Dale al Señor toda tu atención

Dios a través de su Palabra nos anima a no actuar sin pensar sino más bien tratar de entender lo que Él quiere, ¿cómo podemos lograr esto? Necesitamos sentarnos a leer, meditar y pasar tiempo con su Palabra ¡no existe otra manera de conocer el corazón de Dios! Mientras más leamos más entenderemos cómo piensa y cómo es Él y entonces más sencillo nos será saber qué es lo que Él quiere que hagamos. A la lectura de la Biblia es necesario que le agregues un ingrediente más: ser lleno del Espíritu Santo. El Espíritu Santo es Dios mismo habitando dentro de nosotros y comunicándole a nuestro espíritu sus planes y su voluntad.

Averigua bien lo que agrada al Señor

Precisamente esta es una de las maneras con las que podemos demostrarle nuestro amor al Señor y agradarlo: no haciendo lo que le desagrada ni estando presente cuando alguien más lo hace. ¡Nada tiene que hacer un hijo de Dios en una conversación obscena, contando o escuchando chistes de doble sentido, viendo imágenes o películas inmorales o permitiendo que sus ojos u oídos sean testigos de pecados platicados, actuados, cantados o sugeridos! Tus decisiones de cada día le comunican al Señor cuánto lo amas, cuánto te quieres parecer más a Él, cuánto quieres honrar a los que lo honran y cuánto quieres agradarlo viviendo de manera recta, honrada y ejemplar.

La Biblia: el Manual de nuestra Conducta

La Biblia es el conjunto de historias, experiencias, comentarios, principios y verdades que nuestro Señor nos dejó para que a través de ellas podamos detectar lo que le gusta, lo que le molesta, lo que espera de nosotros, las promesas que nos ha dado y crezcamos así en nuestra fe y relación personal con Él. Cada vez que te sientes a abrir las Escrituras necesitas estar muy consciente de que lo que estás por hacer es exponerte al corazón de Dios y por lo tanto debes estudiar con detenimiento todo lo que leas, meditar en ello, pedirle al Espíritu Santo que te guíe y poner en práctica todo lo que aprendas.

Una Nueva manera de vivir

Muchos cristianos asumen que por el simple hecho de ser creyentes ya están libres de todo pecado, creen que ya no es necesario hacer ajustes y que viven en libertad pero, ¿estar bajo el control de algún pecado es verdadera libertad?, ¡Por supuesto que no! Una vida de fe está acompañada de muchas decisiones personales de agradar a Dios, conocerlo y obedecer todo lo que aprendemos de su pureza y santidad.

Madurando en nuestra Fe

¿Hacia dónde te está guiando tu fe?, ¿cuál es la razón por la que asistes a una iglesia cada semana?, ¿cuál es tu propósito central por el cual te has aventurado a seguir a Jesús? La gente se acerca a Dios en un inicio por dos motivos principalmente: porque quieren ir al Cielo cuando mueran o porque tienen un problema muy grande y necesitan un milagro. Sea cual sea el motivo por el que le pediste a Jesús que fuera tu Salvador y por el que comenzaste a asistir a una iglesia ahora que ya eres creyente, ¿qué sigue en tu vida?, ¿cuál es el siguiente paso de fe que debes tomar?, ¿qué estás haciendo para crecer y madurar hacia una nueva etapa en tu cristianismo?