amor está ligado a su personalidad fiel y permanente, hemos sido salvos ¡por su bondad inmerecida! La salvación brota de su corazón, nace de su interior y es para todo aquel que la quiera recibir, ¡nadie la merece! pero está disponible para todos.

Elegidos por Dios

¿Por qué Dios decidió cruzarse en nuestro camino y atraernos hacia Él y no en el de otras personas? No lo sabemos y tal vez nunca lo sepamos. Nadie sabe cuántas oportunidades han tenido otras personas de conocerle y lo han rechazado, pero lo que sí sabemos es cuántas veces Dios ha tocado a la puerta de nuestro corazón para corregir áreas en nuestra vida, cortar con el pecado o entregarle nuestro corazón y qué hemos hecho al respecto. No hicimos nada para merecer a nuestro salvador, fue solamente por su misericordia que hoy le conocemos y podemos llamarle Padre.