Honrando a Dios con nuestra Sexualidad

Lectura de Hoy:
1a Corintios 6:12-20
(Da un clic en el pasaje para leerlo)

Versículo clave:
“Todas las cosas me son lícitas, mas no todas convienen; todas las cosas me son lícitas, mas yo no me dejaré dominar de ninguna.” 1a Corintios 6:12

Honrando a Dios con nuestra Sexualidad
(No olvides leer las instrucciones del lado izquierdo antes de comenzar)

En la segunda parte de este capítulo seis de la primera carta a la iglesia de Corinto el apóstol Pablo menciona un tema muy importante en el crecimiento y desarrollo de toda persona y que afecta directamente el área de la fe y la madurez tanto física como espiritual. Dios creó el sexo con un doble propósito: la reproducción humana y la unión íntima entre un hombre y mujer que se han comprometido delante de Él a vivir juntos como marido y mujer por el resto de sus vidas. Y es precisamente porque fue algo diseñado para ser íntimo, puro y único entre dos personas por lo que el diablo decidió usar a quienes no tienen respeto por Dios para convertirlo en algo público, sucio y común. Así suceden las cosas en este mundo, hay dos reinos en disputa que son contrarios en su totalidad, uno de ellos ya ha vencido y el otro al estar derrotado busca llevarse la mayor cantidad de personas “de encuentro” en su camino a la derrota final y muerte eterna. ¿Cuál de los dos reinos están controlando tu cuerpo y tu sexualidad?

¿Lo sabemos todo?
Creemos que lo sabemos todo respecto a la sexualidad, aunque la mayoría de nosotros aprendimos mucho de lo que sabemos en la calle, la televisión o de conversaciones con amigos que habían aprendido del mismo modo, nos comportamos como si supiéramos todo. Pensamos que es solamente algo mecánico, es cuestión de seguir los pasos, disfrutar el proceso y listo, ¿qué sigue ahora? La sexualidad es mucho más que un evento físico, todo nuestro ser es afectado cuando nuestros deseos sexuales se activan, nuestros pensamientos, nuestras emociones, incluso nuestro comportamiento y actitud hacia la vida cambia, ¿cómo podemos pensar que es un mero acto físico algo que tiene tanto poder sobre nosotros? Un buen uso o un mal uso de la sexualidad pueden fortalecer a una persona o arruinarla por completo. El apóstol Pablo escribe que: el cuerpo no es para la fornicación, (sexo fuera del matrimonio) sino para el Señor, y el Señor para el cuerpo. ¿Habías pensado alguna vez que aún la sexualidad fue diseñada por Dios para honrarlo con la manera en que la usamos? Dios está allí cuando haces uso de tu sexualidad, Él lo ve y lo sabe todo, Él creó el sexo y todo lo que le rodea, no se avergüenza ni intimida, pero así como con todas las decisiones que tomamos con nuestra vida, cuando hacemos uso de él podemos honrarlo o rechazarlo con nuestro comportamiento.

Si Dios es tu Señor, aun tu cuerpo le pertenece
Las relaciones sexuales tienen una característica muy peculiar, tienen la capacidad de crear un lazo invisible y espiritual entre dos personas. Los médicos aseguran que al tener relaciones se libera una sustancia en el cuerpo que crea una sensación de unidad entre dos personas que se desvanece entre 24 y 36 horas después al acto, la Biblia dice que al tener relaciones te haces parte de la otra persona permanentemente. ¿No saben que sus cuerpos son miembros de Cristo? ¿Quitaré, pues, los miembros de Cristo y los haré miembros de una ramera? De ningún modo. ¿O no saben que el que se une con una ramera, es un cuerpo con ella? Porque dice: Los dos serán una sola carne. Pablo está usando el ejemplo específico de un hombre que tiene relaciones sexuales con una prostituta pero el principio que explica es válido para toda relación sexual: cuando el acto se consuma las dos personas se unen como una sola carne. Por eso dice un poco más adelante en este capítulo: Huyan de la fornicación. Cualquier otro pecado que el hombre cometa, está fuera del cuerpo; mas el que fornica, contra su propio cuerpo peca. Cuando pecamos teniendo sexo fuera del matrimonio hay una parte de nosotros que se funde en la otra persona y no importa cuántos años pasen la ligadura permanecerá. ¡Eso es lo mejor del sexo! Que si lo practicas únicamente con tu esposa dentro del matrimonio siempre, no importa donde estés, una parte de ti estará ligada a ella y una parte de ella estará ligada a ti, pero esta cualidad también tiene un efecto duradero cuando usamos el sexo de manera incorrecta, una parte de nosotros se va desgastando cuando vamos de relación en relación, hasta llegar a un punto en el que únicamente  el amor de Dios puede rescatarnos y darnos vida una vez más.

