Cuando nuestros sueños de desvanecen

Cuando conocemos a alguien que nos atrae y con quien quisiéramos iniciar una relación de amor nos damos a la tarea de darle toda nuestra atención y tiempo para conocerla, ¡hagamos lo mismo con Dios! Entre más de Dios conozcas más de su manera de actuar comenzarás a entender, podrás identificar cuáles de tus sueños coinciden con los suyos y cuáles no, qué de tu manera de vivir te está alejando de Él y qué te está acercando a Él pero sobre todo descubrirás que tras Su voluntad que no siempre entiendes solamente hay un amor puro y perfecto hacia ti y que sea cual sea el final de esta situación, Él estará ahí contigo.

Dios disfruta llamarte su hijo

Como ya hemos visto en los estudios anteriores, la esclavitud de los hebreos era consecuencia de que ellos se habían alejado de Dios y su incredulidad había sido tan grande como la de cualquier egipcio sin embargo, bastó un clamor del corazón para que Jehová viniera a rescatarlos. ¿Rescatarlos de sus enemigos? ¡No! Rescatarlos de su vida de falta de fe, de sus pecados y su duro corazón. El Faraón ¡no era un reto para el poder de Dios! pero sí era un instrumento por medio del cual quería atraer el corazón de los israelitas.

Nada se compara con conocer a Dios

Tener un encuentro personal con Dios te cambia la vida. Aquellas personas que dicen que creen en Dios y que le conocen pero no tienen ningún evento ni experiencia personal que compartir sobre Él en realidad no le han conocido. ¿Cómo es posible que haya personas que se atrevan a decir que dejaron de ser seguidores de Dios o cristianos porque era aburrido? Se aburrieron de sí mismos y de sus propias ideas porque te aseguro que conocerle es todo menos aburrido.

La Fe nace de lo que Oyes

La Biblia es la vida que nuestro espíritu necesita, tiene el poder de llenar el vacío de nuestro corazón, de consolar nuestras más profundas tristezas, de revelar lo oculto de nuestro corazón y de enderezar nuestros razonamientos más confusos. La Palabra de Dios es la medicina que anhela nuestra alma, los síntomas de no tenerla son claros: falta de esperanza, confusión, pérdida de sentido de la vida, hipersensibilidad a la tristeza, dolor profundo y soledad.

Una Esperanza Eterna

¡Qué difícil ha de ser vivir sin tener esperanza para más allá de la vida humana! Si esta vida es lo único que tenemos y vivimos experiencias que nos lastiman y esclavizan ¡no hay esperanza para el día de hoy ni menos el de mañana! Pero si creemos que existe un Dios que cuida de nosotros cada día y que nos espera una eternidad "sin tarea ni exámenes" a su lado, podemos vivir con esperanza eterna en el corazón, como lo dijo el apóstol Pablo en la carta a los Romanos: "Lo que ahora sufrimos no es nada comparado con la gloria que él (Dios) nos revelará más adelante."