Las personas que Dios usa

Lectura de Hoy:
Hebreos 5:1-6 (Da un clic en el pasaje para leerlo)

Versículo clave:
“Y nadie puede llegar a ser sumo sacerdote solo porque desee tener ese honor. Tiene que ser llamado por Dios para ese trabajo…” 
Hebreos 5:4 

Las personas que Dios usa
(No olvides leer las instrucciones del lado izquierdo antes de comenzar)

¿Qué es lo primero que te viene a la mente cuando escuchas la palabra sacerdote, cura, padre o pastor? Según la cultura en la que vivas y tu trasfondo religioso será la imagen que te vendrá a la mente, seguramente verás a un hombre con un cierto atuendo, en un cierto lugar y hablando del Señor o de algo relacionado a la fe. Muchas personas consideran a estos líderes religiosos como los representantes de Dios en la tierra, y específicamente en la iglesia o comunidad cristiana a la que asisten. Definitivamente como lo enseña Romanos 13:1 toda autoridad es impuesta por Dios, es decir, Él la selecciona y decide delegarle autoridad para tomar ciertas decisiones. Pero ¿es su principal función representar a Dios delante de los demás?, es decir, ¿son escogidos para hablar, decidir y dirigir a otros en nombre de Dios?, ¿tienen estos hombres o mujeres una habilidad sobrenatural de vivir de manera recta y santa de modo que vencen toda tentación?, ¿es el liderazgo o sacerdocio en la iglesia algo exclusivo para quienes nacieron con una “vocación” (inclinación o inspiración divina) o todos podemos ser usados por Dios? Dejemos que la Palabra de Dios en nuestra lectura bíblica de hoy conteste nuestras dudas.

Dios escoge a quien Él quiere usar
El versículo 1 del capítulo 5 del libro de Hebreos nos enseña que un sumo sacerdote es un hombre escogido por Dios, en el versículo 4 amplía un poco más esta información mencionando que nadie puede llegar a ser sumo sacerdote solo porque desee tener ese honor, ¿y entonces cómo puede serlo? Tiene que ser llamado por Dios para ese trabajo. El sumo sacerdote era la máxima figura de autoridad dentro de la iglesia en los tiempos de Jesús y del Nuevo Testamento. La Palabra de Dios nos enseña que es Él quien escoge a los líderes de acuerdo a sus criterios, conocimiento y sabiduría, ¡no nos toca a nosotros escogerlos! De hecho no se nos da el derecho siquiera de ser nosotros mismos ministros por decisión propia, solamente puede serlo alguien cuando el Señor el día, el momento y de la manera que Él quiere escoge a quien Él quiere para hacer lo que Él ya preparó de antemano. Honrar a tus autoridades es ¡honrar y estar de acuerdo con las decisiones del Señor! Y obedecer el llamado de Dios a servirle es aceptar el enorme privilegio de ser escogido por Él para ser usado para cumplir su voluntad en su iglesia.

Representantes… ¿de Dios?
Todo sumo sacerdote es un hombre escogido para representar a otras personas en su trato con Dios. Él presenta a Dios las ofrendas de esas personas y ofrece sacrificios por los pecados”. Haz una pausa breve aquí y pídele al Señor que te permita entender su Palabra por encima de cualquier concepto o idea preconcebida que tengas. La Biblia es la máxima autoridad de nuestra fe y representa la ley, los principios y la voluntad de Dios. ¿Notaste cuál es la función principal de toda máxima autoridad en una iglesia? No es representar a Dios ante las personas sino… ¡representar a las personas delante del Señor! Es decir, un líder cristiano no ha sido llamado para “sustituir” a Dios en la vida de los creyentes, ¡esto es una idea falsa que el diablo ha metido en la mente te las personas! Nada ni nadie debe jamás sustituir nuestra relación personal con Jesucristo, ¡para eso fuimos salvados en la cruz y creados! ¡Para tener una relación única, personal y directa con nuestro Salvador! Y no para que otros tomen su lugar y solamente lo conozcamos de lejos. Pon atención a las siguientes palabras de Jesús en el capítulo 10 del Evangelio de San Marcos: “El que quiera ser líder entre ustedes deberá ser sirviente, y el que quiera ser el primero entre ustedes deberá ser esclavo de los demás. Pues ni aun el Hijo del Hombre vino para que le sirvan, sino para servir a otros y para dar su vida en rescate por muchos“. Si Jesucristo mismo vino para servir a los demás con el propósito de que fueran salvados, ¡esto es exactamente lo que espera que hagan todos aquellos a quienes escoge como líderes de su iglesia! Han sido escogidos para representar a la gente ante Dios, es decir, para ver por sus intereses, ayudarlos en su fe, orar por ellos, enseñarles la Biblia, mostrarles cómo deben vivir su vida cristiana y cómo pueden crecer en su relación con Dios. Un líder cristiano debe ser el puente que une a un nuevo creyente con Dios pero hoy en día ¡hay muchos líderes que en lugar de ser un puente son una pared que impide a la gente a caminar hacia el Señor y crecer en la fe que solamente nace de una experiencia única con Jesucristo!

Conclusiones
Y puede tratar con paciencia a los ignorantes y descarriados, porque él también está sujeto a las mismas debilidades“.  ¿Por qué es que estos hombres no pueden ser representantes de Dios? Lo dice el autor de hebreos en nuestra lectura de hoy: porque son igual de capaces de ignorar la voluntad de Dios y descarriarse por su fe si ceden ante el pecado o son vencidos por las mismas tentaciones que luchan contra ti y contra mí cada día. Todos los hombres somos personas imperfectas con una necesidad urgente y diaria de tener una relación personal con nuestro Salvador. La Biblia es clara al mencionar que Dios no hace acepción de personas, no creó súper hombres que no son tentados ni que nunca pecan, ¡todos somos pecadores y estamos expuestos a las mismas pasiones y debilidades! Nuestra única esperanza para vivir en santidad está en la fe y madurez que adquirimos en nuestra relación con el Señor. Dale gracias a Dios por las autoridades que Él ha levantado en tu iglesia, hónralos y sírvelos sabiendo que al hacerlo en realidad estás admitiendo que el Señor nunca se equivoca en las decisiones que toma. Si escuchas la invitación de Dios para ser un líder, ¡dale gracias, acéptala y disfrútala! Pero recuerda bien que se trata de una cosa: de servir a otros para ser un puente que los conecte con su Salvador. ¡No estamos en el liderazgo para recibir reconocimiento, aplausos ni darle fama a nuestro nombre! Estamos ahí para reflejar el nombre de Jesús con nuestra manera de amar y servir a otros. ¿Aún no recibes el llamado? Practica porque tarde o temprano lo recibirás, ya sea para que entregues una parte o el total de tu tiempo al Señor, ¿cómo puedes practicar? Sé un representante de tu familia, tus amigos y de otros cristianos ante Dios, ora por ellos, pídele que los bendiga, los prospere, los sane y los anime. Entrega tu vida para que otros puedan conocer al Señor al ser guiados a través de ti hacia Él.

Ideas para tu Oración de Hoy
1. Tomate unos minutos para darle gracias a Dios por las autoridades que ha puesto en tu iglesia y en tu vida, bendícelos y pídele al Señor que dirija sus decisiones y su corazón.
2. Pídele al Señor que te conceda el honor de ser escogido para usarte en su voluntad. Pídele que mientras llegue ese día aprendas todo lo suficiente para ser un líder que sirva de manera ejemplar.
3. ¡Sé un representante de las personas delante de Dios! Ora por los demás, lleva a los demás a los pies del Señor.

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