Deja que la Luz de Dios brille en ti

Antes de conocer a Jesús nadie nos decía lo malo que hacíamos, pues como la mayoría practicaban lo mismo que nosotros no tenían mucha autoridad moral para juzgarnos o señalarnos. Lo más que alguien nos decía es que "moderáramos" nuestros errores, ¡cómo si fuera tan fácil como decirlo! Éramos esclavos de nuestros hábitos y adicciones viviendo sin esperanza y con un corazón vacío, siempre sedientos de amor y aceptación. Pero cuando su luz vino a alumbrar nuestro corazón, nos dimos cuenta que teníamos mucho por cambiar. Sin embargo, su luz no vino solamente para señalar, sino también para sanar, lavar y perdonar.

La vida con Dios es incomparable

La vida cristiana ¡es incomparable!, la vivimos porque le da un sentido a nuestra vida, nos llena de paz y plenitud el corazón, nos hace libres de tantas ataduras y vergüenzas del pasado que antes controlaban nuestras emociones y sacudían nuestras mentes, nos hace sentir amados y aceptados tal cual somos, nos da sanidad para el pasado, esperanza para el futuro y un presente seguro en las manos de nuestro Salvador. Por más feroz que sea la tormenta cuando la cruzamos en la barca junto a Jesucristo, ¡no hay ningún peligro! La vida con Dios es ¡única! Nada de lo que esta sociedad o este mundo pueda ofrecer es comparable a lo que el Creador del Universo ha diseñado, si no la estás viviendo ¡te estás perdiendo lo mejor de tu vida!

Teniendo una relación personal con Dios

Necesitamos aceptar que ¡Dios no usará una zarza ardiendo cada vez que nos quiera hablar ni mandará fuego del Cielo cada vez que quiera impresionar a nuestros enemigos! Al menos no de manera literal. ¡No te compares! Tal vez Dios quiere hablarte a través de un mensaje que siembra en tu corazón, tal vez en alguna etapa de tu vida use a tus padres o pastores y después atraiga tu corazón mediante su Palabra y más adelante también utilice a tu esposa para decirte lo que quiere de ti. Lo importante no es la manera en que Dios te hable sino el simple hecho de que ¡Dios el Creador del Universo te está hablando!

Vence el mal con el bien

¡Detén el mal que crece dentro de ti! ¡Deja en libertad a la persona que llevas cautiva en tu corazón! Cultivar el resentimiento, el rencor y la venganza solamente te llevarán a tener un corazón amargado, frió e incapaz de amar y ser amado ¡esta no es la vida que Dios quiere para ti! ¿Qué pasaría si Dios nos tratara cuando pecamos "así como" nosotros tratamos a quienes pecan contra nosotros? Demos lugar al amor de Dios.

UN CAMBIO DE CORAZON VERDADERO

Un cambio verdadero siempre lo inicia Dios y lo hace desde adentro de nuestro corazón, en la raíz de quienes somos, en lo más profundo de nuestro ser, justo allí donde hemos guardado nuestros dolores, miedos y vergüenzas del pasado. Donde más densa es nuestra oscuridad es donde su luz comienza a brillar. Dios quiere tu corazón para sanarlo, restaurarlo y ¡resucitarlo! a una nueva esperanza. Conforme tu corazón vaya conociendo su amor irá siendo libre y un cambio genuino avanzará sobre tu vida y como consecuencia natural también sobre la de todos los que te rodean.