Creciendo en el Conocimiento de Dios

2014
01.31

Lectura de Hoy:
Colosenses 1 (Da un click en el pasaje para leerlo)

Versículo para memorizar:
“…para que anden como es digno del Señor, agradándole en todo, llevando fruto en toda buena obra, y creciendo en el conocimiento de Dios.” Colosenses 1:10

Creciendo en el Conocimiento de Dios
(No olvides leer las instrucciones del lado izquierdo antes de comenzar)

El primer capítulo de la carta a la iglesia de Colosas, tiene en su segunda mitad una descripción bella y perfecta de nuestro salvador, de Cristo la imagen del Dios invisible, el primogénito de toda creación. Leer estos versículos es un deleite, es vida renovando nuestra fe y nuestro amor por el Padre y por su Hijo nuestro Rey y Salvador. Pero el preludio necesario para llegar a conocer y amar a Jesús es mencionado en los detalles y versículos escritos en la primera mitad de este capítulo.

El conocimiento de Él comienza en su Palabra
En los versículos 5 al 6, Dios a través de esta carta nos dice que debemos poner nuestra esperanza en los cielos, en su poder, su Presencia y en la eternidad que viviremos a su lado. Para después mencionar que necesitamos en nosotros la palabra del evangelio, ¿por qué? Porque esta palabra desde el instante en que la escuchamos nos permite conocer primeramente su gracia, esto es, el cómo un Dios inmensamente grande, poderoso y rico (sin necesidad de nada ni de nadie) decidió llenarnos de su vida y poder para vivir en libertad y conocerle. ¡Estas son las buenas noticias! ¡Este es el evangelio! Que Jesucristo ha venido a salvarnos y a hacernos posible el conocer y entender la inmensidad de nuestro Dios, poco a poco. Estos mismos versículos mencionan que Su palabra crece en nosotros cada día y produce fruto en nuestras vidas, dicho de otro modo, sus principios pueden cambiar la muerte y pecado en nosotros por vida y bendición. Pero todo comienza con leer su Palabra.

Su Palabra requiere Inteligencia Espiritual
En los versículos siguientes Dios nos anima a que oremos para que seamos llenos del conocimiento de su voluntad en toda sabiduría e inteligencia espiritual para que andemos como es digno de Él, y ¿cómo anda uno de esta manera? La carta a los colosenses nos sigue diciendo que debemos buscar agradarle en todo, reproduciendo buenas obras y creciendo en el conocimiento de Él. En unas cuantas palabras Dios nos recalca que debemos ser llenos y crecer en su conocimiento. ¿Cómo logramos esto? Necesitamos orar, buscarlo y pedirle que nos dé la sabiduría e inteligencia para entender su Palabra. Déjame decírtelo de este modo, ¿antes de leer este estudio leíste el pasaje de la lectura de hoy? Si no lo hiciste, te perdiste una gran oportunidad de conocerlo personalmente. Pero si sí lo hiciste entonces piensa un poco: ¿lo leíste pensando que eran las palabras del apóstol Pablo a unos cristianos de una iglesia o pensando en que eran las palabras de Dios dirigidas directamente a ti? El enfoque que pongamos en nuestra lectura de su Palabra ¡es muy importante! Porque detrás de cada palabra lo que en realidad estamos leyendo es ¡el corazón mismo de Dios plasmado en letras! Debemos leer no solamente por cumplir o pensando que es “algo para otros” sino debemos hacerlo con inteligencia y sabiduría, oremos antes de leer para que Dios nos de “el pan de cada día”, para que alumbre nuestro entendimiento. Recordemos a nuestra mente, espíritu y corazón que estamos por ser expuestos al carácter de Dios por lo que tenemos que poner todo nuestro enfoque en ver qué de Él estará en nuestra lectura de hoy y ya que lo encontramos debemos escribirlo, recordarlo y aplicarlo en nuestras vidas.

Conocerle cambia nuestro estilo de vida
Finalmente en este estudio vemos en los versículos del 9 al 14 cómo el conocimiento de Dios puede cambiar nuestro estilo de vida. Una vez conociéndolo somos capaces de:
- Fortalecernos con todo poder conforme a la potencia de su gloria. En nuestras debilidades Dios quiere manifestar su provisión y fuerza en nosotros, nuestra falta de poder muchas veces es falta de conocerle o bien de obedecer algo de Él que ya conocemos pero nos negamos a aceptar.
- Encontramos paciencia y longanimidad. ¿Qué significa longanimidad? tener grande y constante ánimo en las pruebas. Al conocerle en su Palabra aprendemos a esperar en Él, recibimos “grande” ánimo y ¡constante! en las pruebas del día con día. Su Palabra es como un suero en nuestras venas al que estamos conectados día y noche, del cual recibimos vida, energías y fuerza continuamente.
- Recibimos su herencia para los santos. El Padre nos hace aptos para participar en su herencia, ¿qué herencia es esta? que Dios nos ha librado de la autoridad de las tinieblas y nos ha trasladado al reino de su Hijo para recibir la redención de nuestros pecados por su sangre. ¡Qué gran herencia! En este mundo únicamente puedes estar bajo dos autoridades globales, la del Hijo de Dios (Jesús) o la de las tinieblas (Satanás), la autoridad bajo la que estés tiene el poder y derecho para afectar tu vida. Antes de conocer a Dios éramos parte del reino de las tinieblas y si al enemigo se le ocurría llenarnos de enfermedades, depresión, amargura, muerte o destrucción podía hacerlo con plena libertad. Pero cuando le entregamos el control de nuestra vida a Jesús, ¡Dios nos trasladó a un nuevo reino! Por lo que el enemigo no puede actuar con libertad en nuestras vidas ¡nunca más! Ahora tenemos un Rey, un redentor, un escudo alrededor nuestro. ¿Quiere esto decir que no vendrán problemas? Lo que quiere decir es que ahora todos tus problemas tendrán un plan, un propósito y una solución divina.

Conclusiones
Conocer a Dios es algo que requiere nuestro esfuerzo y su inteligencia. No es posible conocer a Dios sin esforzarnos en ser disciplinados en la Lectura de su Palabra y en pasar tiempos de Oración con Él. Pero tampoco es posible conocerle si basamos todo nuestros esfuerzos en cumplir con una rutina u obligación humana. El conocimiento de Dios nace de un deseo en nuestro corazón por saber más de Él, una vez que detectamos este deseo o necesidad debemos orar y pedirle que por su gracias nos de la sabiduría e inteligencia espiritual para entender su Palabra y encontrar su carácter y personalidad mientras la leemos, cuando hemos orado entonces sí estamos listos para demostrar con nuestra vida que no somos hombres o mujeres que nos quedamos en buenas intenciones, sino que nuestros deseos los convertimos en acciones, pero más que acciones en un compromiso diario con Dios y su Palabra. Entonces y sólo entonces logramos empezar a crecer en el conocimiento de Él.

Ideas para tu Oración de Hoy
1. No permitas que hoy sea un día más en el que te comprometes a Leer la Biblia cada día pero solamente queda en buenas intenciones. Haz una oración genuina, sincera y desesperada con Dios, pídele que te de la sabiduría e inteligencia para entender la Palabra al leerla, pídele que te de una revelación mayor de su amor, pídele al Espíritu Santo que te incomode y recuerde cada día que necesitas pasar tiempo con Dios y sobre todo, pídele la gracia para que tu esfuerzo sea dirigido por Él y así puedas de una buena vez comenzar un caminar diario a su lado.

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