La Fe que no te cambia, no es Fe

Lectura de Hoy:
Santiago 2:14-26 (Da un clic en el pasaje para leerlo)

Versículo clave:
“Porque como el cuerpo sin espíritu está muerto, así también la fe sin obras está muerta…”. Santiago 2:26

La Fe que no te cambia, no es Fe
(No olvides leer las instrucciones del lado izquierdo antes de comenzar)

Imagínate que es un día de invierno en el cual ha estado haciendo frío durante muchos días ya, estás cómodo en tu casa tomándote un chocolate caliente y bien cubierto con una colcha sentado en un sofá mientras ves una película en el televisor, de pronto alguien toca a la puerta y al abrir te das cuenta que es un hombre descalzo, muy delgado y temblando por el frío que hace afuera y al momento de verte te dice: “¿disculpa, tendrás algo para el frío o algo de comer? llevo varios días sin comer”, y entonces, imagina que tu respuesta es: “no se preocupe, mire déjeme hago una oración por usted: Señor quítale el frío y el hambre, Amén. Listo, ya puede irse y sentirse caliente y satisfecho”. Aunque Dios puede hacer el milagro que estás pidiendo, ¿no tienes tú los recursos suficientes para satisfacer las necesidades de este hombre? ¿De qué le sirve a este pobre hombre tu fe si su necesidad sigue igual?, ¿crees que se acercará más a Dios por tu respuesta? ¡Tu respuesta no le sirve para nada! A esto se refiere la segunda mitad del capítulo 2 de la carta de Santiago, la fe que no es acompañada de obras, no tiene utilidad o provecho alguno.

La Fe
Muchos de nosotros hemos escuchado la definición de fe que viene en Hebreos 11:1 y dice: “es pues la fe, la certeza de lo que se espera y la convicción de lo que no se ve“. ¿A qué se refiere la Biblia con “lo que se espera” y con “lo que no se ve”? Está haciendo referencia a Dios y sus promesas, esperamos y tenemos nuestra confianza en Él y en su Palabra. Así que, si no conocemos a Dios ni creemos en sus principios ni obedecemos sus mandamientos, aunque digamos que tenemos fe la realidad es que no la tenemos. Si dices que tienes fe pero no has tomado ninguna decisión de vivir de acuerdo a tu fe te estás engañando a ti mismo, lo que en realidad estás haciendo es decir que simpatizas o estás de acuerdo con un conjunto de ideas pero no estás dispuesto a cambiar o a aplicarlas en tu vida. Esto mismo dice el apóstol Santiago aunque de una manera más franca y directa: “Tú crees que Dios es uno; bien haces. También los demonios creen y tiemblan“. Creer que Dios existe ni te da salvación eterna ni te hace una mejor persona, la mejor prueba es que los demonios creen en Él y no irán al Cielo ni se están convirtiendo en mejores demonios por creer. La fe es más que creer, es una seguridad interna, una esperanza que nos lleva a cambiar nuestro estilo de vida y a aceptar la Biblia como manual de vida creyendo que en sus mandamientos hay poder para cambiar y para conocerle más cada día.

Las Obras
Las obras por sí solas no pueden salvarnos ni cambiarnos. La Biblia es clara al decir que Dios no decidió amarnos por que fuéramos buenos, al contrario dice ¡que todos somos pecadores! Dios nos amó porque así lo quiso y punto, no hay otra razón, fue solamente por amor. Así que lo que hagamos no nos da una mejor posición delante de Él ni nos hace más buenos ni atrae más de su amor. Él nos ama con todo su amor siempre. ¿Entonces por qué son tan importantes las obras? Nuestras acciones deben ser el resultado de una fe que ha entrado en nuestro corazón generando una convicción de que nuestro estilo de vida debe ser regido por los principios y mandamientos de Dios. Es decir, no hacemos cosas buenas para acercarnos a Dios, sino que debido a que nos acercamos y conocimos a Dios, nace un deseo en nuestro corazón de hacer buenas cosas, ¿para qué? Para que otros conozcan a Dios a través de nosotros y nuestro estilo de vida de cada día.