Dios puede restaurarnos
Pero el que se une al Señor, un espíritu es con él
. El sexo usado de manera incorrecta suele devaluarnos a nosotros mismos ante nuestros propios ojos. Nuestra autoestima se va deteriorando, siempre es más rápido cometer fornicación la próxima vez que lo que fue esta. Lo que antes tomó meses de detalles, emociones y amor, ahora toma una buena plática y una cena, ¿por qué sucede esto? Porque el concepto de nosotros mismos va perdiendo valor consciente o inconscientemente, de ser un evento tan esperado en la vida convertimos el sexo en un acto trivial para pasar un buen rato. Pero Dios puede restaurar nuestro corazón y nuestro valor como personas, sin importar lo que hayamos hecho antes de conocerle, cuando nos entregamos a Él, su amor entra a nuestro corazón y comienza a limpiarlo y ordenarlo para que se convierta en un lugar donde su Espíritu pueda habitar permanentemente, nuestro ser pasa de ser una cueva de soledad a un templo donde Dios decide vivir.

Conclusiones
Todas las cosas me son lícitas, mas no todas convienen; todas las cosas me son lícitas, mas yo no me dejaré dominar de ninguna
. Dios no hizo robots, hizo personas con voluntad propia, cada quien toma las decisiones que quiere y cuando quiere, de ahí que la Biblia diga que todo es lícito o “posible de hacer”, pero también dice que no todo nos hace bien. ¿Cómo sabemos cuando algo nos está haciendo mal? Cuando comienza a controlarnos. El sexo tiene el poder de controlar a las personas incluso hasta de someterlas por completo. Si en verdad le has pedido a Dios que sea el Señor de tu vida eso quiere decir que has sido comprado por precio; glorifica, pues, a Dios en tu cuerpo y en tu espíritu, los cuales son de Dios. Dios puede restaurar tu corazón y tu sexualidad, puede hacerte libre de los deseos y pasiones que te controlan y puede levantarte con su poder para hacer de ti una nueva persona. El proceso no es automático pero se comienza con una oración sincera del corazón donde reconoces tu condición y le pides que tome el control de tu vida y sea tu Señor, le dices que ya no quieres ser controlado por nada ni nadie más sino solamente por Su amor y Su verdad. Después del primer paso necesitas comenzar a buscarlo, leer la Biblia, acercarte con personas que le aman y lo conocen y comenzar a dirigir tu vida por sus principios y su verdad. Y Dios, que levantó al Señor, también a nosotros nos levantará con su poder.

Ideas para tu Oración de Hoy
1. Reconoce delante de Dios quién está teniendo el control de tu sexualidad. Tal vez no estás cometiendo actos de inmoralidad todavía pero la tentación ha estado aumentando con el tiempo, o tal vez, con tal de sentirte amado o amada estás bajando los estándares de Dios para entrar en relaciones no seguras. Hoy es un día para fortalecer tu compromiso con Dios, para permitir que su amor te restaure, ora con sinceridad total y dile cómo te sientes.
2. Si la fornicación, el adulterio, la pornografía, los pensamientos desordenados sobre el sexo o cualquier otra cosa semejante han tomado el control de tu vida necesitas buscar a Dios pero también acercarte con alguien que te pueda ayudar. Dios no te creó para que fueras esclavo, pero sí te creo como miembro de un cuerpo que es su iglesia, y la iglesia está para ayudarte a sanar y levantarte cuando no puedes hacerlo tú solo.

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