Dios probará nuestro corazón

Qué difícil es cuando tras una temporada en que todas las cosas nos salen bien un día de pronto los vientos empiezan a soplar "en nuestra" dirección y pareciera que todo se pone "en nuestra" contra. Y pongo comillas en las palabras "nuestra" porque solemos pensar que todo se trata de nosotros. Si algo sale bien es porque lo hemos ganado o merecido, seguramente porque hemos estado orando y buscando a Dios, pero tan pronto algo sale mal comenzamos a pensar que algo malo hemos hecho, que seguramente es que no hemos buscado a Dios suficiente o que hay algún pecado o error oculto en nuestro corazón.

Dios conoce los sueños de tu corazón

Porque de esto se trata cada momento de la Palabra de Dios, del corazón de nuestro Señor amándonos e invitándonos a conocerle. ¿Qué fue lo más grande de este momento de la historia de Israel? ¿la victoria del gigante? ¡No lo creo! Fue el inmenso amor de Dios por su pueblo, la impresionante relación personal de un joven pastor y su Salvador, el Creador respaldando los pasos y sueños de su hijo, fue Jehová derrotando a un hombre que se atrevió a desafiarlo a Él y su nación, sus hijos, sus escogidos.

Que todos sepan quién es tu Dios

Tu vida no se trata de tu éxito o realización personal, ¡se trata de conocer a Dios para que cumplas con sus planes en los cuales quiere incluirte! Todo tiene que ver con descubrir su corazón y enamorarte de Él, porque podrás llegar a ser un hombre o una mujer respetable y exitoso pero cuando vengan la prueba, la angustia y los problemas serán como un gigante que te paralizará y estará esperando en tu debilidad para ¡hacerte correr! ¿De qué sirve la vida si no tienes una relación personal con el Creador que te diseñó para hacer parte de sus planes eternos? ¡De nada! No se trata de ti, ¡se trata de que te encuentres con Él!

Dios no quiere apariencias, quiere tu Corazón

Dios se encargó de que todo cuadrara de manera perfecta, David no estaba solamente a la hora correcta sino en el lugar donde pudo escuchar claramente las amenazas que Goliat hacía cada día al pueblo de Israel. Cuando leo la respuesta del corazón de David, ¡es impresionante! Completamente diferente a la de todo el ejército, ¡este era un hombre que conocía el corazón de Dios! Debió haber sido un deleite para Jehová percibir la indignación tras cada letra de la siguiente declaración: “¿quién es este filisteo incircunciso para que provoque a los escuadrones del Dios viviente?”

Dios es más grande que nuestros enemigos

Adjetivos como: imposible, demasiado grande, preocupante, invencible simplemente ¡no existen para Él! Enfrentar nuestras batallas sin Dios en más de una ocasión nos paralizarán, e incluso nos harán salir huyendo antes de que seamos destruidos por completo. El problema central para Israel no era Goliat sino la falta de fe, confianza y conocimiento que tenían de quién estaba de su lado. No tenían una relación personal con Dios.