Le pertenecemos a Dios

Quienes decidimos seguir a Jesús podemos estar seguros que no seremos avergonzados. La gente posiblemente no entenderá los cambios en nuestra vida, pero lo que no saben es que están viendo solamente los cimientos de una construcción, es normal que no entiendan lo que ven pues acabamos de quitar una careta falsa de seguridad y felicidad para dejar al descubierto una nueva construcción de principios y valores sobre los cuales ahora queremos edificar nuestra vida. Las nuevas decisiones enfocadas en seguirle parecerán absurdas para quien no le conoce, pero en nosotros provocarán una vida abundante como la que nunca antes hemos experimentado.

El Poder de Dios para cada día

El cristianismo verdadero requiere que aprendamos no a acudir a buscar el poder de Dios en las crisis sino a vivir continuamente experimentándolo y dependiendo de él. ¿Por qué esperar a que llegue la necesidad para ponernos de rodillas?, ¿por qué nos esforzamos tanto en cambiar y hacer las cosas bien antes de buscar la intervención de Dios en nuestras debilidades? ¡Su poder está disponible para nosotros en cualquier instante de nuestra vida para todo tipo de decisiones! No quiere decir que Jesucristo está ahí para hacer todo lo que le pidamos sino que quiere decir que si nosotros permanecemos en Él y su Palabra ¡nada nos podrá hacer frente porque Él estará con nosotros!

Gastando nuestra vida por amor a Dios

Si aspiramos a vivir una vida que agrade a Dios debemos aprender a ver a través de sus ojos y a sentir según su corazón. Dios no pone su mirada en lo que parecemos ni mucho menos en lo que poseemos, Él mira quiénes somos y qué llevamos en el corazón. Tendemos a juzgar a las personas por su apariencia, sus posesiones o sus atributos físicos, nos dejamos llevar por lo que hay delante de nuestros ojos y solemos prejuzgar en nuestro interior a quienes no entendemos o conocemos. ¡Tenemos que aprender a ver más allá de lo que tenemos en frente!

El Poder de Dios en nuestras debilidades

Nos es fácil olvidarnos de la gracia de Dios cuando todo nos va bien, solemos poner nuestra mirada en nuestro esfuerzo y "buen" carácter y olvidamos que todo lo que somos y tenemos es gracias a nuestro Salvador. De modo que las debilidades están ahí para ubicarnos cuando olvidamos darle a Dios un lugar en nuestra vida así como para recordarnos siempre que somos imperfectos y que necesitamos la intervención de Dios.

La infiltración de la falsa tolerancia

El mal uso del significado de la palabra tolerancia se ha infiltrado fuertemente en la vida de los creyentes de modo que muchos la usan como excusa para pecar, para darse permisos de cometer actos ilícitos delante de Dios tratando de justificarse, la tolerancia nos ha hecho pensar que nosotros podemos decidir cuándo hacer las cosas bien y cuándo no, qué está bien y qué está mal. Dios es intolerante al pecado, no lo aprueba en ninguna manera ni existe argumento o justificación que valgan, Él es un Dios de absolutos, un Dios de verdad y de compromiso total. ¿Cuánto se ha infiltrado la tolerancia en tu vida cristiana?