La Fe es para los Valientes

Lectura de Hoy:
Hebreos 11:1-16 (Da un clic en el pasaje para leerlo)

Versículo clave:
“Pero sin fe es imposible agradar a Dios; porque es necesario que el que se acerca a Dios crea que le hay, y que es galardonador de los que le buscan.” Hebreos 11:6

La Fe es para los Valientes
(No olvides leer las instrucciones del lado izquierdo antes de comenzar)

Muchas personas al pensar en la fe creen que se trata de creer que existe un ser supremo con cualidades sobrenaturales y divinas. Sin embargo, la fe es mucho más que creer que Dios existe. Hace unos años hubo en México un secuestrador que se hizo famoso por el modo de pedir rescate por sus víctimas, de hecho fue apodado por los medios de comunicación como “el mocha-orejas” pues como amenaza para que se le pagara el rescate mandaba las orejas de sus víctimas. Cuando finalmente fue capturado, algunos medios pasaron imágenes de el lugar donde vivía y torturaba a sus víctimas, lo sorprendente es que en ese lugar tenía puesto un altar a Dios y algunos santos con algunas veladoras, este secuestrador admitió pedirle a Dios todos los días que no lo atraparan. Te pregunto, ¿de qué le sirvió a este hombre lleno de mal y de muerte creer en Dios? El simple hecho de creer no significa tener fe. Si le preguntaras al diablo o a alguno de sus demonios que si creen en Dios, ¡te dirían que sí! La fe es mucho más que creer, la fe requiere todas tus fuerzas, todo tu valor, todo tu coraje y toda tu persistencia, la fe es para los valientes.

Firmes y Seguros
Estos dos adjetivos calificativos son tal vez las dos palabras que mejor definen la fe. La fe es un conocimiento seguro y claro de algo, es abrazar algo firmemente sin temor de fallar; la fe es también estar convencido de algo de una manera tan firme que ningún razonamiento puede moverte o hacerte negar lo que crees. “La fe es la confianza de que en verdad sucederá lo que esperamos; es lo que nos da la certeza de las cosas que no podemos ver.” La fe es un ancla del alma que hemos arrojado a las profundidades del amor y conocimiento de Dios. Donde hay fe no hay dudas ni inseguridad, puede haber preguntas sobre lo que no entendemos pero en el fondo de nuestro ser siempre sabemos que Dios está en control y que Él siempre sabe lo que hace. Donde hay fe no hay espacio para especulaciones sobre “otras verdades”, no hay miedo sobre si hemos escogido una manera correcta de vivir, no hay dolor, sufrimiento ni angustia que nos haga negar la existencia de Dios. El momento más doloroso de la vida de Jesús fue en la cruz, el dolor físico se sumaba al vacío que sentía en su alma pues al llevar nuestros pecados en Él se había separado de la santidad de su padre, fue en esos momentos de mayor dolor cuando hizo declaraciones de perdón por otros, de confianza en Dios (en tus manos encomiendo mi espíritu), en esos momentos se preocupó porque alguien cuidara de su madre, por terminar su tarea de manera correcta, por agradar en todo a Dios. ¡La fe verdadera crece en la adversidad y se aferra a Dios en medio de las tormentas! Porque sabe que separado de Él dejaría de existir.

La Fe se mueve de lo invisible a lo visible
El capítulo 11 del libro de Hebreos nos da una lista larga de hombres que tuvieron fe digna de mencionarse. Es interesante que pareciera que los separa en bloques para resaltar ciertas cualidades que tenían. El primer bloque lo conforman: Abel y Enoc. Dos hombres que sin haber tenido un experiencia visible o palpable con Dios decidieron agradarle con todo su corazón sin poner su vista en nadie más. La fe de Abel por Dios lo llevó a ser engrandecido después de que su hermano Caín lo mató en un momento de celos y envidia, dice la Biblia que era tan grande su fe que aún muerto Abel su sangre seguía llamando a Dios. En el caso de Enoc, era tal la relación de amor de Dios y tanto lo que le agradaba que Dios ¡se lo llevó! La Biblia dice que fue traspuesto, esto es, fue removido de un lugar (en la tierra) y puesto en uno nuevo (en el Cielo con Dios). En ambos casos vemos una fe ¡mucho más grande que la vida misma!, y en ambas historias vemos que estos hombres creyeron que lo que veían había sido formado a partir del poder invisible de Dios. Pero sin fe, es imposible agradar a Dios; porque es necesario que el que se acerca a Dios crea que le hay, y que es galardonador (premia, remunera) de los que le buscan. No es solamente creer sino estar absolutamente convencidos de la existencia de Dios y de su interés de relacionarse con nosotros.

