Dios vendra por los suyos

Si hubiéramos vivido en los tiempos previos a Jesús y alguien nos hubiera dicho que iba a venir el hijo de Dios a morir en una cruz por nosotros y luego resucitar para regresar al Cielo, abogar por nosotros y prepararnos una morada celestial, y que además el evento sería de gran impacto al grado que incluso los tiempos de la historia se medirían como antes y después de Cristo, ¿lo hubiéramos creído? ¡Mucha gente no! Y tacharía de locos, fanáticos, ignorantes y cosas similares a quienes aseguraran que sucedería. Y sin embargo, ¡sucedió! La Biblia dice que Dios está preparando todo para volver a hacer un evento de igual magnitud en la historia de la humanidad

Experimentando a Dios de manera personal

Porque hemos olvidado que cada uno de nosotros hemos sido llamados a ser testigos presenciales de Dios, en lugar de esto, nos encanta escuchar las historias de otros, al hacerlo nos emocionamos y tratamos de imitarlos, tratamos de orar como ellos oran, de hablar como ellos y hasta pensamos: ¿qué haría tal persona en mi lugar...? Pero muy pronto nos damos cuenta que ser como otros no nos funciona. Dios quiere que seas como Él te diseñó y no como diseñó a otros, Dios anhela que tengas tus propias experiencias personales con Él y no que vivas de las de los demás.

Cuando nuestros sueños de desvanecen

Cuando conocemos a alguien que nos atrae y con quien quisiéramos iniciar una relación de amor nos damos a la tarea de darle toda nuestra atención y tiempo para conocerla, ¡hagamos lo mismo con Dios! Entre más de Dios conozcas más de su manera de actuar comenzarás a entender, podrás identificar cuáles de tus sueños coinciden con los suyos y cuáles no, qué de tu manera de vivir te está alejando de Él y qué te está acercando a Él pero sobre todo descubrirás que tras Su voluntad que no siempre entiendes solamente hay un amor puro y perfecto hacia ti y que sea cual sea el final de esta situación, Él estará ahí contigo.

Dios disfruta llamarte su hijo

Como ya hemos visto en los estudios anteriores, la esclavitud de los hebreos era consecuencia de que ellos se habían alejado de Dios y su incredulidad había sido tan grande como la de cualquier egipcio sin embargo, bastó un clamor del corazón para que Jehová viniera a rescatarlos. ¿Rescatarlos de sus enemigos? ¡No! Rescatarlos de su vida de falta de fe, de sus pecados y su duro corazón. El Faraón ¡no era un reto para el poder de Dios! pero sí era un instrumento por medio del cual quería atraer el corazón de los israelitas.

Nada se compara con conocer a Dios

Tener un encuentro personal con Dios te cambia la vida. Aquellas personas que dicen que creen en Dios y que le conocen pero no tienen ningún evento ni experiencia personal que compartir sobre Él en realidad no le han conocido. ¿Cómo es posible que haya personas que se atrevan a decir que dejaron de ser seguidores de Dios o cristianos porque era aburrido? Se aburrieron de sí mismos y de sus propias ideas porque te aseguro que conocerle es todo menos aburrido.