¿Cómo sabes cuánto vales?

Lectura de Hoy:
2a Corintios 10:8-18
 
(Da un clic en el pasaje para leerlo)

Versículo clave:
“Porque no es aprobado el que se alaba a sí mismo, sino aquel a quien Dios alaba.” 2a Corintios 10:18

¿Cómo sabes cuánto vales?
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Porque no nos atrevemos a contarnos ni a compararnos con algunos que se alaban a sí mismos; pero ellos, midiéndose a sí mismos por sí mismos, y comparándose consigo mismos, no son juiciosos. Nos gusta sentirnos admirados y reconocidos, cuando vamos a eventos o con personas que consideramos importantes nos gusta vestirnos elegantes, cambiamos nuestros modales y cuidamos nuestras palabras incluso hay quienes hasta usan palabras inusuales para dar una mejor impresión delante de otras personas. Te imaginas ¿qué estará pensando Dios cuando nos ve actuar así? Seguramente pondrá una sonrisa pensando algo como: “yo lo amo tal cual es, no necesita aparentar nada ni buscar la aprobación de nadie, con la mía es suficiente”. Nos esforzamos tanto en quedar bien delante de las personas, hay quienes pasan horas escogiendo su ropa o arreglándose antes de salir de su casa, otros invierten cantidades importantes de dinero en su forma de vestir y en los accesorios que llevan pero a la hora que les preguntas qué tanto invierten en conocer y agradar a Dios te dicen que no tienen tiempo o que eso no es para ellos. Mientras no hayamos entendido quiénes somos en Dios y cuánto valemos en Él, buscaremos con desesperación y perseverancia la aprobación humana para sentir que valemos.

Midiéndonos a nosotros mismos
Pero nosotros no nos gloriaremos desmedidamente, sino conforme a la regla que Dios nos ha dado por medida
. El apóstol Pablo, en la segunda parte del capítulo 10 de su segunda carta a los corintios, habla sobre ciertas personas que se alababan así mismos, les gustaba medirse y compararse de maneras inmaduras y hasta ilógicas con tal de demostrarle a otros que ellos eran mejores o más valiosos. Si alguien te preguntara ¿cuánto vales?, ¿qué responderías a tal pregunta? Cuando hemos creído en Dios y entendido que somos sus hijos y su creación sabemos que nuestro valor no puede ser definido ni medido por los hombres, pues las otras personas también son creación de Dios con un conocimiento limitado de quiénes somos, de nuestras capacidades y habilidades y de lo que llegaremos a ser con nuestra vida. Nuestro valor lo define quien nos creó. ¿Qué tanto valdremos para un Dios de inmenso amor que estuvo dispuesto a que su hijo muriera en la cruz para salvarnos? ¡Dios nos puso precio! Valemos para Él lo que un hijo amado vale para un padre de amor. ¡No permitas que otras personas o las circunstancias te menosprecien o te convenzan de que no vales! Solamente Dios que te conoce tal cual eres y ha estado allí en cada etapa de tu vida sabe el verdadero valor que tienes y debe ser más alto de lo que imaginas pues aunque te conoce bien te sigue llamando su hijo y dando su incomprensible amor.

Gloriándonos en el Señor
Mas el que se gloría, gloríese en el Señor. La palabra gloriar significa tener una apreciación personal de algo o alguien y estar muy complacido con el objeto o persona a quien se da la gloria. Dios a través de su Palabra nos está diciendo que si alguno quiere ponerse a sí mismo en alta estima y valor debe hacerlo considerándolo a Él de por medio. Todo lo que somos, tenemos y hemos alcanzado ha sido porque Dios lo ha permitido, Jesucristo mismo dijo que separados de Él ¡nada podíamos hacer! Si alguien quiere alegrarse de sí mismo hágalo como consecuencia de que ha tomado decisiones correctas que lo han acercado a conocer y agradar más a nuestro Señor. ¡Esto sí que merece el reconocimiento! Conocer y obedecer a Dios en medio de una sociedad que únicamente tiene ojos para sí misma es un reto que los hijos de Dios debemos afrontar cada día.

Conclusiones
Porque no es aprobado el que se alaba a sí mismo, sino aquel a quien Dios alaba
. ¿Cuánto tiempo inviertes en complacer y agradar a otras personas?, ¿qué recibes a cambio de esta inversión de tiempo? Algo de lo que más disfruto de mi relación personal con Dios es que ¡no tengo que pretender que soy alguien diferente delante de Él! Dios no se fija en lo que traigo puesto, en mis palabras educadas ni en mis comportamientos fingidos, Él mira mi corazón, ¡Él sabe perfectamente bien quien soy! Cuando entiendes tu valor como hijo de Dios y comprendes que has sido amado y aprobado por Él aún desde antes de nacer dejas de necesitar vivir para ser aprobado por los hombres y comienzas a invertir tu vida en ganarte el corazón de tu Salvador. Mejor que la aprobación de todos los hombres mortales e imperfectos es la aprobación de mi Padre Eterno, el Señor de todo el Universo, el Creador de todo lo que hay.

Ideas para tu Oración de Hoy
1. Si Dios te ha mostrado en el estudio de hoy que tu corazón está más interesado en la aprobación humana que en la de tu Señor, pídele perdón a Dios, dile que deseas que Él sea tu primer amor y el primer lugar de tu corazón, comprométete a invertir más tiempo en agradarle a Él que a otros y en conocerle por encima de conocer a otras personas.
2. Si has permitido que pensamientos de rechazo, crítica o autodestrucción invadan tu mente necesitas orar con todas tus fuerzas contra estos pensamientos y llenar tu mente con la Palabra de Dios, deja que su verdad llena de amor, aceptación y perdón inunden tu vida, no pongas tu mirada en lo que las personas opinan de ti, pon toda tu fuerza en conocer a tu Creador que te ama tal cual eres.

1 Comment

  1. Carlos Mario

    February 15, 2017

    Para mi es crecimiento en mi vida espiritual, ver la palabra de Dios como nos redargulle a traves de relexiones como las que compartes.
    Dios te bendiga, no dejes de escribir la palabra de Dios.

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