Resistiendo las Tentaciones

Todos los seres humanos hemos nacido con áreas débiles, con atracciones que hacen que nuestro carácter se venga abajo, ya sea por orgullo, por aceptación o por alguna otra razón, existen emociones y deseos que ante el menor de los descuidos invaden nuestra mente y corazón y por unos instantes parecieran que toman control de nosotros. Estas áreas existen para que conozcamos el poder de Dios así como su perdón, su amor y su restauración, están ahí para fortalecer nuestro carácter en el proceso de madurez pero aún más que todo esto, existen para que no olvidemos lo mucho que necesitamos de un Salvador.

Firmes y Persistentes

¿En qué has decidido creer? Lo he dicho otras veces y lo seguiré diciendo muchas más: si lo que crees no te cambia de nada te sirve creer en ello. ¿Crees lo que otros escogieron por ti o lo que tú por experiencia propia has vivido?, ¿vives de la fe de otros o te has decidido a comprobar tu fe y a verificar si la oración diaria y la lectura de la Biblia con detenimiento pueden cambiarte?, ¿tienes una fe firme y cimentada en la que insistes cada día o estás agarrado de la fe de otros y corres el riesgo de que un día te sueltes y te lleve de encuentro alguna prueba o tentación?

Enfrentando el desánimo

El desánimo surge cuando las cosas no salen cómo esperábamos y el principio del camino que nos lleva a recuperar nuestro ánimo surge cuando recordamos que lo que sucedió sí era lo que Dios tenía planeado. Nos tomará un tiempo entender porque Dios hizo que las cosas sucedieran de cierto modo pero el día que volteemos hacia atrás y veamos cómo Él intervino y reescribió nuestra historia de una manera mucho mejor de lo que esperábamos nos llenaremos de gratitud y amor.

Jesucristo Nunca Cambia

Si Dios cambiara cada cierto tiempo de manera planeada o espontánea ¡sería difícil estar seguros de su Palabra o confiar en Él! Pero Dios, no es como nosotros, Él nunca cambia, es el mismo de ayer y de hace mil años, su carácter y personalidad no están sujetos a estados de ánimo ni a cambios de clima, ¡Dios nunca entra en crisis ni pierde el control de lo que sucede en cada rincón del universo! Cuando sentimos que Dios ha cambiado lo más seguro es que quienes hemos cambiado o perdido el enfoque hemos sido nosotros. Jesucristo es el mismo ayer, hoy y siempre.

¡No te Rindas en tu Fe!

Vendrán momentos en tu vida en que lo más fácil aparentemente será negar tu fe pero, ¿a dónde irías sin Dios? Hay temporadas en la vida cristiana donde lo único que tenemos para seguir adelante es fe; deja que tu fe se convierta en confianza, cada paso que das en conocer y agradar a Dios en medio de las tribulaciones es como si tomaras un altavoz y lo elevaras al cielo a todo volumen diciéndole a Dios: ¡No importa lo que venga yo confío en ti! El corazón de Dios se siente honrado cuando sus hijos confían en Él.