Que el miedo no apague tu Fe

¿Qué estás contagiando con tu vida?, ¿se te nota tu fe?, ¿te está deteniendo el miedo de hablarles a otros de Jesús?, ¿sabías que los que sí saben de tu fe y te ven actuar están siendo enseñados por tu ejemplo más que por tus palabras? Jesús fue a morir públicamente a la cruz para que todo el mundo supiera el sacrificio de amor que hizo por ti y por mi, ¡lo menos que podemos hacer es corresponderle confesando su nombre y poniéndolo muy en alto donde todos lo puedan ver y conocer!

¿Qué puedo hacer para no apartarme de Dios?

¿Quién querría apartarse intencionalmente del amor y la misericordia de Cristo? Si le preguntáramos esto a cada persona que cree en Dios todos te dirían que nadie, sin embargo mucha gente lo hacía en los tiempos de Pablo y lo sigue haciendo hoy en día. ¿Cómo es que esto sucede?, ¿cómo podemos estar seguros que nosotros no nos apartaremos? Si la estrategia del enemigo es sembrar mentiras y confusión en nuestra mente y corazón para diluir la Palabra de Dios, ¡nuestra única alternativa es empaparnos de la verdad de la Palabra de Dios para que nada nos aparte de Él!

El propósito de las Pruebas

Las pruebas tienen el propósito de sacar a la luz lo que hay dentro de nuestro corazón, ¿es que acaso Dios no lo sabe? ¡Claro que lo sabe! Pero quienes no siempre lo sabemos somos nosotros, una prueba te enseña qué tan comprometido estás con el Señor, cuánto de tu corazón necesita ser purificado o transformado, la presión saca las impurezas más ocultas de nuestro corazón y las expone para que podamos lidiar con ellas y erradicarlas de nuestra vida por completo para que no nos sigan dañando más.

Tenemos toda la atención de Dios

Porque antes de conocer al Señor era normal que nos controlaran nuestras emociones y nuestros miedos, no conocíamos el poder de Dios ni éramos capaces de percibirlo ni mucho menos de verlo intervenir en nuestras vidas. Pero un buen día alguien nos habló de Jesucristo y le entregamos nuestra vida y entonces nuestros temores comenzaron a ceder, nuestra visión de la vida, de nuestros problemas y de las circunstancias a nuestro alrededor ¡comenzó a cambiar! La fe vino a darnos vida donde solamente había muerte; vino a darnos esperanza donde la habíamos perdido y a regresarnos una sonrisa genuina que hace mucho que no se dibujaba en nuestro rostro.

Dios está con los íntegros de corazón

¿Cómo puede llegar una persona a desarrollar una vida tan ejemplar? El primer paso se da cuando se decide en el corazón a quién se le será fiel por encima de cualquier cosa, porque mientras no estemos seguros de querer quitar todo pecado en nuestra vida ni nos hayamos comprometido a buscar al Señor y leer su Palabra cada día no lograremos ser constantes, estables ni mucho menos fieles en nuestra relación con Él. Un corazón que no le es fiel en cada área sino sólo en las que le convienen o las que no le cuesta tanto serlo es un corazón que “carece de alguna de sus partes”, es decir, que le hace falta integridad. ¿Tienes un corazón íntegro?