Dios ve los Motivos del Corazón

Lectura de Hoy:
1a Corintios 10:23-33
(Da un clic en el pasaje para leerlo)

Versículo clave:
“Todo me es lícito, pero no todo conviene; todo me es lícito, pero no todo edifica.” 1a Corintios 10:22

Dios ve los Motivos del Corazón
(No olvides leer las instrucciones del lado izquierdo antes de comenzar)

¿Qué son más importantes nuestras acciones o nuestros motivos? Muchas personas hoy en día viven con la filosofía de que “el fin justifica los medios”, es decir, si en el proceso de cerrar una negociación, construir una relación u obtener algún recurso necesitan hacer algo ilegal o incorrecto pero al final lograrán algo “bueno”, entonces está permitido el evento indebido del proceso. Otros más viven con la política de compensación, piensan que hacer algo bueno justifica sus malas acciones o creen que dando caridades y limosnas se están ganando el cielo y obteniendo “puntos a su favor” delante de Dios y los hombres. ¿Y qué dice Dios al respecto? Estas ideas humanas y otras similares no son más que propuestas egoístas enmascaradas bajo apariencias piadosas, Dios está buscando personas honestas, transparentes, hombres y mujeres genuinos amantes de lo correcto y cuyas acciones sean un reflejo de su corazón y no una mera apariencia de bondad o compasión. Lo que Dios ve no son tus acciones sino tu corazón, Él ve los motivos e intenciones detrás de todo lo que eres y lo que haces.

¿Para quién haces las cosas?
Si, pues, comen o beben, o hacen otra cosa, háganlo todo para la gloria de Dios. Hace tiempo le pregunté a unos amigos de la iglesia el por qué no asistían al cine a ver ciertas películas, su respuesta fue: “no vamos porque nos han enseñado que no debemos ir”, y entonces les volví a preguntar cuál era la base bíblica o el motivo personal por el que ellos creían que les habían dicho que no debían asistir, una vez más su respuesta fue algo como: “pues… la Biblia dice que obedezcamos a las autoridades y si ellos nos dicen que no hagamos algo pues no lo hacemos”. Aunque su respuesta era correcta respecto a obedecer a la autoridad, las motivaciones detrás de sus palabras estaban enfocadas en honrar y respetar a hombres pero no podían mencionar qué decía Dios al respecto porque no lo habían estudiado. Es muy común cuando queremos hacer las cosas de manera correcta que busquemos imitar a quien a nuestro parecer es un líder u hombre ejemplar y correcto, y ¡qué bueno que lo hagamos! sin embargo debemos analizar nuestros motivos, ¿estamos haciendo lo correcto para agradar a las personas o para agradar a Dios? Tal vez estás pensando ¿qué tiene de malo honrar a las personas? ¡No tiene nada de malo! Pero necesitas recordar que Dios te salvó para que lo conocieras y entraras en una relación personal con Él primeramente, fue Él quien murió por ti, es Él quien tiene un propósito para tu vida y es Él quien debe ser tu Señor en todo lo que haces. Nuestra primera y más grande motivación al hacer todo lo que hacemos debería ser siempre honrar y darle el lugar y reconocimiento a Dios por encima de a cualquier otra persona. ¿Qué respuesta creo que estos amigos míos debieron haber dado? Algo parecido a: “la razón por la que no vemos ciertas películas en el cine es porque proyectan escenas o enfatizan acciones que desagradan a Dios y que pueden afectar nuestra relación con Él, no queremos hacer nada que afecte nuestro amor y nuestra relación con Él porque le amamos por encima de todo lo demás”. ¿Cuáles son los motivos de tu corazón al hacer lo correcto? ¿Quién determina lo bueno y lo malo en ti? ¿De quién esperas la recompensa y la bendición? ¿Buscas la afirmación humana o la celestial?

¿Qué tanto consideras a los demás con tus acciones?
Todo me es lícito, pero no todo conviene; todo me es lícito, pero no todo edifica. Ninguno busque su propio bien, sino el del otro
. El apóstol Pablo a través de estas palabras está dejando en claro la importancia que debemos darle a nuestras acciones con respecto a lo que éstas producen no sólo en nuestras vidas sino también en las de los que nos rodean. Cuando dice que todo es lícito pero no todo conviene ni edifica está diciendo también que todo lo que afecta a otros aunque sea válido o lícito hacerlo no debemos hacerlo porque no conviene. Jesús enseñó en su estancia aquí en la tierra que la ley se resumía en dos grandes mandamientos: el primero era amar a Dios con todo el corazón, con todas nuestras fuerzas, con toda nuestra mente y con toda toda nuestra alma; después de amar a nuestro Señor lo siguiente más importante, el segundo mandamiento que debemos seguir es: amar a nuestro prójimo como a nosotros mismos. Más que un deber ¡es un mandamiento el amar a los demás y considerarlos a la hora de tomar decisiones! No seáis tropiezo ni a judíos, ni a gentiles, ni a la iglesia de Dios; como también yo en todas las cosas agrado a todos, no procurando mi propio beneficio, sino el de muchos, para que sean salvos. Dios a través de la lectura del día de hoy nos está enfatizando su mandamiento de aprender a buscar el bien de los demás, si lo que hacemos es de tropiezo para otros y les ocasiona un daño emocional, físico o hasta espiritual debilitando su fe y provocándoles a pecar, ¡dejemos de hacerlo inmediatamente! ¿Cómo querrán conocer a nuestro Salvador si con nuestras acciones les demostramos indiferencia y egoísmo? Lo que determina lo bueno y lo malo, lo que es pecado y lo que no, no es la apariencia ni el beneficio externo que provoca lo que hacemos, sino el impacto que tiene en los demás, si mis acciones en lugar de edificar, destruyen y creo que porque llevan títulos de “acciones cristianas” son correctas, no he entendido el tema del amor al prójimo.

Conclusiones
Examinemos los motivos de nuestro corazón, pongamos atención al efecto de nuestras decisiones no solamente en nuestra relación con Dios sino también en la relación con los demás y en el ejemplo que les damos. Dios nos está llamando a reconsiderar nuestras intenciones y a no olvidar que después de amarlo a Él con todo lo que somos debemos amar a nuestros prójimos, nuestros compañeros, conocidos y amigos con quienes convivimos cada día. Cuando los demás vean el amor genuino y sincero de Dios en nuestras vidas querrán conocerle y habremos ganado un alma más para el Reino de los Cielos.

Ideas para tu Oración de Hoy
1. Dedica un tiempo de tu oración de hoy para orar por otros, ora por tu familia y tus amigos pero también por otras personas con quienes convives y no conoces o aprecias tanto como compañeros de trabajo, autoridades civiles, etc. Pídele a Dios que te llene de amor por ellos para que puedan conocerle a través de ti. Haz una lista pequeña de personas por quienes estés orando diariamente.
2. Pídele a Dios que te ayude a conocer los motivos de tu corazón detrás de tus acciones, decídete a honrarle a Él por encima de a cualquier otra persona, dale a Él el primer lugar de tu corazón.

1 Comment

  1. Acevedo

    July 22, 2018

    ME ENCANTO EL TEMA! ESTOY SACANDO INFORMACION DEL TEMA Y ME AYUDO MUCHO BENDICIONES…

¿Que te parecio el estudio? Dejanos tus comentarios

This site uses Akismet to reduce spam. Learn how your comment data is processed.