Aférrate a tu libertad en Dios

Piénsalo un poco, cuando finalmente nos decidimos a enfrentar el pecado que nos tiene dominados pareciera que inicia una negociación: "no necesitas quitar todo lo malo, ¿qué tanto es un poco de pecado?, pensamientos como estos nos empiezan a inundar la mente para que ¡no cortemos por completo el pecado! ¡No negocies con el diablo ni con tu pecado! Si Dios dijo que no: ¡corta de tajo desde la raíz! Si dejas un poquito de pecado será suficiente para que vuelva a crecer una hortaliza entera de maldad en tu interior.

Hablando la verdad de Dios de Frente

La base de la fe es la Biblia, aquel que no cree que toda la Biblia fue inspirada por Dios de modo que es la verdad absoluta para toda persona en todo lugar y en todo momento de la historia está construyendo sobre bases falsas y frágiles que eventualmente le causarán que todo en su vida se venga abajo. Ni la sociedad, ni los gobiernos, mi las corrientes sociales o ideológicas determinan lo bueno y lo malo ni lo correcto e incorrecto. ¡El único capaz de establecerlo es quien nos creó a todos nosotros y al universo completo! Estemos o no de acuerdo con la Biblia no cambia el hecho de que es la verdad de Dios para toda la humanidad.

Firmes en nuestra Libertad

Somos responsables del cimiento de nuestra fe, si aspiramos a ganar una batalla necesitamos llegar bien preparados y fortalecidos a ella, si queremos vencer de una buena vez las tentaciones que una y otra vez nos derriban necesitamos fortalecernos en Dios y prepararnos llenando nuestra mente de la Palabra de Dios. Pero no se trata de memorizar algunos versículos nada más para recitarlos repetidamente en el día de la prueba sino de establecer una relación de amor con Dios a través la Biblia de modo que cuando la tentación venga no solamente la resistiremos con textos memorizados sino con un corazón enamorado de Dios

Cristianos por Relación y no por Obligación

El gran riesgo que corremos al no pasar tiempo conociendo a Dios personalmente es que nuestro amor por Él deja de crecer e incluso en ocasiones puede menguar. ¿Por qué? Porque nuestro cristianismo se reduce a tratar de ser "buenos cristianos" lo que nos ocasiona que nos exijamos cumplir con asistir a la iglesia o la reunión semanal, hablar con buenas palabras, orar rápidamente mientras vamos en el carro y tal vez en algunos casos hasta leer un versículo diario de la Biblia en una aplicación del celular que hasta publicamos en redes sociales. Estamos tratando de compensarle a Dios el tiempo que no pasamos con Él pero lo hacemos ¡tratando de obedecer la leyes personales que nos hemos puesto! Y entonces olvidamos lo que Dios nos dice a través de la carta a los Gálatas: la vida del justo viene de su fe.

Salvados por el Amor de Jesús

Porque lo cierto es que la Biblia tiene razón ¡todos somos culpables de pecado! pero cuando la justicia de Dios demandó que se cumpliera la sanción correspondiente que era una eternidad separado de su santidad, Jesucristo fue hasta el estrado, nos removió del banquillo de los acusados y tomó nuestro lugar para que que la ley pudiera aplicar su sanción entera: una muerte y muerte de cruz. Así que aunque somos culpables se nos ha dado la oportunidad de aceptar el sacrificio de alguien que tomó nuestro lugar para hacernos justos. ¡Nada en nosotros nos puede hacer inocentes! Si no le hemos dado nuestra vida a Jesús, ¡seremos declarados culpables!