Sirviendo a los Hombres de Dios

Lectura de Hoy:
1a Timoteo 3:8-13
 
(Da un clic en el pasaje para leerlo)

Versículo clave:
“Los que hagan bien su trabajo como diáconos serán recompensados con el respeto de los demás y aumentarán su confianza en la fe en Cristo Jesús.” 1a Timoteo 8:13

Sirviendo a los Hombres de Dios
(No olvides leer las instrucciones del lado izquierdo antes de comenzar)

En nuestro último estudio hicimos un breve análisis de un listado de requisitos para servir a Dios el cual el apóstol Pablo se lo mencionó a Timoteo, uno de sus discípulos que estaba al frente de una de las iglesias que había fundado el apóstol.  En la segunda parte de este estudio y del capítulo 3 de la primera carta a Timoteo encontramos una serie de requisitos más pero esta vez enfocados en los diáconos de una iglesia. ¿Quiénes son los diáconos? Son personas dentro de una iglesia que tienen autoridad en segundo grado, es decir que apoyan a la persona que Dios puso al frente en todo lo que necesita además de servir en la dirección y guianza de la congregación. Hoy en día hay muchos nombres distintos para quienes trabajan y/o sirven dentro de una iglesia: obispos, ujieres, pastores, ministros, etc. Pero como lo hemos mencionado varias veces ya, pongamos nuestra mirada más allá de una religión o denominación para entender el corazón de Dios y lo que trata de enseñarnos a través de su Palabra a ti y a mí independientemente de cuál sea el trasfondo del que vengamos.

Sirviendo a los Hombres de Dios
La diferencia de estos requisitos con los nombrados en el estudio anterior es que los primeros eran requisitos para todo aquel que Dios pone en autoridad sea cual sea, mientras que estos son las características que todo hombre bajo autoridad debe tener con su superior o con quien Dios haya puesto como su líder, guía o gobernante.

1. Honestidad. Seamos siervos transparentes, personas honradas y rectas.
2. Sin doblez. La santidad no está en venta, la verdad no tiene precio, pase lo que pase en cualquier situación permanezcamos firmes.
3. No dados a mucho vino. El mucho vino causa embriaguez, pérdida de control, mala toma de decisiones y mal ejemplo.
4. No codiciosos de ganancias deshonestas. No permitas que tu corazón se vaya tras las riquezas, el dinero ni sea afectado por la cantidad de riquezas que tenga tu autoridad o el modo que las usa. Dios te pedirá a cuentas de tu corazón no del de otros.
5. Guardar el misterio de la fe con limpia conciencia. Vivamos de manera recta, sin pecados ocultos, sin situaciones inconclusas.
6. No calumniadores. No participemos en ninguna falsa acusación ni divulgación de faltas o errores de otros ni mucho menos de nuestras autoridades.
7. Sobrios. Seamos estables y equilibrados en nuestras emociones y estado de ánimo para que se pueda confiar en nosotros.
8. Fieles. Nada como un siervo leal, constante en su fe y confiable.
9. Maridos de una sola mujer. Hombres de pacto, compromiso y palabra.
10. Que gobiernen bien sus hijos y su casa. Responsables con sus prioridades en orden, cumpliendo primero en la casa incluso antes que en el servicio en la iglesia.

Antes del servicio: Pasemos la Prueba
Y éstos también sean sometidos a prueba primero, y entonces ejerzan el diaconado, si son irreprensibles
. Servir dentro de una comunidad cristiana tiene un orden establecido por Dios. Algunas personas detectan dones y habilidades en sus vidas y asumen que por tenerlos deben recibir una posición de autoridad e influencia cuando ellos lo requieran o del modo que ellos lo consideran mejor. Pero la Biblia enseña que antes de servir debemos ser sometidos a prueba, ¿qué tipo de pruebas? Las que las personas en autoridad consideren sean las correctas para comprobar que eres alguien irreprensible, es decir que te comportas de manera correcta en diferentes situaciones y tienes los principios y convicciones requeridos para dar un buen ejemplo a los demás. Necesitamos dejar de pensar que al servir a otros les estamos haciendo un favor, ¡esto no es así! Servimos porque Dios nos ha dado el privilegio de conocerle y ser parte de su cuerpo, lo hacemos porque es lo que nuestro Señor nos pide y para recibir de Él y no de los hombres bendiciones, pero aún si no recibiéramos nada a cambio, lo hacemos por amor y gratitud. Vístete con humildad y sirve a Dios y los hombres que ha puesto como tus líderes o autoridades.

Conclusiones
Si cumplimos con estas características Dios nos dice a través de la lectura de hoy que:  Los que hagan bien su trabajo como diáconos serán recompensados con el respeto de los demás y aumentarán su confianza en la fe en Cristo Jesús. El servicio a Dios en la iglesia así como a los hombres que Él ha puesto en autoridad deben formar parte de nuestra vida cristiana, llega una etapa de crecimiento en la fe en que para seguir avanzando y madurando necesitamos relacionarnos con otros cristianos tanto sirviendo a unos como dirigiendo y enseñando a otros. Dios sabiendo esto estableció requisitos para servir y niveles de liderazgo de modo que aquellos que van demostrando mayor lealtad y confianza puedan acceder a posiciones donde puedan tomar decisiones que influyan a más creyentes para facilitar su crecimiento espiritual y conocimiento de Dios y su Palabra. Dios te ha llamado a servir y crecer en tu servicio, ¡no te quedes sentado! La Biblia deja en claro que quien ejerza bien su servicio ¡será honrado y confiable delante de los ojos de Jesucristo!

Ideas para tu Oración de Hoy
1. Dale gracias a Dios por la oportunidad que te da de ser parte de su equipo de trabajo, de los hombres y mujeres que usa para bendecir a otros y edificar su iglesia y su cuerpo aquí en la tierra.
2: Pídele a Dios que te ayude a encontrar un lugar de servicio en tu iglesia, analiza tus habilidades y capacidades y busca un lugar en una congregación donde puedas usarlos para bendecir a otros, acércate a las personas en autoridad en tu comunidad de fe y sírveles de corazón.

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