Fe + Obras
El apóstol Santiago menciona un par de ejemplos (Abraham y Rahab) donde muestra claramente que las obras de estos personajes agradaron a Dios a tal grado que fueron justificados (considerados rectos y merecedores de la gracia de Dios) por su manera de actuar. La vida de Fe se trata de que nos topamos con un amor y una salvación en Dios que nuestro corazón anhelaba, al recibir de Él tanto bien que no merecíamos nace una gratitud en nosotros que nos lleva a querer conocerle y amarle más, al conocerle nos topamos con sus mandamientos y principios los cuales al obedecerlos nos llevan a cambiar nuestro estilo de vida. Entre más cambiamos y mejoramos como personas y como cristianos, más le amamos y más lo seguimos, este proceso de santificación nos tomará toda la vida hasta que estemos en el Cielo con Él por la eternidad. ¿Ves por qué son tan importantes las obras y acciones? Porque si solamente creemos pero no lo obedecemos ni tomamos decisiones para cambiar ¡jamás creceremos en amor por Él ni en santidad! Y sin santidad nadie podrá ver a Dios ni entrar al Cielo.

Conclusiones
Analiza seria y honestamente tu manera de vivir. La mayoría de la gente dice que cree en Dios, pero tristemente muchos de los que dicen que creen en Él no están interesados en dedicar tiempo para conocerle y mucho menos para obedecer y poner en práctica sus principios y mandamientos. Si te consideras cristiano o una persona de fe y hasta seguidor de Jesús pero no pasas tiempo leyendo la Biblia, orando a solas con Él ni asistiendo a una iglesia para saber más de Él, te estás engañando a ti mismo. Pero ¡haz un alto aquí! Deja de pensar que por ir a una iglesia ya cumpliste, ¡no se trata de cumplir con tradiciones o con asistencia a un lugar! Así como ir a una tienda de ropa no te convierte en pantalón, ir a una iglesia no te convierte en alguien de fe. La fe nace por el oír la Palabra de Dios y ponerla en práctica. El capítulo 1 de Santiago (dos estudios anteriores) es claro al decirnos que debemos ser hacedores de la Palabra y no tan solo oidores. Sentarte a escuchar un sermón no te va a cambiar, pero ponerte de pie después de escucharlo y comenzar a aplicarlo en tu vida diaria es un buen inicio. La base de la vida cristiana está en tener un compromiso en el corazón de buscar a Dios cada día leyendo su Palabra y orando a solas con Él. Si no le conoces porque no pasas tiempo con Él, tu fe está en la unidad de cuidados intensivos con riesgo de morir a falta de obras que le generen vida espiritual.

Ideas para tu Oración de Hoy
1. Pídele a Dios que te ayude a entender la Biblia cuando la lees, haz un plan de lectura y síguelo al pie de la letra. Pero no leas solamente por leer, recuerda que tu actitud debe ser siempre la de leer buscando algo del carácter de Dios, al encontrarlo debes anotarlo o memorizarlo y ponerlo en práctica. Si no encontraste nada en el capítulo que leíste, ¡busca otro capítulo! Los evangelios de Mateo, Marcos, Lucas y Juan así como el libro de los Salmos son buenas fuentes de principios que muestran el corazón de Dios.
2. Ponte a cuentas con Dios respecto a tu relación personal con Él cada día. Piensa en por qué no lo has hecho y pídele perdón por poner cosas entre tú y Él. Decídete a cambiar, haz un compromiso para comenzar a tener un tiempo con Él cada día. Aquí en www.deblogcional.com puedes encontrar un estudio diario en el que puedes conocerle más cada día.

1 Comment

  1. roxana

    October 2, 2016

    gracias por el devocional de hoy me gustaria todos los dias tener a tiempo el devocional porque no tengo el dia 1 de octubre muy edificante bendiciones de chile

¿Que te parecio el estudio? Dejanos tus comentarios

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