Cuando nuestros sueños de desvanecen

Cuando conocemos a alguien que nos atrae y con quien quisiéramos iniciar una relación de amor nos damos a la tarea de darle toda nuestra atención y tiempo para conocerla, ¡hagamos lo mismo con Dios! Entre más de Dios conozcas más de su manera de actuar comenzarás a entender, podrás identificar cuáles de tus sueños coinciden con los suyos y cuáles no, qué de tu manera de vivir te está alejando de Él y qué te está acercando a Él pero sobre todo descubrirás que tras Su voluntad que no siempre entiendes solamente hay un amor puro y perfecto hacia ti y que sea cual sea el final de esta situación, Él estará ahí contigo.

Que todos sepan quién es tu Dios

Tu vida no se trata de tu éxito o realización personal, ¡se trata de conocer a Dios para que cumplas con sus planes en los cuales quiere incluirte! Todo tiene que ver con descubrir su corazón y enamorarte de Él, porque podrás llegar a ser un hombre o una mujer respetable y exitoso pero cuando vengan la prueba, la angustia y los problemas serán como un gigante que te paralizará y estará esperando en tu debilidad para ¡hacerte correr! ¿De qué sirve la vida si no tienes una relación personal con el Creador que te diseñó para hacer parte de sus planes eternos? ¡De nada! No se trata de ti, ¡se trata de que te encuentres con Él!

Dios no tiene prisa

Hace tiempo escuché a un orador decir durante su mensaje que a la hora de escoger entre estabilidad y velocidad, Dios siempre escoge la estabilidad en nuestro carácter. Si por nosotros fuera, ¡haríamos todo lo más rápido posible! Seamos honestos, la mayoría de nuestras peticiones que hacemos al orar quisiéramos que se resolvieran ¡en este momento! Sin embargo Dios no tiene prisa, ¿y por qué habría de hacerlo si Él dirige los tiempos y tiene control y poder sobre todas las cosas?

Aférrate a tu libertad en Dios

Piénsalo un poco, cuando finalmente nos decidimos a enfrentar el pecado que nos tiene dominados pareciera que inicia una negociación: "no necesitas quitar todo lo malo, ¿qué tanto es un poco de pecado?, pensamientos como estos nos empiezan a inundar la mente para que ¡no cortemos por completo el pecado! ¡No negocies con el diablo ni con tu pecado! Si Dios dijo que no: ¡corta de tajo desde la raíz! Si dejas un poquito de pecado será suficiente para que vuelva a crecer una hortaliza entera de maldad en tu interior.

Dios disfruta llamarte su hijo

Como ya hemos visto en los estudios anteriores, la esclavitud de los hebreos era consecuencia de que ellos se habían alejado de Dios y su incredulidad había sido tan grande como la de cualquier egipcio sin embargo, bastó un clamor del corazón para que Jehová viniera a rescatarlos. ¿Rescatarlos de sus enemigos? ¡No! Rescatarlos de su vida de falta de fe, de sus pecados y su duro corazón. El Faraón ¡no era un reto para el poder de Dios! pero sí era un instrumento por medio del cual quería atraer el corazón de los israelitas.