Viviendo dando ejemplo de nuestra Fe

La mejor manera de mostrar la existencia y el poder de Dios es a través de nuestro estilo de vida. Algunos creen que utilizando cierto lenguaje, asistiendo a algún templo o juzgando las acciones de otros "demuestran" que Dios es real, pero Dios es mucho más que palabras, edificios o reglas. Él es un Dios real que quiere que nuestra fe esté construida sobre experiencias reales y personales, desea que la fe que hemos recibido a través de Jesucristo la cuidemos para que nada ni nadie nos aparte de su camino, pero no solamente quiere que crezcamos nosotros en Fe, también quiere que llevemos este mensaje de salvación y esperanza cada día a todo lugar que vayamos y ante toda persona que nos encontremos.

Persistiendo en Tiempos Peligrosos

La única respuesta ante el avance de la maldad es el poder de Dios. La Biblia está llena de declaraciones de fe y poder capaces de cambiar la mentalidad de la sociedad y renovar su espíritu a fin de que el hombre de Dios sea perfecto, solamente aquellos que se dejen guiar por los principios de las Escrituras y la atesoren en su corazón permanecerán firmes y en paz en su fe

Siguiendo la Paz con los demás

Dios nos hizo a todos diferentes, en muchas maneras somos semejantes pero la suma de experiencias, vivencias, y decisiones de cada uno nos hacen únicos en ciertos rasgos de nuestra personalidad. Lo que para unos es importante para otros es trivial, lo que para otros es causa de enojo, tristeza o desilusión unos cuantos más apenas si perciben que sucedió; tantas diferencias suelen convertirse en impedimentos para que las relaciones interpersonales se desarrollen de maneras sanas y saludables. Sin embargo, después de amar a Dios con todo lo que somos, el siguiente y grande mandamiento que Jesús enseñó en su Palabra es que amemos a los demás como a nosotros mismos, que antepongamos los intereses de otros sobre los nuestros y que hagamos con otros como nos gustaría que hicieran con nosotros.

Viviendo de Manera Ejemplar

Muchas personas pueden decir que tiene fe en Dios pero no todos reflejan en su estilo de vida que es verdad. Jesús enseñó que la manera en que uno podría identificar a los creyentes genuinos era a través de los frutos que daban con su vida sin embargo, algunos creyentes han confundido los frutos con las flores. ¿Por qué nos acercamos a un árbol que tiene frutos? Porque queremos tomar de sus frutos y alimentarnos, de eso se trata la vida cristiana, de que otros al ver en nosotros frutos de amor, paz, paciencia, bondad, fe, etc., se acerquen a saciar sus necesidades. Vivir de una manera ejemplar no se trata de cómo nos vemos sino de qué hacemos y cuánto influenciamos con nuestra fe a quienes nos rodean.

¿Cómo llega alguien a negar su Fe?

Cuando alguien siente mucho dolor y quiere dejar de sentirlo lo puede lograr quemando el tejido dañado hasta que muera para así perder toda sensación, a esto se le llama cauterizar una herida. Dios nos está dejando en claro lo que nos puede suceder si descuidamos nuestra fe, lo que comienza con indisciplina, pecados no tratados y flojera por buscarlo avanza por medio de la hipocresía hasta convertirse en un corazón, un espíritu y una conciencia que pierden toda su capacidad de experimentar la vida y presencia de Dios. Una vez que alguien está en tal punto, es capaz de hacer todo lo que pensó que nunca haría, sus límites se vienen abajo, su moral se consume por la inmoralidad y niega rotundamente su fe.