Volvamos nuestro corazón a la Biblia

¿Cómo aspiramos a vivir en santidad y a vencer el pecado que nos controla si no pasamos tiempo leyendo la Palabra de Dios y meditando en ella? ¡En sus páginas está impresa la verdad que puede hacernos libres de todo lazo del pecado y de todo peso de vergüenza de nuestro pasado! Hay sanidad, amor, comprensión, esperanza, paz, aliento y enseñanza en cada porción de las Escrituras. ¡Estamos destinados a vivir una vida de debilidad, derrota y desobediencia si no pasamos tiempo leyendo y estudiando la Biblia! ¿Cómo sabré el pecado que practico si no leo en la Palabra de Dios que lo que hago es pecado?, ¿cómo entenderé lo que Dios puede hacer en mi vida si no leo en las Escrituras lo que Él ya hecho y quiere seguir haciendo en sus hijos?, ¿cómo crecerá mi fe que de acuerdo a Romanos 10:17 crece al oír la palabra de Dios si no la escucho ni la leo cada vez que requiero fe para tomar decisiones o resistir alguna tentación?

¿Eres alguien a quien Dios puede usar?

¿Eres alguien en quien el Señor puede depositar su confianza?, ¿si Él te diera un mensaje para alguien más lo entregarías tal cual lo recibiste sin agregarle algo de tu parte?, ¿si te confiaran el crecimiento de la fe de algunos cuantos hombres o mujeres serías pieza clave en su madurez cristiana? Dios quiere usarnos a ti y a mí para que seamos parte de sus planes y propósitos eternos pero antes debemos dejarlo moldear nuestro corazón y formar nuestro carácter para convertirnos en alguien que Él pueda usar y en quien pueda confiar.

Dios nunca nos deja solos

A pesar de ser parte de una nación que le había dado la espalda al Señor y de estar sufriendo las consecuencias del pecado de otros más ni Daniel había perdido su fe ni Dios lo había olvidado. Porque aunque veamos crisis a nuestro alrededor o estemos pasando por situaciones difícil hay una verdad más grande que lo que alcanzamos a ver y entender: Dios nunca nos deja solos. Jesús lo dijo de esta manera en el capítulo 28 del Evangelio de Mateo: "Y tengan por seguro esto: que estoy con ustedes siempre, hasta el fin de los tiempos".

Dios nos quiere unidos

El diablo ha logrado que en la escala de prioridades de los creyentes y las iglesias la unidad no esté en los primeros lugares y en cambio sí aparecen doctrinas no sustentadas 100% en la Biblia, ideas humanas, prejuicios y mucho juicio, crítica y condenación. ¡Cómo serán atraídos a Jesús quienes no le conocen si la iglesia vive peleándose, comparándose y criticándose a sí misma y a las demás! Jesucristo fue claro al decirnos en el capítulo 13 del Evangelio de Juan que: el amor que tengan (los cristianos) unos por otros será la prueba ante el mundo de que son mis discípulos. Este versículo también significa lo siguiente: si no somos capaces de amarnos los unos a otros esta es la prueba ante el mundo de que no somos discípulos de Jesús.

Enfrentando la Soledad

Dios tiene un plan para nuestras vidas aquí en la tierra el cual tiene como desenlace el compartir la eternidad a su lado en su reino celestial. No hay situación de la cual no pueda librarnos, no hay tristeza que no pueda consolar ni soledad en la que te vaya a abandonar. Como parte de su plan habrá momentos en que te permitirá caminar sólo, y lo hará para ser Él y su Palabra tus mejores compañeros pues tiene algo específico que enseñarte o tratar en tu vida.