Cuando nuestros sueños de desvanecen

Cuando conocemos a alguien que nos atrae y con quien quisiéramos iniciar una relación de amor nos damos a la tarea de darle toda nuestra atención y tiempo para conocerla, ¡hagamos lo mismo con Dios! Entre más de Dios conozcas más de su manera de actuar comenzarás a entender, podrás identificar cuáles de tus sueños coinciden con los suyos y cuáles no, qué de tu manera de vivir te está alejando de Él y qué te está acercando a Él pero sobre todo descubrirás que tras Su voluntad que no siempre entiendes solamente hay un amor puro y perfecto hacia ti y que sea cual sea el final de esta situación, Él estará ahí contigo.

Dios siempre se está moviendo

Los escuchas seguir los mismos pasos vez tras vez, hacer y repetir las mismas oraciones o rezos, defienden sus rituales y separan celosamente las fechas de sus eventos pero su corazón está estancado y desierto, hace mucho tiempo que no tienen una experiencia personal con Dios, hace mucho que no tienen una conversación con Él, que no escuchan su dirección clara, pareciera que en ellos el Señor nunca se mueve, ¡y Dios sin embargo siempre se está moviendo!

Dios está buscando tu Corazón

Ese es el corazón de nuestro Salvador cuando estamos en medio de nuestras pruebas y tentaciones, Él se para frente a tu dolor, tu tristeza, tu agonía, tus hábitos que te tienen esclavizado y levantando su voz los hace retumbar diciéndoles: ¡Él me pertenece!, ¡Ella es mi hija!, ¡Ellos son míos! Pero esto no sucederá hasta que primero haya seducido tu corazón con su gracia, su misericordia y su perdón.

Aférrate a tu libertad en Dios

Piénsalo un poco, cuando finalmente nos decidimos a enfrentar el pecado que nos tiene dominados pareciera que inicia una negociación: "no necesitas quitar todo lo malo, ¿qué tanto es un poco de pecado?, pensamientos como estos nos empiezan a inundar la mente para que ¡no cortemos por completo el pecado! ¡No negocies con el diablo ni con tu pecado! Si Dios dijo que no: ¡corta de tajo desde la raíz! Si dejas un poquito de pecado será suficiente para que vuelva a crecer una hortaliza entera de maldad en tu interior.

Dios disfruta llamarte su hijo

Como ya hemos visto en los estudios anteriores, la esclavitud de los hebreos era consecuencia de que ellos se habían alejado de Dios y su incredulidad había sido tan grande como la de cualquier egipcio sin embargo, bastó un clamor del corazón para que Jehová viniera a rescatarlos. ¿Rescatarlos de sus enemigos? ¡No! Rescatarlos de su vida de falta de fe, de sus pecados y su duro corazón. El Faraón ¡no era un reto para el poder de Dios! pero sí era un instrumento por medio del cual quería atraer el corazón de los israelitas.