¿Una Religión o una Relación?

Creemos que para acercarnos a Dios tenemos que cumplir con normas de conducta o tener los sentimientos correctos, pensamos que si cumplimos con una lista de creencias o actividades somos buenos cristianos y estamos cerca de Dios, pero ¡esto no es lo que dice la Biblia! Jesucristo vino a derribar las reglas e ideas humanas de nuestro corazón para que nos acercáramos a tener ¡una relación personal con Dios! La vida cristiana no se trata de cumplir con normas o ideas humanas, no es una religión, ¡es una relación!

Viviendo dando ejemplo de nuestra Fe

La mejor manera de mostrar la existencia y el poder de Dios es a través de nuestro estilo de vida. Algunos creen que utilizando cierto lenguaje, asistiendo a algún templo o juzgando las acciones de otros "demuestran" que Dios es real, pero Dios es mucho más que palabras, edificios o reglas. Él es un Dios real que quiere que nuestra fe esté construida sobre experiencias reales y personales, desea que la fe que hemos recibido a través de Jesucristo la cuidemos para que nada ni nadie nos aparte de su camino, pero no solamente quiere que crezcamos nosotros en Fe, también quiere que llevemos este mensaje de salvación y esperanza cada día a todo lugar que vayamos y ante toda persona que nos encontremos.

Persistiendo en Tiempos Peligrosos

La única respuesta ante el avance de la maldad es el poder de Dios. La Biblia está llena de declaraciones de fe y poder capaces de cambiar la mentalidad de la sociedad y renovar su espíritu a fin de que el hombre de Dios sea perfecto, solamente aquellos que se dejen guiar por los principios de las Escrituras y la atesoren en su corazón permanecerán firmes y en paz en su fe

Siguiendo la Paz con los demás

Dios nos hizo a todos diferentes, en muchas maneras somos semejantes pero la suma de experiencias, vivencias, y decisiones de cada uno nos hacen únicos en ciertos rasgos de nuestra personalidad. Lo que para unos es importante para otros es trivial, lo que para otros es causa de enojo, tristeza o desilusión unos cuantos más apenas si perciben que sucedió; tantas diferencias suelen convertirse en impedimentos para que las relaciones interpersonales se desarrollen de maneras sanas y saludables. Sin embargo, después de amar a Dios con todo lo que somos, el siguiente y grande mandamiento que Jesús enseñó en su Palabra es que amemos a los demás como a nosotros mismos, que antepongamos los intereses de otros sobre los nuestros y que hagamos con otros como nos gustaría que hicieran con nosotros.

Viviendo de Manera Ejemplar

Muchas personas pueden decir que tiene fe en Dios pero no todos reflejan en su estilo de vida que es verdad. Jesús enseñó que la manera en que uno podría identificar a los creyentes genuinos era a través de los frutos que daban con su vida sin embargo, algunos creyentes han confundido los frutos con las flores. ¿Por qué nos acercamos a un árbol que tiene frutos? Porque queremos tomar de sus frutos y alimentarnos, de eso se trata la vida cristiana, de que otros al ver en nosotros frutos de amor, paz, paciencia, bondad, fe, etc., se acerquen a saciar sus necesidades. Vivir de una manera ejemplar no se trata de cómo nos vemos sino de qué hacemos y cuánto influenciamos con nuestra fe a quienes nos rodean.