La Familia como Dios la diseñó

La sociedad se ha encargado de "redefinir" la familia para que se ajuste a nuestra incapacidad de ser fieles, nuestra inconstancia en el compromiso y nuestra falta de autocontrol en nuestro cuerpo y placeres sexuales, cuando en realidad ¡debería ser al revés! En lugar de escoger redoblar esfuerzos por mantenernos puros, sobrios y fieles y proteger la familia de todo ataque que la quisiera dividir decidimos ver por nosotros mismos en lugar de por nuestros hijos, nuestros cónyuges y las siguientes generaciones. ¡Aún estamos a tiempo de corregir el rumbo! Para que al menos nosotros y nuestra familia regrese al diseño original de Dios, aquel donde Él es el Rey, sus mandamientos nos rigen y la pureza, fidelidad y lealtad fluyen de un miembro a otro.

La Biblia: el Manual de nuestra Conducta

La Biblia es el conjunto de historias, experiencias, comentarios, principios y verdades que nuestro Señor nos dejó para que a través de ellas podamos detectar lo que le gusta, lo que le molesta, lo que espera de nosotros, las promesas que nos ha dado y crezcamos así en nuestra fe y relación personal con Él. Cada vez que te sientes a abrir las Escrituras necesitas estar muy consciente de que lo que estás por hacer es exponerte al corazón de Dios y por lo tanto debes estudiar con detenimiento todo lo que leas, meditar en ello, pedirle al Espíritu Santo que te guíe y poner en práctica todo lo que aprendas.

Una Nueva manera de vivir

Muchos cristianos asumen que por el simple hecho de ser creyentes ya están libres de todo pecado, creen que ya no es necesario hacer ajustes y que viven en libertad pero, ¿estar bajo el control de algún pecado es verdadera libertad?, ¡Por supuesto que no! Una vida de fe está acompañada de muchas decisiones personales de agradar a Dios, conocerlo y obedecer todo lo que aprendemos de su pureza y santidad.

Madurando en nuestra Fe

¿Hacia dónde te está guiando tu fe?, ¿cuál es la razón por la que asistes a una iglesia cada semana?, ¿cuál es tu propósito central por el cual te has aventurado a seguir a Jesús? La gente se acerca a Dios en un inicio por dos motivos principalmente: porque quieren ir al Cielo cuando mueran o porque tienen un problema muy grande y necesitan un milagro. Sea cual sea el motivo por el que le pediste a Jesús que fuera tu Salvador y por el que comenzaste a asistir a una iglesia ahora que ya eres creyente, ¿qué sigue en tu vida?, ¿cuál es el siguiente paso de fe que debes tomar?, ¿qué estás haciendo para crecer y madurar hacia una nueva etapa en tu cristianismo?

Si no tienes a Jesús, ¡no tienes la Vida!

¡Fuera de una relación personal con Jesucristo no tenemos posibilidades de entrar al Cielo ni de recibir salvación! Todo el cristianismo y toda fe real y genuina está construida sobre una sola verdad: que Dios envió a su hijo Jesucristo a morir en una cruz para salvarnos. Por lo tanto quien crea que puede ser cristiano o ir al Cielo sin conocer a Jesús ni invitarlo a ser su Salvador ¡está muy equivocado! Recordemos nuevamente las palabras de Jesús en Mateo 7:22 cuando dijo que quien no lo conozca ni obedezca sus leyes ¡será declarado culpable el día del juicio y enviado a una eternidad de oscuridad y dolor lejos de Él! Dios es muy claro en su palabra: el que tiene a su Hijo tiene la vida y el que no lo tiene vive en muerte espiritual y de seguir así vivirá en muerte eterna.