Resistiendo al enemigo con la Armadura de Dios

Fuimos creados para depender de Dios y para mediante la llenura de su Espíritu Santo recibir su poder para enfrentar toda tentación y ser capaces de vivir en santidad. ¡Separados de Dios no tenemos esperanza de derrotar al diablo ni de evitar ser envueltos en sus estrategias! Nuestra batalla no es contra las personas sino contra un mundo espiritual que intenta a toda costa desconectarnos de nuestra relación con Dios, ¿qué tanto terreno ha ganado en tu corazón el enemigo?, ¿qué tan lejos te mantiene del Señor y de la Biblia?, ¿cuál de sus estrategias está funcionando para enfriar tu amor por Jesús?

Dale al Señor toda tu atención

Dios a través de su Palabra nos anima a no actuar sin pensar sino más bien tratar de entender lo que Él quiere, ¿cómo podemos lograr esto? Necesitamos sentarnos a leer, meditar y pasar tiempo con su Palabra ¡no existe otra manera de conocer el corazón de Dios! Mientras más leamos más entenderemos cómo piensa y cómo es Él y entonces más sencillo nos será saber qué es lo que Él quiere que hagamos. A la lectura de la Biblia es necesario que le agregues un ingrediente más: ser lleno del Espíritu Santo. El Espíritu Santo es Dios mismo habitando dentro de nosotros y comunicándole a nuestro espíritu sus planes y su voluntad.

La Biblia: el Manual de nuestra Conducta

La Biblia es el conjunto de historias, experiencias, comentarios, principios y verdades que nuestro Señor nos dejó para que a través de ellas podamos detectar lo que le gusta, lo que le molesta, lo que espera de nosotros, las promesas que nos ha dado y crezcamos así en nuestra fe y relación personal con Él. Cada vez que te sientes a abrir las Escrituras necesitas estar muy consciente de que lo que estás por hacer es exponerte al corazón de Dios y por lo tanto debes estudiar con detenimiento todo lo que leas, meditar en ello, pedirle al Espíritu Santo que te guíe y poner en práctica todo lo que aprendas.

Una Nueva manera de vivir

Muchos cristianos asumen que por el simple hecho de ser creyentes ya están libres de todo pecado, creen que ya no es necesario hacer ajustes y que viven en libertad pero, ¿estar bajo el control de algún pecado es verdadera libertad?, ¡Por supuesto que no! Una vida de fe está acompañada de muchas decisiones personales de agradar a Dios, conocerlo y obedecer todo lo que aprendemos de su pureza y santidad.

Dios quiere habitar en ti

Fuimos alcanzados por el amor de Dios para pertenecer a su familia y es precisamente en su familia que formamos todos sus hijos donde Él quiere habitar. Las iglesias deberían de ser una extensión de la presencia del Señor, un lugar donde hombres y mujeres se unen para formar un vaso donde Dios pueda derramar su gloria para llevarla a todo lugar al que nos envíe. ¿Te das cuenta el gran privilegio que tenemos? ¡Somos el lugar de habitación del Señor del Universo! Y es la suma de su Presencia derramada en cada uno de nosotros la que conforma la iglesia a través de la cual Él quiere llevar sus planes a cabo aquí en la tierra, en nuestro país, nuestra ciudad, la sociedad donde vivimos y el hogar donde habitamos.