Esperando la venida de Dios

Lectura de Hoy:
Santiago 5 (Da un clic en el pasaje para leerlo)

Versículo clave:
“Tengan también ustedes paciencia, y afirmen sus corazones; porque la venida del Señor se acerca.” Santiago 5:8

Esperando la venida de Dios
(No olvides leer las instrucciones del lado izquierdo antes de comenzar)

Si sueles asistir a alguna iglesia cristiana más de una vez habrás escuchado a algún predicador decir: “El Señor viene pronto” haciendo referencia al “fin del mundo” o “fin de los tiempos”. Pero no solamente dentro de las iglesias, seguramente lo hayas escuchado en la calle, en una película o en algún otro lugar. ¿Qué quiere decir esto de que el el Señor “viene”? El apóstol Santiago en este capítulo 5 de su carta a los judíos también nos lo menciona. ¿Es que acaso el Señor tiene muchos años “haciéndose” el que viene y no viene?, ¿o viene de muy lejos y por eso no ha llegado? La Biblia enseña en diversos pasajes que un día, el cual nadie conoce más que el Padre en los Cielos, Jesús vendrá a la tierra otra vez y se llevará a los que hayan creído en Él al Cielo ¡sin que mueran! Claro que los que hayan muerto antes y creyeron en Él también estarán en el Cielo, pero su Palabra enseña que un día Dios interrumpirá la “calma” en la vida de la humanidad llevándose a sus hijos. ¿Suena interesante y hasta increíble no es así? El decir que “el Señor ya viene” es una verdad porque lo dice la Biblia. ¡Él puede llegar en cualquier momento! Incluso mientras lees este estudio. ¿Recuerdas cuando eras chico y tu papá salía de viaje? Muchas veces al volver te traía algún regalo, pero más que el regalo lo que querías era ¡ya verlo! Algunos hasta se preparaban para la hora poniéndose buena ropa, preparando algo rico de comer, limpiando la casa y buscando todas las maneras posibles de que se sintiera bienvenido, esperado y amado. Sabemos que el Señor viene pronto por nosotros, ¿estamos con nuestro modo de vivir demostrándole que estamos ansiosos por verlo manteniendo todo limpio y en orden en nuestra vida para cuando Él llegue? ¿o estamos viviendo como si en verdad nunca fuera a volver? Si pudieras saber hoy que el Señor viene mañana a medio día por nosotros ¿qué harías diferente?  Te has preguntado ¿para qué permitió Dios que este tema estuviera escrito en Su Palabra? ¿Qué quería que aprendiéramos?

Ten paciencia y afirma tu corazón
¡No te rindas! A veces nos cansamos de escuchar todo lo bueno que Dios quiere hacer en nosotros o lo grandioso que será el Cielo porque quisiéramos que aquí en la tierra y en nuestra vida sucedieran milagros o eventos donde pudiéramos ver su poder demostrado. Nuestro corazón puede perder su estabilidad o su fuerza mientras esperamos alguna de sus promesas cuando la duda e inseguridad nos abruman.  Pero Dios a través de este pasaje te dice que ¡no te rindas! Ten paciencia y afirma tu corazón. Dios no llega tarde, Él no es deudor de nadie, mantén tu confianza y esperanza en Él en todo tiempo porque su respuesta siempre llega a nuestras vidas.

No abras la puerta a la queja y el resentimiento
La desesperación puede conducirnos a varias actitudes incorrectas si no cuidamos nuestro corazón. Una de las más comunes es la queja, cuando creemos que hemos esperado más de lo normal empezamos a dejar que mentiras llenen nuestra mente: pensamos que Dios nos ha olvidado, que está ocupado para atendernos, que no le interesamos o que no somos dignos de Él, entre muchas otras falsas ideas. Cuando creemos estas mentiras, abrimos la puerta al resentimiento, comenzamos a culpar a Dios de nuestro dolor, pues si Él hubiera llegado antes, o nos hubiera escuchado “todo sería diferente”. La queja hacia Dios o hacia los demás atrae condenación y amargura, y si seguimos por ese camino tomará el control de nuestras vidas.

No esperes solo
Esperar acompañado ¡es muy reconfortante! Cuando recorremos distancias largas con personas que amamos a nuestro lado solemos sentir ¡que todo está más cerca! Si sientes que tu fe pudiera tambalearse un poco, ¡acércate a tus amigos que te aman a ti y a Dios! Si has abierto la puerta al pecado o sientes que el resentimiento está invadiendo tu corazón necesitas reconocerlo con un amigo, líder o familiar de toda tu confianza y que tenga una relación personal con Dios. Santiago nos dice que debemos confesarnos las ofensas unos a otros, ¿para condenarnos y criticarnos? ¡En ninguna manera! Debemos hacerlo para liberar la presión de nuestro corazón, para exponer las mentiras del diablo ante cristianos que puedan detectarlas y derribarlas, pero por sobre todo, para que oremos unos por otros y nuestro corazón sea sanado de todo dolor y resentimiento. Dios nos enseña en este pasaje que la oración de los justos puede lograr un buen efecto y deseo en lo que se pide (eficaz). ¡Aprende a abrir tu corazón y comienza a orar por los demás!

Conclusiones
Dios desea que nuestro corazón se mantenga siempre alerta, ¿por qué? Porque de esta manera no bajaremos la guardia ni daremos lugar al diablo, porque si estamos atentos a su venida mantendremos un deseo constante en nuestro corazón de arrepentirnos de nuestros pecados, de mantenernos firmes, de ayudar a otros a levantarse y, sobre todo, estaremos deseosos de conocerle más para darle una mejor bienvenida y disfrutar de su amor de una manera más profunda cuando nos encontremos cara a cara con Él. Si estás pasando por tristezas o angustias, busca al Señor en oración; ¿estás pasando por alegrías? ¡Agradécele a Dios! Deja que tu corazón se llene de cantos de alabanza y adoración a Él. ¿Está alguno enfermo?, llame a los líderes de la iglesia y a sus amigos cristianos y oren por él,  la oración de fe salvará al enfermo, y el Señor lo levantará y si hubiera cometido pecados le serán perdonados. Mantén una alta expectativa de Dios en cada momento y situación de tu vida, no bajes la mirada, no te rindas, no cedas al pecado, ¡el Señor viene pronto!

Ideas para tu Oración de Hoy
1. Si has abierto la puerta de corazón a las quejas y al resentimiento contra tu iglesia, líderes o contra Dios hoy es un buen día para dejar que el amor de Dios limpie tu corazón. Confiésale cómo te sientes y pídele que aumente tu fe y te enseñe a esperar en Él.
2. La mejor manera de aprender a esperar es buscando versículos de la Biblia que hablen sobre la fe, la esperanza, la paciencia y temas similares. Busca una Biblia con concordancia y busca y memoriza versículos que al leerlos notes que fortalecen tu fe. Cuando su Palabra llena nuestros corazones, nuestra confianza en Él aumenta y la estabilidad y fuerza de nuestro corazón vuelven a nuestra vida.

1 Comment

  1. carolina

    March 17, 2015

    me pareció sencillo, el cual me ayuda a conocer al señor y esperarlo con amor

¿Que te parecio el estudio? Dejanos tus comentarios

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