Dios nunca nos deja solos

A pesar de ser parte de una nación que le había dado la espalda al Señor y de estar sufriendo las consecuencias del pecado de otros más ni Daniel había perdido su fe ni Dios lo había olvidado. Porque aunque veamos crisis a nuestro alrededor o estemos pasando por situaciones difícil hay una verdad más grande que lo que alcanzamos a ver y entender: Dios nunca nos deja solos. Jesús lo dijo de esta manera en el capítulo 28 del Evangelio de Mateo: "Y tengan por seguro esto: que estoy con ustedes siempre, hasta el fin de los tiempos".

Dale al Señor toda tu atención

Dios a través de su Palabra nos anima a no actuar sin pensar sino más bien tratar de entender lo que Él quiere, ¿cómo podemos lograr esto? Necesitamos sentarnos a leer, meditar y pasar tiempo con su Palabra ¡no existe otra manera de conocer el corazón de Dios! Mientras más leamos más entenderemos cómo piensa y cómo es Él y entonces más sencillo nos será saber qué es lo que Él quiere que hagamos. A la lectura de la Biblia es necesario que le agregues un ingrediente más: ser lleno del Espíritu Santo. El Espíritu Santo es Dios mismo habitando dentro de nosotros y comunicándole a nuestro espíritu sus planes y su voluntad.

La Biblia: el Manual de nuestra Conducta

La Biblia es el conjunto de historias, experiencias, comentarios, principios y verdades que nuestro Señor nos dejó para que a través de ellas podamos detectar lo que le gusta, lo que le molesta, lo que espera de nosotros, las promesas que nos ha dado y crezcamos así en nuestra fe y relación personal con Él. Cada vez que te sientes a abrir las Escrituras necesitas estar muy consciente de que lo que estás por hacer es exponerte al corazón de Dios y por lo tanto debes estudiar con detenimiento todo lo que leas, meditar en ello, pedirle al Espíritu Santo que te guíe y poner en práctica todo lo que aprendas.

Una Nueva manera de vivir

Muchos cristianos asumen que por el simple hecho de ser creyentes ya están libres de todo pecado, creen que ya no es necesario hacer ajustes y que viven en libertad pero, ¿estar bajo el control de algún pecado es verdadera libertad?, ¡Por supuesto que no! Una vida de fe está acompañada de muchas decisiones personales de agradar a Dios, conocerlo y obedecer todo lo que aprendemos de su pureza y santidad.

Nunca estarás completo lejos del amor de Dios

Este es el mensaje central del Evangelio de Jesús: que conociéndote tal cual eres y sabiendo que sin conocerlo estabas destinado a una eternidad de sufrimiento y dolor, Jesucristo decidió pagar el precio por tu libertad, hizo lo que tenía que hacer para cambiarte el rumbo y darte una nueva oportunidad de ser amado, restaurado y vivir en plenitud. La cruz fue la evidencia del amor e interés que tiene por ti, tu respuesta a lo que sucedió en esa cruz determinará cuán completo, pleno y seguro vivirás el resto de tu vida.