El Camino de Jesús hacia la Gloria

El hecho de que Dios se haya hecho carne para vivir entre personas imperfectas que terminaron por crucificarle es algo que no se puede comprender ni explicar así como tampoco se puede entender su inmenso amor, su misericordia nueva cada mañana, su gracia que nos capacita para vivir en santidad, su poder, su fidelidad ni su grandeza. ¡Dios es un Dios maravilloso y admirable en toda su personalidad y carácter! El camino que Cristo siguió desde que llegó al mundo hasta que fue recibido en el Cielo en gloria es resumido en varias etapas que bien podrían reflejar un camino a seguir por cada un de nosotros.

Jesús tiene una Vida Nueva para ti

Jesús no vino al mundo a buscar a los santos para tener algunas reuniones sociales con ellos, pasar un buen tiempo y luego volver al Cielo, tampoco vino a tocar de puerta en puerta ofreciendo la salvación a ver si alguien la quería, mucho menos vino a tomar el papel de mártir para atraer a algunos cuantos, Él vino a morir en la cruz con un sólo plan en mente: Salvarnos. ¿Quiénes necesitan ser salvados? Los que saben que están en una situación de peligro de la cual no pueden salir con sus propias fuerzas, los que reconocen que si no claman por ayuda o buscan desesperadamente una salida de escape morirán en la situación en la que están, los que ya no tienen esperanza, los que están solos y perdidos. ¿Cuándo fue la última vez que levantaste un clamor al Cielo para pedir una intervención en tu vida, tu familia o tu nación? Quienes tienen la certeza de que son escuchados y de que existe un Salvador que puede rescatarlos no se cansan de clamar ni pierden la esperanza. Jesucristo vino al mundo para ser tu esperanza.

La Felicidad en seguir a Cristo

Para que el mal avance solamente es necesario que la gente que puede detenerlo no lo haga. ¡El mensaje de Jesús es igualmente acogedor como revelador! Vivir de acuerdo a los principios que Jesucristo enseñó ¡es un reto cada vez mayor en la sociedad que vivimos! Pero obedecerlo ¡es nuestra única alternativa! Si Jesús fue perseguido por hablar de la verdad, ¡tengamos el valor nosotros también de defender esa verdad y el mensaje de salvación con una vida ejemplar que rete los estándares de rectitud y santidad que le hacen falta a esta sociedad!

La Felicidad en la Compasión

¡La compasión de Dios no tiene límites ni lógica alguna! Porque detrás de la compasión de nuestro Señor está su amor, un amor igualmente ilógico e ilimitado, un amor puro que ve lo mejor de nosotros, que nos restaura y nos levanta de maneras que la vergüenza más profunda cede y se transforma en gratitud. Nuestro Salvador sabe ir hasta nuestro momento de mayor dolor para ofrecernos su hombro, perdón y restauración. Él no está buscando a quien acusar o juzgar, ¡sino a quien amar y con quién entrar en una relación personal para transformar su miseria y dolor en vida abundante!

¿Crees en Dios? y… ¿lo conoces?

No hay vida fuera de una relación personal con Jesucristo, no la hay ni aquí en la tierra ni más allá de la muerte. Porque si no le conocemos en la tierra somos esclavos del mundo y, si no le conocimos en vida estaremos una eternidad sin Él. ¡Hoy es el día en que necesita entrar en una relación personal con Jesucristo!