¿Quiénes son los Santos?

Lectura de Hoy:
1a Pedro 1 (Da un clic en el pasaje para leerlo)

Versículo para memorizar:
“…como aquel que los llamó es santo, sean también ustedes santos en toda su manera de vivir.” 1a Pedro 1:15

¿Quiénes son los Santos?
(No olvides leer las instrucciones del lado izquierdo antes de comenzar)

¿A quiénes se les puede definir como santos? Si le preguntáramos a algunos creyentes nos dirían que son personas que vivieron de una manera ejemplar con una gran bondad y devoción por Dios. Otros definirían a un santo como alguien separado para Dios; la pregunta para esta última definición sería ¿separado de qué o quién y para qué? Es verdad que cuando aislamos una manzana de una canasta con otras manzanas podridas, la manzana que aislamos se mantendrá más limpia y sana, pero aislarse o separarse de lo malo no es la definición completa de santidad, santidad es más que una persona admirable y que una vida aislada de lo malo.Veamos lo que el apóstol Pedro menciona al respecto en el primer capítulo de su primera carta.

Santo
La definición para santo de acuerdo a la Real Academia Española es: alguien perfecto y libre de toda culpa, alguien con una especial virtud y ejemplo. Dicho de otro modo, un santo es una persona que tiene un cierto ánimo y capacidad (virtud) de ser ejemplo al tener una vida perfecta y libre de toda culpa. ¿A qué te suena esto? ¡A una persona que tiene salvación! La única manera de vivir libre de culpa es ¡sabiendo que somos perdonados!, la única manera de tener una capacidad ejemplar para vivir de una manera perfecta ¡es con Jesús viviendo en nuestro corazón! Si le preguntaras a alguien que vive lleno de culpa o angustias: ¿cuánto tiempo inviertes en conocer a Dios? Es probable que su respuesta fuera que muy poco o nada de tiempo. Dios a través de Pedro nos pide que seamos santos como Él es santo, es decir, la santidad es parte de la esencia de su carácter, es una cualidad que encontramos únicamente en Él y que en nuestra vida a su lado podemos adquirir pasando tiempo con Él y siendo como Él es.

¿Cómo puedo ser Santo?
El Apóstol Pablo menciona en su primera carta a los Corintios en el capítulo 6 en los versículos 9 y 10 una lista de personas que no entrarán al Cielo por su manera de vivir y entonces en el versículo 11 declara: “Y esto eran algunos; mas ya han sido lavados, ya han sido santificados, ya han sido justificados en el nombre del Señor Jesús, y por el Espíritu de nuestro Dios“. La única manera en que un ser humano pecador e imperfecto puede ser santificado es cuando Jesús viene a vivir a su corazón, al confesarle nuestros pecados nos perdona, nos da su Espíritu y podemos comenzar a vivir de manera que le agrada, libres de toda culpa. La santidad es el resultado de vivir una vida dirigida por los principios de Dios mediante el poder de su Espíritu Santo viviendo en nosotros. Necesitas comenzar por pedirle a Jesús que entre a tu corazón y te perdone e inmediatamente después pedirle que te llene de su Espíritu Santo y de revelación para conocerle al leer la Biblia.

¿Puedo perder mi santidad?
Cuando nos alejamos de Dios y no vivimos de acuerdo a su voluntad, abrimos la puerta de nuestro corazón para que los pecados y malas acciones ensucien nuestra mente y la condenación absorba nuestra vida y ánimo causando en nosotros el dejar de vivir en santidad. La santidad es un resultado de tus decisiones, es la consecuencia de dejar que Dios tenga el control de tu vida, si dejas de buscar a Dios, tu santidad mengua. ¿Cómo podemos vivir en santidad? El apóstol Pedro nos dice algunas maneras:
a) Enfrentando las pruebas. Es inevitable pasar por pruebas, pero sí es posible no perder nuestra fe en ellas. No permitas que tus emociones te derriben, busca refugio en Dios, pon tu confianza en Él y recuerda su amor, fidelidad y promesas.
b) Seamos sobrios y obedientes. Una persona sobria es aquella que es moderada, que no se deja gobernar por sus emociones o como dice la lectura de hoy, no se deja llevar por sus deseos de pecar. La santidad requiere obediencia a Dios, requiere tomar decisiones de mantenernos separados del pecado y unidos a Dios.
c) Conduciéndonos con temor.  Solemos asociar temor con miedo, pero el significado de estas palabras es diferente. El miedo es algo que nos angustia o perturba cuando creemos que podemos ser dañados, mientras que el temor es un deseo fuerte en nuestro interior que nos hace huir o rechazar algo que consideramos peligroso, arriesgado o que nos puede dañar. Tener temor de Dios no es tener pavor y miedo de que nos castigará sino que es decidir huir o rechazar todo aquello arriesgue o ponga en peligro nuestra relación con Él, alejarnos de lo que pueda dañar nuestro amor por Dios.
d) Amándonos unos a otros.  Tengamos amor fraternal no fingido y amémonos unos a otros con pureza de corazón. Cuando amamos a otros, nuestros niveles de paciencia y comprensión crecen más allá de lo normal. Si aprendemos a amar a los demás tendremos un corazón más fuerte contra las desilusiones, el rencor, las envidias. Cuando amamos es más fácil perdonar, es más fácil mantener un corazón limpio, un corazón santo

Conclusiones
La Biblia dice en Hebreos 12:4 que sin santidad nadie verá a Dios. Más claro no puede ser, sino nos comprometemos a vivir en santidad no entraremos al Cielo, ni veremos la mano de Dios en nuestras vidas aquí en la tierra. Escojamos vivir en santidad por amor a Él, por gratitud, porque Él es santo y anhelamos ser como Él. Una vida santa atraerá a los demás a conocerle y nos permitirá viajar ligeros sin culpas, condenaciones ni hábitos que controlen nuestras vidas. La santidad comienza con una oración en la que le pedimos a Jesús que sea el Señor de nuestra vida pero no queda allí, sino que es una decisión de cada día, todo el día, todos los días. La santidad se nutre con la Palabra de Dios y se fortalece en los tiempos de oración, es el carácter de Dios impregnándose en el nuestro cuando ponemos en práctica los principios que nos ha revelado Su Palabra, no es algo que se alcanza y listo, sino que se mantiene cada día. La santidad nos permitirá no solamente verle cara a cara, sino que entraremos a vivir una eternidad en el Cielo con él para disfrutar ¡la herencia que nos ha dado a todos sus santos!

Ideas para tu Oración de Hoy
1. Sabiendo que la santidad más que separarte del mundo es unirte a Dios, pasa un tiempo de oración con Él, ábrele tu corazón, confiésale tus pecados y entrégale el control de tu vida.
2. Si has detectado áreas de tu vida que quieren alejarte de la santidad (pruebas que no has decidido enfrentar, falta de temor de Dios, falta de obediencia o falta de amor por los demás) pídele perdón a Dios y pídele también que te su gracia y su Espíritu para tomar las decisiones que debes tomar. Haz un plan de cómo arreglarás y enfrentarás estas áreas de tu vida y comienza desde hoy a vivir en santidad.

1 Comment

  1. CRISALIDA

    October 10, 2019

    EXCELENTE! DIOS LES CONTINUE BENDICIENDO Y USANDOLES AL PREPARAR TAN BUEN MENSAJE

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