Sosteniéndonos de la Fe

Lectura de Hoy:
Hebreos 11:17-40 (Da un clic en el pasaje para leerlo)

Versículo clave:
“Por la fe (Moisés) dejó a Egipto, no temiendo la ira del rey; porque se sostuvo como viendo al Invisible.” Hebreos 11:27

Sosteniéndonos de la Fe
(No olvides leer las instrucciones del lado izquierdo antes de comenzar)

La segunda parte del capítulo 11 de la carta a los Hebreos nos sigue mencionando una lista de hombres y mujeres que estuvieron dispuestos a sufrir y enfrentar lo que fuera literalmente por amor a Dios, muchos de ellos prácticamente abrazaron la fe para sostenerse en medio de pruebas, dolor y tribulaciones. Hombres y mujeres que conquistaron reinos, alcanzaron promesas, enfrentaron leones, apagaron fuegos, sacaron fuerzas de debilidad para hacerse fuertes en la batalla y pelar por su fe. Algunos recibieron fuerzas para vencer y otros recibieron fuerzas para soportar lo que venía, mientras la fe impulsó a otros a actuar, sostuvo a otros para permanecer firmes. Detrás de sus fuerzas y su perseverancia estuvo siempre el amor que le tenían a Dios el cual era el resultado del amor apasionado de Jesucristo que se entregó en la cruz y les cambió la vida para siempre.

La Fe cree que nada es Imposible
El momento cumbre de la Biblia y la historia de la humanidad fue la resurrección de Jesús, venciendo la muerte y convirtiéndose en el Salvador de la humanidad. Si quisiéramos conocer el inicio de esta maravillosa historia necesitaríamos remontarnos al primer hombre que estuvo dispuesto a dejarlo todo por seguir a Dios, aquel llamado el padre de la Fe: Abraham. Para muchos, Abraham abrió la primera puerta de fe para que la gracia de Dios entrara a la humanidad, la historia nos cuenta que Dios hizo un pacto con Abraham, te preguntarás ¿a qué viene todo esto? Abraham entregó en su corazón la vida de su hijo por amor a Dios y Dios entregó la vida de su hijo por amor a la humanidad. ¡Dios nunca nos pide nada que Él mismo no esté dispuesto a hacer por nosotros! El capítulo 11 de Hebreos nos permite ver qué estaba pensando Abraham mientras llevaba a Isaac su hijo a lo alto del monte para sacrificarlo: pensando que Dios es poderoso para levantar aun de entre los muertos… Cuando todavía nadie había escuchado hablar de resurrecciones, ¡Abraham ya tenía la fe para creer que Dios podría resucitar a Isaac! Isaac era la respuesta a la oración de Abraham, era el medio por el cual vería que las promesas de Dios se hacían realidad, era el evento que había marcado la fe de él y su esposa, pero su amor por Dios era mayor que las bendiciones que había recibido de Él, nada ocupaba un lugar más alto en el corazón de Abraham que Dios, su fe en Él lo hizo creer y ver suceder en su vida y su familia eventos imposibles.

La Fe de Hoy te sostendrá Mañana
Por la fe Jacob al morir bendijo a cada uno de los hijos de José y adoró apoyado en su bordón.
El bordón era un bastón de madera más alto que la estatura de un hombre con una punta de hierro. Cuando un hombre llegaba a cierta edad se le entregaba un bordón que siempre traía consigo para sostenerse en unos casos y defenderse en otros, pero no solamente era para eso el bordón. Los israelitas solían escribir en los bordones las bendiciones de Dios, aquellas promesas que habían visto cumplidas, conforme crecían en edad y en estatura iban agregando más historias al bordón de modo que uno podía tomar aquel bastón y comenzar de lo más bajo hasta lo más alto para conocer todo lo que Dios había hecho a lo largo de la vida del hombre que lo portaba. Por eso fue que Jacob al morir adoró apoyado en su bordón, porque sabía que hasta ese último aliento de su vida había visto la fidelidad y promesas de Dios cumplidas en él. Busca tu propio bordón, una libreta, un archivo electrónico o alguna manera donde lleves el registro del crecimiento y las experiencias de tu fe para que el día de mañana regreses a recordarlas y puedas sostenerte de la suma de todas las oraciones contestadas que has recibido en tu vida.

La Fe mantiene su mirada en el Invisible
¿Por qué razón válida y racional pudo Moisés dejar las riquezas, el poder, la fama y la posición que tenía en casa del Faraón al ser el hijo de la hija del Faraón para ser uno más entre los israelitas que no eran más que hombres pobres, esclavos y maltratados? ¡No tenía sentido que tomara esta decisión! Pero Dios nos permite saber la razón de la decisión de Moisés en la lectura de hoy: Moisés cuando creció rehusó llamarse hijo de la hija de Faraón, escogiendo antes el maltrato del pueblo de Dios que gozar los deleites temporales del pecado, considerando mayor riqueza el maltrato de Cristo que los tesoros de los egipcios; porque tenía puesta la mirada en el galardón, un poco más adelante menciona también que: Moisés dejó Egipto no temiendo la ira del rey; porque se sostuvo como viendo al Invisible. Este era el tipo de fe que tenía Moisés, una fe que escogía sufrir por Dios por encima de satisfacerse a sí mismo, una fe que ponía su mirada en el galardón y no en las situaciones que veía a su alrededor, una fe que no era detenida por las acusaciones de sus hermanos, la ira del rey ni la falta de recursos, una fe que sabía que no hay mayor riqueza que seguir a Cristo cueste lo que cueste.

Conclusiones
¿Y qué más digo? Faltaría tiempo para hablar de Gedeón, Barac, Sansón, Jefté, David, Samuel y los profetas; que por fe conquistaron reinos, hicieron justicia, alcanzaron promesas, taparon bocas de leones, apagaron fuegos impetuosos, evitaron filo de espada, sacaron fuerzas de debilidad, se hicieron fuertes en batallas, pusieron en fuga ejércitos extranjeros
. Hombres de los cuales el mundo no era digno, hombres y mujeres que nada ni nadie pudo detenerlos en su camino de agradar a Dios, hombres que con su vida hicieron manifiesta la verdadera definición de la Fe, la cual vista a través de sus vidas nos deja ver que literalmente la fe puede mover montañas. ¿Cómo está tu fe? ¿Qué estás dispuesto a hacer y sufrir con tal de mantener tu fe? ¿Cuándo fue la última vez que fuiste a buscar fuerzas en tu debilidad a tu fe, a la Biblia, a la oración o a la Presencia de Dios tu Padre? Dios es y será siempre el autor y el consumador de nuestra fe, invirtamos más en Él, hagamos crecer nuestra fe.

Ideas para tu Oración de Hoy
1. Es tiempo de que levantes y refuerces las áreas de debilidad de tu vida, busca en tu oración de hoy fuerzas en la presencia de Dios, busca versículos que te levanten y animen a seguir adelante, ¡levántate!, ¡ponte de pie! La fe es para los valientes, para los que tienen el coraje y determinación de agradar a Dios sin importar lo que suceda.
2.  Toma una libreta y pídele a Dios que te ayude a recordar los momentos del pasado en los que Dios te ha contestado oraciones, dado promesas y bendecido sin que lo esperaras, anota todas estas historias que vayas recordando en los siguientes días y deja que esta libreta sea el bordón que te sostenga en los días de debilidad hasta el final de tus días.

2 Comments

  1. liliana alejandra

    August 2, 2013

    Muy bueno siemlre se aprende algo nuevo gracias!

  2. Diana

    July 11, 2013

    Hermoso y edificante estudio! 🙂

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