Dios ve más allá de lo que nosotros vemos

La primera reacción de Moisés al encontrarse con el Dios de sus antepasados fue que no lo reconoció, además le tuvo miedo y ¡no sabía ni su nombre! ¿Fue esto un impedimento para que el Señor lo escogiera y usara en un plan divino e inmenso? No lo fue. Porque donde Moisés veía a un simple pastor caminando en medio del desierto Dios veía a un libertador de una nación que llegaría a ser uno de sus amigos más cercanos. Dios ve en ti más allá de lo que tú puedes ver.

¿Puede Olvidarnos Dios?

Tan pronto sucede algo inesperado en nuestras vidas escogemos pensar que Dios nos ha olvidado o que seguramente hicimos algo malo y nos está "ignorando" intencionalmente. ¡Cómo podemos creer que el amor perfecto, eterno e inmenso de nuestro Señor podría voltear a ver hacia otro lado en el día de nuestra aflicción y dolor! ¡Dios no nos abandona en nuestro pecado! Al contrario, nos ofrece, gracia, misericordia y perdón. Piénsalo un poco, Moisés realmente había hecho algo malo, ¡era un asesino y aún así Dios fue a buscarlo al desierto para encontrarse con Él! El mismo amor que Dios tuvo por Moisés lo tiene por ti.

Hazlo todo a la manera de Dios

Es más fácil hacer las cosas a nuestra manera que sentarnos a orar y buscar la dirección de Dios, es más rápido dejarnos llevar por nuestros impulsos o sentimientos que leer la Biblia o pedir consejo sobre qué decisión tomar, es más cómodo hacer las cosas a nuestra manera que hacerlas a la manera de Dios. Pero los resultados de vivir nuestra vida sin la dirección de Dios siempre son los mismos: terminamos con miedo huyendo de algo o de alguien.

Dios dirige nuestra Historia

Dios tiene cuidado de cada etapa de tu vida, nada se escapa de su mano, lo que sucede a tu alrededor no puede alterar el plan que tiene para ti, nadie puede sacarte de su mano ni borrarte de la historia que Él ha escrito para ti. ¿Estás dispuesto a dejarlo escribir tu historia y entregarte por completo a Él?

¿Nos estamos Olvidando de Dios?

La rutina, las responsabilidades, el éxito, las ocupaciones y tantas otras cosas suelen ocupar nuestras mentes al grado que si nos descuidamos podemos reemplazar nuestra necesidad de Dios con sentimientos y pensamientos que nos dicen que lo que más necesitamos ahorita es descansar, comer algo, terminar los pendientes o pasar un tiempo con la familia. ¿qué es lo que te ha estado manteniendo sin invertir en tu relación personal con Dios? El pueblo de Israel tuvo que ir de la prosperidad a la esclavitud, de la vida en abundancia a la persecución y dolor para acordarse que necesitaban a Jehová.