La Pureza Sexual que Dios creó

¡Hoy más que nunca necesitamos ser un ejemplo de pureza y santidad sexual! Debemos ponernos de pie en medio de una generación en donde "todo es válido y debe ser tolerado" para dejar en claro que ¡no todo es aceptado por Dios! La sexualidad mal usada se puede convertir en un pecado que controle nuestra vida por completo y tiene el potencial de destruir relaciones, familias y comunidades enteras. ¡Nada causa mayor adicción que la satisfacción sexual desordenada! Los hijos de Dios debemos ser el ejemplo a seguir, debemos conocer el camino que lleva a la libertad de toda adicción y perversión y llevar a la gente a reconocer su situación, tomar decisiones y comenzar a caminar en pureza y santidad.

La Felicidad en hacer lo Correcto

La motivación en nuestro corazón al vivir de manera íntegra, justa y honrada debería ser para agradar el corazón de nuestro Padre de Amor, nuestro Señor y Salvador, ¡no se trata de nosotros! ¡Estamos equivocados si creemos que al hilar algunos acciones justas estamos obligando a Dios a bendecirnos y contestar nuestras oraciones! Él nos escucha, contesta y ayuda ¡porque nos ama sin importar lo que hagamos o dejemos de hacer! Su amor se trata de quién es Él y no de quiénes somos nosotros o de qué podemos hacer "por Él", ¡somos nosotros quienes le necesitamos y no al revés! ¿De qué nos sirve esforzarnos tanto por hacer lo correcto? ¡Nos sirve para agradar al corazón de nuestro Salvador!

La Felicidad en la Pobreza Espiritual

Son realmente felices y están en el mejor momento de su vida aquellos que han entendido que por sí solos están escasos, que todo lo que tienen o saben es insuficiente y que por encima de riquezas, fama o poder, lo que necesitan desesperadamente es un Salvador que los haga revivir de la muerte espiritual que ha cubierto su corazón. Porque el Reino de los Cielos existe para sembrar vida eterna en las personas consumidas por sus pecados, adicciones e infelicidad; el Reino de Dios es para aquellos que han entendido que Su amor es suficiente, que la dicha más grande que un hombre puede experimentar es el saber que su Creador quiere establecer una relación personal con Él para darle un propósito aquí en la tierra con consecuencias eternas.

Elige a hoy a quién Servirás con tu vida

La vida cristiana no es un estatus social, no es un título ni se trata de escoger a qué iglesia asistirás los domingos, ¡se trata de seguir a Jesucristo para ser cada día más como Él! No podemos vivir la vida sirviéndonos a nosotros mismos y llamando "Señor" a alguien más, ¡es una contradicción! Terminaremos sirviendo a dos señores y como bien lo dijo Jesús en el capítulo 16 del Evangelio de Lucas terminarás menospreciando a uno el día que quieras satisfacer al otro. ¡Dios no está dispuesto a compartir tu vida y corazón con nadie más! No podemos menospreciar al pecado cuando queremos agradar a Dios y luego cuando queremos disfrutar de nuestro pecado ¡menospreciar al Señor! ¡Él es un Dios santo y celoso! ¡Es el Creador del Universo y merece todo nuestro respeto, nuestro esfuerzo y nuestro corazón!

¡Mantente firme en tu compromiso con Dios!

Las crisis, pruebas y adversidades vendrán a tu vida y si no has decidido en tu corazón escoger al Señor y llenarte de su Palabra ¡terminarás aferrándote de cualquier otra cosa o persona en búsqueda de amor, aceptación y ayuda! Lo triste será que una vez que te sostengas de algo o alguien más y veas que "no estuvo tan mal", permitirás que tu corazón se vaya tras algo o alguien más que no es tu Salvador porque al final el diablo no tiene que convencerte de odiar a Jesús tanto como lo odia él, sabe que lo único que necesita es convencerte de que le des el primer lugar de tu corazón a algo o alguien más, ¡lo que sea funciona! Con tal de que no sea tu fe y que tu relación con el Señor se frene.