Le pertenecemos a Dios

Lectura de Hoy:
1a Pedro 2 (Da un clic en el pasaje para leerlo)

Versículo clave:
“Pongo en Jerusalén una piedra principal, elegida para gran honra, y todo el que confíe en él jamás será deshonrado” 1a Pedro 2:6

Le pertenecemos a Dios
(No olvides leer las instrucciones del lado izquierdo antes de comenzar)

La Biblia frecuentemente llama a todo lo relacionado con el diablo y su reino de mentira, muerte y destrucción como las tinieblas, mientras que al reino de Dios y todo lo relacionado con su salvación, justicia y verdad como la Luz admirable. El apóstol Pedro en este segundo capítulo de su carta no es la excepción y nos menciona de dónde hemos sido rescatados por Jesús y cómo debemos vivir ahora que somos parte del Reino de la Luz, el Reino de Dios.

Un Nuevo Nacimiento
“Como bebés recién nacidos, deseen con ganas la leche espiritual pura para que crezcan a una experiencia plena de la salvación.” La vida cristiana comienza con una oración de Fe cuando nuestro corazón declara que creemos en Dios y en la resurrección de Jesucristo y que estamos dispuestos a vivir de acuerdo a su voluntad. Al hacer esta declaración, el Espíritu de Dios entra a morar en nuestro ser llenándonos de su vida, cambiando nuestra manera de ver la vida y dándonos un nuevo deseo por conocerlo y servirlo. Literalmente, nuestro espíritu nace de nuevo. Antes de este momento la maldad, el engaño, la hipocresía, la envida y muchas desviaciones más controlaban nuestras decisiones y emociones, pero al nacer de nuevo, necesitamos la leche espiritual como todo recién nacido con la cual recibiremos crecimiento espiritual. ¿Cuál es esta leche espiritual? La Biblia, la Palabra de Dios.

Una Piedra Viva
El apóstol Pedro menciona que Jesús es una piedra viva, ¿a qué se refiere con esto? se refiere a que es una base firme y fuerte sobre la cual podemos construir nuestra vida con seguridad y confianza. Al estar viva, nos inyecta de su vida y crecimiento entre más le conocemos. Al acercarnos a Jesús somos edificados en nuestro interior como una casa espiritual, dentro de nosotros comienza a fluir la gratitud, el amor y las buenas acciones. Cuando creemos en Él y comenzamos a cambiar y seguir sus principios, podemos estar seguros de que no seremos avergonzados. La gente posiblemente no entenderá los cambios en nuestra vida, pero lo que no saben es que están viendo solamente los cimientos de una construcción, es normal que no entiendan lo que ven pues acabamos de quitar una careta falsa de seguridad y felicidad para dejar al descubierto una nueva construcción de principios y valores sobre los cuales ahora queremos edificar nuestra vida. Las nuevas decisiones enfocadas en seguirle parecerán absurdas para quien no le conoce, pero en nosotros provocarán una vida abundante como la que nunca antes hemos experimentado.

Hemos sido Adquiridos por Dios
Hemos sido adquiridos por Dios. Jesucristo pagó un alto precio en la cruz para rescatarnos del mundo de las tinieblas y traernos a su luz, ahora le pertenecemos y si queremos seguirle cada día debemos vivir bajo su señorío conociendo y obedeciendo sus mandamientos. El apóstol Pedro nos dice que un siervo adquirido por Dios debe vivir haciendo lo siguiente:
1. Apartarnos de malos deseos. Cuando nacemos de nuevo nuestro espíritu es renovado y al llenar nuestra mente de Su Palabra nuestra alma desea agradarle, sin embargo, nuestro cuerpo no es renovado, este cuerpo será cambiado por un nuevo cuerpo glorificado hasta que estemos en el Cielo junto a Él, mientras tanto, los deseos de satisfacer nuestros instintos de manera egoísta y desordenada permanecerán en nosotros. ¿Qué podemos hacer para no dejarnos controlar por ellos? Fortalecer nuestra mente con Su Palabra y nuestro espíritu manteniendo contacto con su Espíritu Santo mediante la oración.
2. Someternos a la autoridad. Toda institución humana con autoridad para castigar a los hacedores de maldad y alabar a los hombres rectos ha sido establecida por Dios. Por lo tanto, debemos vivir de buena manera obedeciendo las reglas y lineamientos que nos marcan. Definitivamente no encontraremos una autoridad perfecta, todos mostrarán momentos de debilidad, pero lo que Dios desea no es que busquemos sus flaquezas y las utilicemos para justificar nuestra desobediencia, sino que sigamos sus fortalezas y nos sometamos reconociendo que Dios los puso ahí con un propósito.
3. Hacer el bien.  Cuando nos decidamos a seguir a Jesús, más de una persona se levantará para juzgar nuestro modo de vida, personas no aptas para juzgar pero que creen que es su deber hacerlo comenzarán a analizar nuestro modo de vida y de manera imprudente querrán exponernos a nosotros y a los demás todo error y falla que vean en nosotros. Por lo tanto, Dios desea que nos esforcemos en hacer el bien para que la ignorancia de estos hombres insensatos sea callada y el mal que hablan sea detenido. Aprendamos de Jesús quien cuando era maldecido no maldecía, cuando padecía no amenazaba sino que dejaba la situación en manos de Dios sabiendo que Él la juzgaría justamente.

Conclusiones
Antes de entregarle nuestra vida a Jesús éramos como ovejas que nos habíamos apartado del camino y habíamos terminado heridos lejos del rebaño. Pero Jesucristo, el pastor de nuestras almas vino al mundo a la cruz para salvarnos y darnos una vida nueva. Dejémonos sanar y amar por Él, decidámonos a acercarnos a Él y a su Palabra para vivir la nueva vida que nos ha ofrecido, apartémonos de todo mal, sometámonos a la autoridad y hagamos el bien, vivamos como Hijos y siervos de Dios en toda nuestra manera de vivir para que quienes nos rodean sean atraídos por su vida en nosotros y los guiemos al pie de la cruz.

Ideas para tu Oración de Hoy
1. Si nunca le has pedido a Jesús que sea el Señor de tu vida y no has experimentado la Nueva Vida de la que hablamos hoy, vuelve a leer el párrafo de Nuevo Nacimiento y con una oración pídele a Jesucristo que sea el Señor de tu vida, después acércate a una iglesia donde te enseñen a leer y entender su Palabra para que vivas de acuerdo a sus mandamientos.
2. Si ya has entregado tu vida a Cristo, analiza los tres puntos que el apóstol Pedro mencionó para los que hemos sido adquiridos por Dios, detecta aquellos en los que te falta crecer y haz una oración para que te ayude a ser como Él desea que seas, ponte a cuentas con Dios y decídete a conocerle más y más cada día.

No Comments

¿Que te parecio el estudio? Dejanos tus comentarios

This site uses Akismet to reduce spam. Learn how your comment data is processed.