Comportándonos como hijos de Dios

Lectura de Hoy:
1a Pedro 3 (Da un clic en el pasaje para leerlo)

Versículo clave:
“Porque los ojos del Señor están sobre los justos, y sus oídos atentos a sus oraciones.” 1a Pedro 3:12

Comportándonos como hijos de Dios
(No olvides leer las instrucciones del lado izquierdo antes de comenzar)

Si alguien les pregunta acerca de la esperanza cristiana que tienen, estén siempre preparados para dar una explicación; pero háganlo con humildad y respeto. “¿Es verdad que a los cristianos les prohíben hacer muchas cosas?” Esta era una de las preguntas que más seguido me hacían en la escuela cuando algún amigo o compañero se enteraba de que era cristiano. De alguna manera se había corrido la idea entre la gente que el acercarte a Dios significaba llenarte de reglas y prohibiciones. Pero no solamente llegaban preguntas, también había quienes se dedicaban a analizar la vida de los que declarábamos tener fe en Dios buscando todo aquello que ellos consideraban que debería ser prohibido. Querían saber si te copiabas en los exámenes, si te peleabas con otros, si decías mentiras, si participabas en conversaciones de doble sentido, ¡en cada decisión del día había alguien esperando a ver si hacías algo incorrecto! Para la gente que no ha conocido a Dios es difícil de creer y aceptar que uno pueda cambiar, no conciben la idea de que la bondad pueda crecer en el corazón a tal grado que el deseo por hacer lo malo e incorrecto vaya disminuyendo hasta casi desaparecer del corazón. La Biblia nos enseña que Dios espera que seamos santos y perfectos en nuestro modo de vivir, quiere que seamos irreprensibles, ejemplares e intachables para así con nuestra conducta derribar la incredulidad del corazón de los que nos rodean y atraerlos al conocimiento de su amor. Si Dios espera esto de nosotros es porque con Él como nuestra fortaleza ¡todo es posible!

Seamos de Bendición
“No paguen mal por mal. No respondan con insultos cuando la gente los insulte. Por el contrario, contesten con una bendición.” La palabra “bendición” no es muy común usarla o escucharla fuera de la iglesia, en muchos casos dentro del ámbito religioso se usa para hacer referencia a que alegremos el corazón de Dios. El apóstol Pedro nos enseña en este tercer capítulo de su primera carta que fuimos llamados a heredar bendición y, por lo tanto, cuando alguien nos maldiga debemos responder bendiciendo. Ser de bendición no es algo únicamente entre Dios y los hombres, también es algo que debe suceder en la relación hombres con hombres. ¿Qué significa bendición?  La palabra “bendecir”  viene de la unión de dos palabras en latín que son bene y decire que significan “bien decir”. El diccionario (www.rae.es) la define como alabar o engrandecer a alguien. Lo que el apóstol Pedro está diciendo es que debemos ser una fuente de palabras de ánimo y motivación para los demás. Cuando alguien hable mal contra nosotros, debemos dejar que el amor de Dios fluya en nuestras vidas y en lugar de contestar con una agresión perdonar y hablar bien y correctamente de quien habló mal de nosotros.

Hablemos el bien
El que quiera amar la vida y ver días buenos debe detener su lengua del  mal y de hablar engaño. Así mismo debe apartarse del mal y hacer el bien, buscar la paz y seguirla.
Algunas personas consideran que el bien y el mal son relativos, pues lo que para unos algo es bueno para otros puede ser malo. Pero la Biblia es clara en este tema, todo lo que agrade a Dios y esté de acuerdo a su carácter, su Palabra y su verdad es lo bueno, así como todo lo que se oponga o vaya en contra de sus mandamientos es lo malo. Cuando alguien no conoce a Dios es normal que necesite establecer estándares de conducta relativos para todo, pero cuando has decidido que Jesús sea el Señor de tu vida, las reglas las dicta Él. Algunas de las actitudes que este capítulo muestra como buenas son: compasión, amor fraternal, misericordia, ser amigables, no devolver mal por mal, bendecir, no engañar, mantener una buena conducta.

Conclusiones
Hoy en día es más fácil y más rápido en muchas circunstancias hacer lo malo que lo bueno. Es más fácil copiarse que estudiar, dar un soborno que enfrentar una multa, agredir en lugar de perdonar, guardar rencor en vez de amar, tener relaciones sexuales en lugar de esperar hasta el matrimonio, emborracharse en lugar de enfrentar la vida como es, etc. La lista es larga, el mundo que es dirigido en su mayoría por el reino de las tinieblas, se ha encargado de generar una fuerte presión para que hagamos lo malo sin esforzarnos mucho. Lo bueno y recto delante de Dios cada vez es más criticado, si decimos que la Biblia rechaza el homosexualismo somos considerados intolerantes, si les recordamos que el sexo fuera del matrimonio (fornicación) es pecado y es causa de no entrar al Cielo, nos dicen anticuados. Ante esto cada vez más tenemos que mantenernos firmes en nuestra fe, sin que nada nos mueva, invirtiendo más y más tiempo en la Palabra de Dios y en oración para que nuestros cimientos sean reforzados y renovados continuamente. Nuestra mejor defensa es nuestra buena conducta, pues cuando el pecado en la vida de los inconversos dé a luz en sus corazones en forma de muerte se acercarán a nosotros a conocer la vida con la que Dios nos ha llenado. Es mejor padecer haciendo lo bueno si así lo desea Dios, que haciendo lo malo. Jesucristo es nuestro mejor ejemplo, el padeció en la cruz por nuestros pecados, el justo por los injustos, para llevarnos a Dios. Cuando sintamos que la presión nos agobia encontremos consuelo en los versículos 12 y 13 del capítulo de hoy: “Porque los ojos del Señor están sobre los justos, y sus oídos atentos a sus oraciones; pero el rostro del Señor está contra aquellos que hacen el mal. ¿Y quién es aquel que les podrá hacer daño si siguen el bien?”.

Ideas para tu Oración de Hoy
1. Pon atención a lo que hablas, ¿sueles contestar con bien o con mal cuando alguien te critica o acusa de algo?, ¿cómo reaccionas cuando se burlan de tu fe? Pídele a Dios que te llene de su amor, para ser de bendición aún con los que rechazan y critican tu fe, para que con tu buena conciencia y conducta sean ganados para Cristo.
2. Si has notado que te está costando más últimamente mantenerte firme, acércate a un líder de tu iglesia, a tus padres o a un amigo que comparta tu amor por Dios, pídele que ore por ti y de te consejos sobre cómo enfrentar las tentaciones. ¡No bajes la guardia! En los momentos de prueba y tentación es cuando más necesitamos orar y leer la Biblia cada día.

3 Comments

  1. Raul Guachichulca

    December 14, 2015

    Gracias Dios que todavia hay personas comprometidas con la verdad,
    Que el Señor le bendiga ,y gracias por que cada dia nos hayuda a ser mejores personas,

  2. Grace Siller

    December 14, 2015

    Me gusto mucho éste estudio, me hizo recordar cómo algunas cosas que antes me gustaban, ya no me gustan y cosas que antes hacia, ya no las hago, se que aún me falta mucho, pero grande es Su misericordia, reciban bendiciones

  3. aura

    July 1, 2014

    Muy bueno, edificante para nuestras vidas. Para ponerlo por obra, Bendiciones

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