La Fe pone sus ojos en lo Eterno
El segundo bloque de hombres que tuvieron una fe digna de mencionarse lo conforman: Noé, Abraham y Sara. El primero creyó que vendría algo que no existía o no había experimentado antes pues la Biblia menciona que antes del día del diluvio no había caído lluvia sobre la tierra y mucho menos ¡en tanta cantidad! Pero Noé en su corazón creyó y construyó el arca que lo salvó a él y su familia. Abraham por su parte, dejó todo lo que tenía y salió sin saber a dónde iba, lo único que poseía y lo hacía tomar decisiones es que tenía una promesa de Dios de que le daría una tierra próspera y una generación que nadie podría contar. Sara, por último, creyó que su cuerpo podía recuperar fuerzas para dar a luz en una etapa en la que ¡era imposible que sucediera! pero ella supo en lo profundo de su ser que era fiel quien lo había prometido, no se trataba del qué sino del quién, no puso su mirada en la situación sino en lo alto, en el Cielo, en su amado creador. Estos tres seres humanos tomaron decisiones basados en lo que Dios les decía aunque a su alrededor no había ni la más mínima señal de que fuera posible que sucediera lo que esperaban, pero la falta de pruebas no detuvo su caminar, sabían en quién habían creído.

Conclusiones
Conforme a la fe murieron todos estos sin haber recibido lo prometido, sino mirándolo de lejos, y creyéndolo, saludándolo, confesando que eran peregrinos y extranjeros sobre la tierra. Los que esto dicen claramente dan a entender que buscan una patria; pues si hubieran estado pensando de aquella de donde salieron, todavía tenían tiempo de volver. Pero anhelaban una mejor, esto es, celestial, por lo cual Dios no se avergüenza de llamarse Dios de ellos; porque les ha preparado una ciudad
.
La fe tiene consecuencias eternas, no todo lo que esperamos lo alcanzaremos en la tierra, de algunas cosas solamente seremos los sembradores o precursores para que otros desarrollen y cosechen, pero toda nuestra fe sí será siempre recompensada por Dios. Él mismo, el arquitecto y constructor del Cielo nos tiene preparada una ciudad donde habitaremos juntos por la eternidad. Tal vez no hayas recibido todo lo que esperas, pero levanta tu mirada al Cielo, confía en Dios, cree en su Palabra demuéstrale que tu deseo de vivir con el por siempre es mucho mayor que tu deseo de ver tus oraciones contestadas, ¡no mires atrás! Pon tu anhelo en lo mejor, lo más excelente, lo más alto, llénate de valor y coraje y avanza en tu carrera por ser ciudadano eterno del Reino Celestial de nuestro Dios.

Ideas para tu Oración de Hoy
1. Llena tu oración del día con palabras de fe, dale gracias a Jesucristo por lo que hizo por ti en la cruz, declárale a Dios tu amor y pasión por Él y por seguirle y agradarle siempre. Confiesa tus dudas y temores y pídele a Dios que te llene de fe y seguridad.
2. Si has notado que algunas cosas a tu alrededor no están saliendo como esperabas, levanta tu mirada, quítala de las situaciones y ponla en Dios y su Palabra. Busca versículos que hablen de verdades referentes a lo que estás batallando, deja que la vida de las Escrituras te llene de fe y esperanza.

1 Comment

  1. Carmen

    June 6, 2017

    Excelente, me encanto. Me a ayudado a entender y crecer en la palabra. Bendiciones en Cristo Jesus!

¿Que te parecio el estudio? Dejanos tus comentarios

This site uses Akismet to reduce spam. Learn how your comment data is processed.