Dios escucha todas tus oraciones

Lectura de Hoy:
Daniel 9:20-27 (Da un clic en el pasaje para leerlo)

Versículo clave:
“En cuanto comenzaste a orar, se dio una orden y ahora estoy aquí para decírtela, porque eres muy precioso para Dios.” Daniel 9:23

Dios escucha todas tus oraciones
(No olvides leer las instrucciones del lado izquierdo antes de comenzar)

Henry T. Blackaby menciona en su muy recomendable libro: “Mi Experiencia con Dios” (Casa Bautista de Publicaciones, 1996) lo siguiente: “Nuestro problema es que oramos, y luego no relacionamos nada de lo que sucede con nuestra oración… He aquí lo que sucede si usted ora y luego se olvida de lo que pidió. A lo largo del día suceden cosas que no son normales para su jornada. Usted las ve como distracciones y las deja de lado. No alcanza a relacionarlas con lo que acaba de orar. Cuando oro inmediatamente comienzo a observar lo que va a suceder de allí en adelante… Cuando oro nunca cruza por mi mente el pensamiento de que Dios no va a responder. Espere las respuestas a sus oraciones, pero “quédese cerca” para recibirlas”. ¿Cuál es tu actitud hacia la oración?, ¿qué pensamientos pasan por tu mente antes de comenzar a orar y cuáles después?, ¿al terminar de orar las decisiones que tomas inmediatamente después son de expectativa para ver qué contesta el Señor o de seguir con tu rutina como si nada importante fuera a suceder pronto? ¿Te acuerdas la primera vez que le enviaste una carta, correo o mensaje por el celular o alguna red social a la persona que amabas? ¡Contabas los segundos para ver si respondía y te mantenías alerta a cualquier ruido o señal de que fuera a responder pronto! Así es la expectativa que deberíamos tener de nuestro Señor cada vez que termináramos de platicar con Él en oración, ¿qué irá a hacer al respecto?

Dios siempre nos escucha
“Yo seguí orando y confesando mi pecado y el pecado de mi pueblo, rogándole al Señor mi Dios por Jerusalén, su monte santo”. El profeta Daniel en el capítulo 9 de su libro que hemos estudiado en nuestra lectura bíblica del día de ayer de hoy tras haber estudiado la Palabra del Señor y recibir revelación de la voluntad de Dios comenzó a orar por su nación, confesó sus pecados y le pidió a Dios que interviniera en su vida y la de la ciudad de Jerusalén, ¿y qué sucedió como resultado de esta oración? ¡El Señor lo escuchó! “Mientras oraba, Gabriel, a quien había visto en la visión anterior, se me acercó con rapidez a la hora del sacrificio vespertino“, Dios envió a un ángel a llevarle a Daniel la respuesta de su oración, una visión que le explicaría lo que Él haría como respuesta de la petición y el arrepentimiento que estaba haciendo en oración. Lo cierto es que ¡Dios siempre nos escucha! Cuando queremos y cuando no, se acuerda de lo que hemos pedido aunque nosotros lo hayamos olvidado, estuvo allí cuando dijimos nuestra primera palabra y estará cuando digamos la última, y ¡aún hay más! conoce también ¡todo lo que no decimos! Sabe nuestros pensamientos, aún los más ocultos e íntimos de nuestro corazón, escucha nuestro clamor, atiende nuestras peticiones, presta atención a nuestras oraciones y lo que es mejor… ¡ las contesta! Sin embargo no siempre lo escuchamos, porque a veces la fe que juntamos para pedirle algo a nuestro Salvador no nos alcanza para creer que contestará ni para esperarlo cuando viene en nuestra ayuda. ¡Mantente firme, confiado y perseverante hasta que veas su respuesta llegar a tu vida!

Dios contesta nuestras oraciones
“En cuanto comenzaste a orar, se dio una orden y ahora estoy aquí para decírtela, porque eres muy precioso para Dios”. El ángel Gabriel le reveló a Daniel el momento justo en que su oración provocó una acción y una decisión en el Cielo y en el corazón de Dios: ¡en el instante que comenzó a orar! Pero sucede que hacemos lo que comenta el autor Henry T. Blackaby, tan pronto terminamos de orar algo dentro de nosotros “asume que no nada especial sucederá” y seguimos con nuestra rutina. Así que los eventos y situaciones del día que traen la respuesta del Señor los pasamos por alto. Ciertamente Dios no siempre contesta inmediatamente ni tampoco hace todo de acuerdo a lo que le pidamos, para sabiendo que Él es el más interesado en que tengamos una relación personal de amor y amistad, ¡nunca ignoraría nuestras oraciones ni nos dejaría hablando solos sin contestarnos! Necesitamos volver a creer que al orar Dios escucha, que al pedir algo Él responde, que como respuesta a nuestras oraciones el Señor envía amigos, consejo, provisiones, trabajo, oportunidades, puertas abiertas, paz, protección, sabiduría, ideas a nuestra mente, revelación de su Palabra y ¡muchas otras señales y pequeños incidentes durante el día que nos guían en dirección a su respuesta y su voluntad! Tan solo con un par de versículos podemos ver que esto es verdad, el primero está en el Salmo 118:7: “Jehová está conmigo entre los que me ayudan” y el segundo en Santiago 1:17: “Todo lo que es bueno y perfecto es un regalo que desciende a nosotros de parte de Dios nuestro Padre, quien creó todas las luces de los cielos“.

Conclusiones
“Presta mucha atención, para que puedas entender el significado de la visión”. El mismo consejo que le dio el ángel Gabriel a Daniel es válido para ti y para mí el día de hoy: prestemos mucha atención para que podamos entender lo que Dios nos quiere explicar como respuesta a nuestras oraciones. Mira a tu alrededor, pon atención a lo que recibirás, a quien conocerás y los eventos fuera de tu rutina cotidiana que vivirás las horas, días y semanas siguientes a tus tiempos de oración, ¡la respuesta del Señor llegará! No dejes de creer, no bajes la guardia ni te olvides tus pláticas con Dios, Él no las olvida, ya ha enviado una respuesta y quiere seguir platicando contigo en lo último en lo que se quedaron la última vez que platicaste con Él. Nuestro Salvador disfruta nuestra compañía, ¡disfrutemos nosotros también de la suya! Dios quiere compartir sus planes, visiones y estrategias contigo, quiere tener una relación personal de confianza y amistad contigo, ¡correspóndele en oración, con fe y con persistencia en la búsqueda de su corazón! Él nos está escuchando, comencemos ahora nosotros a poner atención para escucharlo también.

Ideas para tu Oración de Hoy
1. Tómate unos minutos para hacer una oración sin prisas, ora despacio, poniendo atención a todas tus palabras, sin usar términos religiosos que no conozcas ni repeticiones sin sentido ni significado. Platica desde tu corazón con sinceridad, detalle e interés con tu Salvador, ¡Él te quiere escuchar! Sé tu mismo, sé honesto, abierto y directo, disfruta de tu relación con el Señor.
2. Dale gracias a Dios porque siempre te escucha y porque siempre contesta. Pídele fe, paciencia y sabiduría para estar atento y escuchar todo lo que te quiere decir.

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