Echa raíces en el Amor de Dios

Dios que quiere HABITAR en ti. ¿Qué lo está deteniendo de llenar todo tu ser? Nuestra falta de confianza en Él. Nos negamos a echar raíces profundas en su amor porque dudamos a veces de su existencia, otras veces de su perdón, otras más de su provisión y muchas otras más de su poder. ¡Necesitas tomar todo tu valor y toda tu fe y arriesgarlo todo por su amor! Nuestra falta de confianza en nuestro Señor nos hace tener raíces débiles que son arrancadas por las pruebas y tribulaciones, no alcanzamos una fe más fuerte porque ésta es el resultado de una firme determinación de confiar en el amor de Jesús sin importar lo que pueda venir y a pesar de que nos ha demostrado su fidelidad una y otra vez nos resistimos a entregarnos a Él.

Transformados por Dios

Una de las cosas que tienen en común todas las personas que leemos en la Biblia que tuvieron un encuentro con Dios o que conocieron a Jesús es que después de esa experiencia: ¡nunca volvieron a ser las mismas personas! Enfermos fueron sanados, esclavos fueron liberados, hombres sin propósito recibieron una razón por la cual vivir, personas con pecado fueron perdonados, marginados de la sociedad fueron restaurados e incluso muertos ¡fueron resucitados! Porque esa debilidad que no puedes vencer, ese hueco en tu interior que nada parece llenar, esa hambre de "algo más" o "algo nuevo" que nada puede saciar y esa carga tan difícil de cargar no son más que una continua invitación a rendirte a tus fuerzas, tus maneras y tus métodos para permitirle a tu Creador tomar el control y renovar y transformar tu vida.

Dios quiere que seas parte de su Planes

Porque debemos saber que cuando nuestro Señor dice que hará algo, ¡Él se encargará de todos los detalles! Dios no solamente ve lo que nosotros vemos, ve también todo lo que no vemos y de todo ello tiene el control. Él sabe quién eres, qué recursos posees, cómo reaccionarás ante ciertas circunstancias, qué decisiones tomas y en qué lugar estarás cada momento de tu vida y con toda esta información traza sus planes para encontrarse contigo y guiarte por su voluntad en maneras, tiempos, días y lugares que ¡nunca te lo hubieras imaginado ni esperado! Tenemos un Dios sorprendente.

Escoge a Dios como tu único Señor

¡Si alguien ha de dirigir nuestra vida nadie lo puede hacer mejor que nuestro Señor!, ¡Él tiene todo el amor, poder, sabiduría y recursos que necesitamos! ¡Por qué habríamos de ir a buscar nuestro propósito e identidad en la sociedad, la moda, el mundo u otra relación personal! Querer ser como los demás o darle el control de parte de nuestra vida a alguien más, ¿no es romper el pacto que hicimos al decirle a Jesucristo que fuera el Señor de nuestra vida? Porque si Él es el Señor deberíamos anhelar ser sola y únicamente lo que Él quiere que seamos y dejarlo a Él y a nadie más dirigir el rumbo de nuestra vida. Ser más como la gente que no ama ni conoce a Dios es querer ser menos como Él, si hemos de parecernos a alguien, que sea a nuestro Salvador

Dios puede cambiar tu vida en un instante

Dios no solamente sabe quiénes somos y quiénes fuimos en el pasado, también sabe bien quiénes llegaremos a ser si nos dejamos ser guiados y formados por su amor ¡y no tiene pensado rendirse contigo ni dejar su obra a medias en ti! Él sabe lo que estás pasando y lo que anhelas que cambie en tu vida y en tu situación laboral, espiritual, económica y familiar. ¡Por eso quiere tener una relación personal de amor contigo! Para enseñarte cómo enfrentar tus pruebas y dificultades, para amarte cuando te sientas solo, para restaurar las heridas del pasado y dirigir tus pasos por sus caminos y propósitos eternos.